Jack
Es de noche, un lindo cielo estrellado y una luna de cuarto menguante son mi compañía de esta noche; hace tres malditos cinco perdí a Megan, si tan rápido pasa el tiempo y yo sigo siendo un desdichado más.
Me han echado de la mayoría de los bares y me ha tocado beber en la calle, me han robado mi teléfono y por fin no tengo que soportar las llamadas de Vanesa y Tamara preguntando en donde me encuentro, a las cuales yo no tenía el valor de responder ya que tampoco se en donde estoy.
Cuanta pena ajena debo dar.
Mis hijos están viviendo con Tamara en su casa, ella es la que Se Ha encargado de cuidarlos ya que su madre no necesita preocuparse y menos andar cuidando niños, Tamara sin duda quiere demasiado a sus sobrinos y se que estoy siendo demasiado cínico en estos momentos, pero aún es difícil para mi.
Me han dicho que debo ver a un sicólogo, que debo superarla, pero no estoy loco y tampoco la olvidaré. Ella era mi todo y mi nada, mi mundo se fue a pique sin ella.
Fiorella ha intentado de que entre en razón, ella logró salir del Estado ensimismado en el que se encontraba, ella estuvo al borde de caer en el precipicio y que curioso que ella sea la que más feliz luce de todos o tal vez yo soy tan miserable que lo veo así.
August no ha dejado de acompañarme por las mañanas diariamente y se lo agradezco, sin el ya me hubiera suicidado, porque si, ya lo he pensado. Siendo un estúpido egoísta, pienso en abandonar está mundo sin pensar en los demás, en mis hijos.
Mis hijos… a ellos se me ha prohibido verlos, Tamara me lo prohibió y con toda razón ya que en medio de mis borracheras era que buscaba de ellos, un niño no puede crecer con su padre borracho y más cuando ellos sólo tratan de darte amor y consolarte.
Aún recuerdo la última noche que los vi, Adara con sus hermosos ojos grises y Estefan con sus grandes ojos azules me miraban con pena, tan bajo he caído que mis hijos sienten lastima por mi; Adara ese día me abrazo como nunca mientras yo trataba de parar el llanto, ella secaba mis lágrimas, Estefan ayudaba a su hermana y el me sostenía la cabeza en sus pequeñas piernas Para que no me golpeara con duro suelo.
–Ya para de llorar papá – me dijo Estefan dándome un beso en la mejilla – ella está bien, pero si lloras ella también sufrirá y queremos que ella este en paz.
–Tefan tiene razón papi, no llores más, mami nos sigue queriendo y cuidando – apoyo Adara a su hermano mientras pasaba una mano por mi cabello.
Esa noche no hice más que llorar y pedirle perdón a mis hijos por el padre tan cobarde que les había tocado, a la mañana siguiente cuando desperté no los encontré, ni a ellos ni sus cosas; Tamara se los había llevado.
Mi estado es cada vez peor, mi barba creció al igual que mi cabello, este último ya tengo mechones que me llegan a tapar los ojos, soy un asco de persona y no me sorprendería que los demás sintieran desprecio hacia un ser tan bueno para nada como yo.
He pensado en algunas cosas que deben suceder y de las cuales ya he tomado una decisión, una que logrará un cambio, ya sea para bueno o para malo, pero será un cambio.
Camino un par de calles y me percató de que estoy cerca de donde vivo, camino otro poco, llegó a mi casa, sin embargo no hago el mínimo esfuerzo por buscar las llaves y sin pensarlo dos veces me lanzó en el césped del jardín mirando en dirección al cielo, apreciando la vista y recordando una pequeña historia que me contó mi abuelo cuando tenía unos seis años.
La historia consistía en que los Ángeles de Dios cada día antes de que saliera el sol pintaban la mañana y esas bellas obras de arte eran las que apreciamos al despertarnos, lo mismo pasa con la noche, los espíritus más puros y inocentes son aquellos que nos regalan aquellas majestuosas obras; si aquello era cierto, pues mis más grandes felicitaciones, el cuadro de esta noche les ha quedado para enmarcar.
Cierro los ojos aún con tan bella imagen frente a mi y me imagino a Megan, ella se encuentra a mi lado tomando mi mano y sonriendo al apreciar la belleza de cielo que se presenta, me dice que la historia de mi abuelo tiene mucho sentido y que solo me falta un poco más de imaginación para entenderla de la manera correcta. Abro los ojos al sentir una suave brisa, está hace que me percaté del frío cuando mis mejillas se ponen frías y mis labios resecos.
–desde ahora haré las cosas como deben ser, te lo prometo mi perfecta bailarina – susurro hacia la nada, continuando tumbado en aquel húmedo césped a esperar que amanezca.
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Los Hermanos Black.
Teen FictionTodo inicia bien, una linda familia que es feliz y calida, una vida plena y completa. ¿en qué momento los problemas tomaron vías para arruinarlo todo?, ¿en qué segundo todo comenzó a derrumbarse?, ¿Cuando todo quedó en ruinas?, ¿Como no pensar en de...
