Jack
No, esto no puede estar pasando. Ya amaneció y no me dejan verla, no he dormido , comido o siquiera ido al baño; Fiorella está aquí , pero su rostros es igual o peor al mío, el panorama no es para nada alentador, los médicos no han dejado que pasemos a verla y eso hace que estar aquí sea cada vez más desesperante.
Tamara está sentada a lo lejos su mirada está perdida y su rostro pálido, eso sólo me hace revivir una y otra vez la imagen que vi de Megan por las noticias, el parecido de Tamara con su hermana me hace daño , pero no puedo culparla a ella por nada.
Todos los que estamos aquí estamos tratando de ser positivos, ¿Pero cómo lograrlo si la persona que nos mantenía con una sonrisa en el rostro está en internada debatiéndose entre la vida y la muerte mientras que la otra está afuera llorando por ella?, cabe aclarar que esas dos personas son Tamara y Megan, ellas y su inexplicable sentido del humor, sin duda eso no se reemplaza.
Horas y horas, no me dejan verla , lloró sin parar y ni siquiera se algo de mis hijos; pero se que están bien ya que Vanesa no dejaría que a ellos les pase algo, Dios no se que hacer.
Cierro los ojos y ruego que todo esté bien, que sólo sea una broma de mal gusto y que me despierte en mi cama abrazándola y que ella me despierte diciéndome que apague el despertador. Se que no es una muy linda manera de despertarse , sin embargo a mi me parece perfecta porque estoy junto a ella.
El médico que esta encargado de ella sale por una puerta doble de color blanco y se acerca a mi, se agacha para estar á mi altura y yo sólo logró levantar mi demacrado rostro. El médico es un señor de tercera edad, sus cabellos algunos canosos y otros rubios, ojos oscuros y una sonrisa tranquilizadora; envidio las personas que son como el.
–señor Stark – me dice y yo lo miro confundido.
–Yo soy apellido Black – le corrijo.
–Oh lo siento, no sabía que su esposa utilizará su apellido de soltera – me dice algo apenado.
–no se preocupe, ese su apellido, ella puede ser mi esposa y todo lo que quiera, pero nunca dejaría que ella cambiase algo que hace parte de ella – me encojo de hombros.
–es entendible, yo tampoco deje que mi esposa lo cambiase – dice sentándose a mi lado.
–y ¿Cómo está su esposa? – preguntó para buscar un tema de conversación.
–bien supongo, tengo unos dos meses que no la veo – me dice y su sonrisa se desvanece.
–disculpe usted mi imprudencia, ¿Qué le paso? – curioseo.
–Esta encerrada en un manicomio, esquizofrenia, al principio era manejable con medicamentos, luego empeoró y trato de asesinarme. Para colmo nuestra hija ayer amenazó de muerte a su jefa, sólo para robarle su dinero y en el intento de huir fue quien provocó el accidente de su esposa – se sincero conmigo – bueno no fue ella, fue uno de sus cómplices que iba igual o hasta más ebrio que ella – termina su relato con la voz algo quebrada – lo siento.
–usted no hizo nada – recuesto mi cabeza en la pared – usted no es culpable de que su hija hiciera algo como eso y mucho menos es culpable de la situación de mi esposa – trato de mantenerme sereno – usted sólo trata de que mi esposa este bien y debo agradecerle por ello.
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Los Hermanos Black.
Teen FictionTodo inicia bien, una linda familia que es feliz y calida, una vida plena y completa. ¿en qué momento los problemas tomaron vías para arruinarlo todo?, ¿en qué segundo todo comenzó a derrumbarse?, ¿Cuando todo quedó en ruinas?, ¿Como no pensar en de...
