Anne:
La sirena de la patrullera alumbraba el lugar, pasando de tonos rojos a azules podía ver a Jess asomar su cabeza por la ventana con el celular en mano, había hecho lo que me dijo mas bien amenazó que haría cuando Hunter irrumpió en su hogar como si de un maniático se tratara empezando a gritar, tirando los muebles de la pelinegra. Hunter no podía ser más de idiota porque su neuronas no se lo permitían y por primera vez en mucho tiempo estaba deseando que Mason le rompiera la cara, probablemente si eso ocurría estaríamos todos tras las rejas ya que la policía se encontraba mirándonos a cada uno de los que estábamos y cuando decía eso me refería a la manada de hombres intimidantes que rodeaba todo el edificio que eran unos miles. El cuerpo de Masón se encontraba tenso bajo mi tacto y por más que quisiera presumir que ese era el efecto que yo causaba en él estaba equivocada, él se encontraba así por Hunter y su arrebato de querer golpearme cosa por la cual estaba más que enojada con él.
— ¿Qué ocurre aquí, muchachos? —uno de los policías bajo la ventanilla del coche para hablarnos, probablemente los intimidados aquí sean ellos mismos.
—Absolutamente nada. — escupió Mason más molesto de lo que alguna vez lo vi.
—¿Todo en orden, Srta? —me preguntó él segundo policía que se me hacía demasiado conocido.
—Todo en orden. —murmuré sin separarme de Mason por miedo a que este saltará sobre Hunter.
—Sabes que cualquier cosa puede... —sus palabras quedaron en el aire cuándo el estruendo de la poderosa motocicleta de Declan Jones hacía su aparición entre una docena más de motociclista, haciendo alarde de toda su manada de hombres sobre ruedas.
En una escena de película y en cámara lenta estacionó su moto como si fuera dueño de todo esto y aunque no tuviera un papel para demostrarlo legalmente todos sabíamos que esa era la verdad, la ciudad estaba bajo las manos de Declan y su club de motociclistas.
—¿Algún problema? —preguntó mientras llegaba hasta nosotros quitándose el casco dejando su largo y un poco cansó cabello libre los dos policía solo negaron sin decir ninguna palabra.— Entonces pueden largarse de aquí mis chicos y mi hija tienen una charla pendiente conmigo.
Y probablemente nunca hubiera deseado más que los policías se quedarán toda una eternidad conmigo y Mason pudo notar eso cuando mis uñas se enterraron en su piel. Yo sabía lo que era enfrentarse a la furia de Declan, yo sabía que en estos momentos debería estar cavando un profundo pozo para enterrarme a mi misma antes de qué él lo hiciera lo sabía.
—Los quiero ver a todos en el club.— su voz sonaba fría y escalofriante.— ¡Jodidamente a todos! —gritó haciendo a que me tragará las palabras que estaba por escupir.— Y en especial a ti, Leigh Anne.
Mi maldito corazón estaba apunto de desfallecer y si no fuera por las manos de Mason sobre las mías estadísticamente hubiera muerto. Declan volvió a colocarse el casco con su mirada escalofriante puesta sobre nosotros y aunque aquella mirada daba más miedo que otra cosa no me alejé de Mason ni por un momento porque si lo hacía no tendría fuerzas para enfrentarme a todo lo que ocasione, ni mucho menos a todo lo que iba a venir que sabía que no sería nada bueno. Cerré los ojos ocultando mi rostro en su espalda y mascullando un —Lo siento.— solo audible para nosotros dos aunque no sentía nada en lo absoluto por lo que había dicho.
—Los quiero ver en la maldita caravana. —fue lo último que escuche decir a Declan escuchando el rugir de todas las motocicletas juntas.
—¿Vamos?—Mason acaricio mi mano tratando de darme fuerzas sin moverse hasta que pude armarme de valor y si como se tratase de un fusilamientos del siglo pasado suspire y me separé de él sabiendo que no debía hacer enojar más a Declan.
—Vamos.—asentí y aunque esto era una idea suicida seguí Mason hasta su motocicleta con todas las miradas puestas sobre nosotros.
••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
#675 en romance.
Espero que les guste el capítulo algo corto pero algo es algo y si hay alguna horrografía lo siento estoy escribiendo desde el celular y es todo un martirio. Y tal vez el sábado o domingo suba un par de capítulos más no prometo nada... por cierto hola.
ESTÁS LEYENDO
On two wheels
RomanceDeclan Jones tiene varios problemas mentales y entre ellos estaba qué detestaba que trataramos a las mujeres como objetos sexuales y su maldito caracter sobreprotector y créanme no era nada bueno mezclar esas dos cosas juntas, pero yo había puesto m...
