capítulo 46.

765 54 6
                                        

Adara

– hijos de la fruta, los mataré – grito Estefan levantándose rápidamente de su cama.

Luka y yo comenzamos a correr lo más rápido que pudimos, casi hacemos que la linda Belinda se cayera al suelo con las galletas. Lo que acaba de suceder es que le lanzamos una jarra de agua fría a Estefan para despertarlo, nos estámos quedando en casa de papá y no estaría mal unas cuantas bromas.

Regresamos de Dublín hace unos cuatro días y debo decir que todo fue maravilloso, es una ciudad muy bella, una cultura fascinante y ni hablar de las personas tan cálidas que viven en ella. En una de nuestras salidas quedamos atrapados en medio de una pelea de bar, uno de los tipos hablan en tercera persona, a mi y Alejandra nos parecía muy rudo, mientras que a los chicos les causaba gracia, nosotras apostamos veinte euros a que el que hablaba en tercera persona de si mismo ganaba y ellos apostaron por el otro tipo, quien por cierto tenía un bigote que parecía escoba. Al final ale y yo nos quedamos con cuarenta euros cada una, fue un gran negocio.

El día de hoy estaba caluroso y por tal motivo mi pijama consistía en unos shorts con una blusa de tirantes, Luka iba semidesnudo y corriendo lo más que podíamos para no ser alcanzados por Estefan, quien es demasiado rápido.

–No son tan veloces chicos– grito a nuestras espaldas el torturador.

–Cállate que nunca nos atraparas con vida– le devolví el grito alzando mi puño.

Luka y yo atravesamos el umbral de la puesta que dirige al patio en el cual se encuentra la piscina, intercambiamos miradas y sin pensarlo dos veces nos lanzamos a ella para Lograr escondemos de mi hermano, claro también para refrescarnos ya que estábamos sudando como cerditos en parrilla.

–Eso no se vale, yo quería mojarlos– dijo mi hermano con un puchero desde afuera de la piscina.

–deberías lanzarte también hermanito – comente salpicando un poco de agua.

–No te preocupes así estoy bien, gracias– fueron sus últimas palabras antes de que mi tía Tamara lo lanzará al agua.

–que lindo te vez así sobrinito– sonrió mi tía.

–¡Yo no me quería mojar más de lo que estaba! –lloriqueo mi hermanito.

–ya que, ahora disfruta –le dijo Luka.

Estefan se abalanzó encima de Luka derribándolo dejándolo sin aire por escasos segundos, luego Luka lo tomo de las piernas e hizo lo mismo que mi hermano, comenzaron una lucha en el agua a la cual yo me Sume y termine hundiendo a ambos.

–¡adivinen ¿Quién llego?! – grito una voz masculina desde la estancia.

–estamos en el patio – aviso mi tía.

A los pocos segundos Evan apareció con una gran sonrisa en el rostro, llevaba su lindo cabello negro peinado a un lado, unos pantalones cortos que se amoldaban a su gran trasero, una camiseta gris y un sombrero de color crema, se ve muy lindo.

Su Sonrisa ahora que la detalló un poco mejor es resplandeciente aunque no de manera exagerada como en un comercial de dentífricos, a un lado se le hace un diminuto hoyuelo que casi no se percibe, sus ojos verde pálido se ven algo pequeños y sus largas pestañas los ocultan como cortinas, sus pómulos se alzan generando unas pequeñas arrugas y emsus mejillas se adornan por unas pequeñas pecas que no se notan, son sólo cinco las que se  encuentran presentes y un leve sonrojo gracias al sofocante ambiente.

–Adara – escucho que me llaman – Adara – sigo mirando fijamente a Evan– ¡Adara Artemis Black Stark! – gritaron muy cerca de mi oído.

Los Hermanos Black.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora