Adara
Estoy dormida o bueno eso estaba cuando al hermoso sol de rayos centeyantes y color brillante-nótese mi sarcasmo por favor- se le dio por salir en esta hermosa mañana -más sarcasmo-. en estos momentos me estoy arrepintiendo de no haber cerrado las cortinas la noche anterior por floja y con la vaga excusa de que “La luna me parece bella y por eso debo admirarla”, claro que eso no se lo cree ni el perro que alguna vez tuve.
Se llamaba Oscar, era hermoso con sus manchitas cafés y con un ánimo inigualable, me acompañó hasta que cumplí los catorce años y para ese entonces entre en una clase de crisis existencial donde sin mi perro yo no era nadie, luego Ale y teo llegaron con mucho helado y pudin de chocolate, vimos películas durante la tarde con Estefan y dos meses después supere la muerte de Oscar, aunque no crean me dolió infinitamente que esa criatura ya no esté a mi lado, pero bueno, ese es el siclo de la vida.
–¡Adara Artemis, ya despierta! – me grita mi hermosa tía Tamara desde afuera.
–ya bajale a tus gritos que el sol se te adelanto en la tarea de despertarme – le digo desde la cama.
Puedo escuchar la risa y los pasos de mi tía ir a la habitación de mi hermano.
–¡Estefan Solé, ya despierta! – le grita.
–¡cinco minutos más, amargada! – le responde.
–amargada tu abuela Martha y a ella si no le dices nada – le dice mi tía indignada.
–¡si te sigues amargando la vida , te harás vieja rápido! – puedo escuchar como mi hermano se rie.
Mi tia lo ignora, ya que no responde y baja las escaleras, lo se porque sus pasos resuenan en las escaleras mientras se aleja. Me levanto con la mayor pereza del mundo, viendo como me alejo de mi hermosa y cómoda cama para salir de mi cuarto.
Al salir de mi habitación me encuentro con estafan semi desnudo con sólo su pantalón de pijama colgando de sus caderas, su cabello entre rubio y castaño despeinado con algunos mechones en su frente, estirandose y refregando su ojo derecho. Se veía adorable, pero como es mi hermano no se lo puedo decir porque su ego sube y no señor, ya está lo suficientemente egocéntrico por los amagos que recibe de las estúpidas animadoras.
–buenos días lunita – me saluda acercándose a mi y plantando un beso en mi frente.
–buenos días Solé – le respondo caminando detrás de el.
–¿no te pudiste cubrir otro poco o te quedaste sin ropa? – me dice haciendo referencia al pijama que llevo.
–Tu estas sin camiseta y nadie te dice algo, déjame ser feliz con mis micro Shorts – le resto importancia a su pregunta.
–¿Qué tal si hay visitas y alguien te ve asi?, se te ve el trasero y eso no me interesa verlo – me regaña.
–Te recuerdo de nuevo que tu no llevas camiseta, así que estamos en la misma posición, no me puedes regañar cuando tu andas con toda la parte de arriba de tu cuerpo descubierta; a mi no me interesa ver la parte de arriba de tu cuerpo desnudo y tu aún así andas sin camisa, a ti no te ingresa ver mi trasero y yo por lo menos llevo algo que medio me cubre – respondo.
–touché hermanita, touché – dice entrecerrando los ojos mirándome.
Ambos bajamos las escaleras en una pequeña pelea por quien llegaba primero a la cocina, mi tía ya nos esperaba con el desayuno servido en la barra de la cocina mientras ella comía cereal, su cabello castaño estaba suelto y rizado, su pijama de color amarillo ancha, ya que hoy no le toca abrir el estudio.
–buenos días – saluda mi tía en cuanto nos ve cruzar el umbral de la cocina.
–¿ahora si buenos dias? – pregunta Estefan – hace unos minutos nos estabas gritando.
–cállate y come – ordenó mi tía con voz firme.
–uy que miedo – dijo sarcástico.
–sigue así y no te dejo ir a la sesión de fotos el fin de semana – le amenazó.
Inmediatamente mi hermano se calló, se sentó y se dispuso a comer. Para el las sesiones de fotos son importantes, pues ese es por así decirlo su pequeño empleo de modelo junto a teo, pero a teo no le interesa mucho; así fue como pudo ahorrar lo suficiente para comprar su motocicleta HONDA CBR 1000RR HD, bueno con su pequeño empleo y con demasiada ayuda de la cuenta bancaria que dejó “mi padre”.
–La verdad no se porque trabajas de modelo si eres tan feo como una avestruz – comentó sentándome a su lado.
–Pues hermanita, recuerda que nuestros genes son compartidos y que los genes feos son de familia.
–claro, con la excepción de que yo herede todos los genes lindos – lanzó mi cabello rubio hacia atrás de modo diva.
–Eso dices tu, aparte de que teo también es modelo, ¿teo te parece feo? – pregunta divertido con intensiones de molestarme.
–teo es un pelirrojo común y corriente – respondo su pregunta sin muchos detalles.
–por no decir guapo, lindo, inteligente y respetuoso – acotó mi tía divertida.
–ah, pero hace un par de años no decías lo mismo de el – me dijo riéndose.
–cállate señor “Alejandra me encanta, su cabello rojo es hermoso y sus ojos grises casi transparentes” – trate de imitar su voz.
–Ya cállense y terminen su desayuno que se les hará tarde para ir a la escuela – dijo mi tía sin inmutarse ante nuestra pequeña conversación.
Ambos terminamos de desayunar y subimos a nuestras habitaciones para cambiarnos e ir al Instituto. Optó por colocarme unos pantalones azul claros ajustados, una camiseta negra, un sombrero de color crema y unos botines; nada fuera de lo normal.
Hice mi rutina de aseo y me vestí, deje mi cabello suelto, liso en la parte de arriba con rizos en las puntas, guardo todos los útiles del día de hoy en mi mochila, aplicó un poco de hidratante para mis labios y peino mis pestañas ; listo, ya estoy preparada para ir a la escuela. Salgo de mi cuarto y tocó la puerta del cuarto de Estefan.
–adelante– me dice del otro lado.
Al entrar analizó su cuarto, estaba ordenado como siempre sólo que habían dos camisetas en el suelo al lado de la cama y un par de pantalones, las paredes de color blanco y azul que han estado así desde que teníamos diez años, fue en el momento que mi tía nos dejó decorar nuestra habitación y el quiso esos colores; su cama ya estaba hecha y su escritorio con todos sus libros en fila; el estaba a un lado de todo buscando en su armario.
–¿Qué haces? – curioseo.
–No encuentro mi camiseta blanca – me dice aún con medio cuerpo dentro de su armario.
Ya tenía unos pantalones negros ajustados y sus zapatillas grises.
–ven yo te ayudo .
Lo hice a un lado y me quedé analizando el closet, para luego acercarme a el y tomar la camiseta blanca que colgaba tranquilamente, la saque y la deje en su cama.
–gracias lunita, no se que hiciste, pero ahí no estaba te lo juro – me dice serio.
–mis poderes de bruja están incrementando puedo sentirlo –bromeó y río "malvadamente ahogandome en el intento – tu nunca encuentras nada – ruedo los ojos.
–bien ya está – dijo cuando se terminó de vestir – ¿te llevo a instituto?.
–si, la verdad vine a buscarte para ello.
–Bueno, entonces vamos – dice tomando sus cosas.
Bajamos las escaleras, nos despedimos de nuestra hermosa tía que nos contesta con un “cuídense y si van a tener sexo, me avisan para llevarles preservativos”, tan hermosa y considerada es mi tía, siempre cuidando de nosotros. Espero que noten mi sarcasmo.
Estefan se subió a la motocicleta y me tendió un casco, negué con la cabeza por lo que llevaba mi sombrero y ese casco siempre arruina mi cabello aunque no es que me importe, pero hoy en especial mi cabello no está rebelde y quiero continuar el día así. Me subo sujetándome de sus hombros.
–¿lista?.
–Si – respondo encogiéndome de hombros.
–Sujétate – Me ordena.
–No soy principiante Estefan – ruedo los ojos.
–No, pero no quiero que te caigas, así que Sujétate.
–No lo haré.
–Bueno, no digas que no te lo advertí.
Mi hermano encendió la motocicleta y la puso en marcha, agarre mi sombrero para que no cayera de mi cabeza mientras sentía como el viento abrazaba todo mi cuerpo, me pegué un poco más a mi hermano y pude sentir su risa. Al estar a unos metros del Instituto Estefan paso por un reductor de velocidad y mi Cuerpo saltó de la motocicleta y casi caigo de está, un pequeño grito salió de mi garganta y trate de Sujetarme fuerte de Estefan.
–te lo advertí – dijo riéndo.
–cállate estúpido que lo hiciste a propósito – lo miro de mala manera.
–te amo lunita – trata de acercarse, pero yo lo evado y comienzo a caminar – lunita no te enfades por favor – me pide caminando a un lado y yo lo sigo ignorando – te compraré helado al salir de clases – captó mi atención.
–De chocolate y un pote entero.
–trato hecho – me extiende su mano y yo la estrechó.
Seguimos caminando en dirección a la entrada del Instituto saludando a algunas personas que nos encontrábamos por el camino. Aunque no lo crean hacemos parte de los “populares”, pero nosotros no somos groseros, odiosos, antipáticos e insoportables, sólo nos llevamos bien con el resto. Estefan hace parte de los deportistas de la escuela al igual que teo, sólo que las notas que tiene Estefan son de las más altas; por mi parte soy muy floja, pero eso no implica que mis notas también sean altas, todos me conocen por Estefan y por ser "La chica linda".
Caminamos por el pasillo y diviso a Alejandra junto a su hermano al lado de sus casilleros, si nuestros casilleros Están uno al lado del otro.
–Hola cabezas de frutillas – saludo a los gemelos.
–Hola adi – Ale se posa a mi lado y me da un beso en la mejilla.
–¿Cómo estas rubiecita? – pregunta teo abrazándome.
–bien y ¿tu?.
–Adolorido, esta mañana tu querida amiga me empujó de la cama y caí lastimándome el brazo – se frota el brazo izquierdo.
–buena idea – le felicito a Ale quien ríe.
–lo se, soy la mejor – responde sacándole la lengua a teo.
–¡hey, chicos! – saludo Estefan exagerando su tono de voz –¿Cómo estan?.
–Bien, pero si gritas más fuerte me quedaré sorda – dice Ale con una mueca.
–Oh, lo siento – le da un beso en la mejilla a la pelirroja –¿Cómo estas tu teo? – le da un golpe en el brazo izquierdo ocasionando un suave jadeos de parte de teo.
–más cuidado por favor – dice agarrando su brazo.
Tocan la campaña de clases y nosotros tenemos clases juntos así que por ende iremos caminando juntos a clases.
–¿las llevamos señoritas? – pregunta Estefan señalando su espalda para que Ale se suba.
La pelirroja no lo duda y enrolla sus puertas en el torso de Estefan sujetándose de su cuello y el la toma de los muslos; teo repite el mismo gesto conmigo, sólo que yo tengo más cuidado que su hermana.
–¡arre caballito! – dice Ale golpeando un poco sus talones con el torso de mi hermano quien la mira mal.
–No soy un caballo de verdad Alejandra – se queja mi hermano.
–Lo siento tefan– dice apenada y le un beso en la mejilla.
Teo y yo nos reímos de ellos, se ven muy lindos juntos; lastimosamente ambos no quieren tener nada el uno con el otro y así estamos bien. Llegamos al salón y cada quien tomó su asiento, La clase era de constitución política y Ale no entendía nada, yo ya tenía conocimiento del Tema y con los aportes que había hecho tenía suficiente para que el profesor no me molestará el resto de la clase.
Saque un libro y comencé a leerlo de manera discreta, sólo las personas que estaban a mi alrededor podían notarlo y ellos estaban muy concentrados en la clase. Admire la pasta gruesa del libro en la cual se leía “Don Quijote de la mancha", esta es la quinta vez que me lo leo. Me parecía fascinante como aquel viejo en contra cordura en medio de su locura y como su amigo cuerdo lo seguía fielmente a cambio de casi nada, con la promesa de ser un noble caballero.
Una pequeña nota cae en mi pupitre, giro mi cabeza extrañada y encuentro a teo sonriendo mientras “pone intención ” a la clase, abro la pequeña nota y río al ver su cuidada caligrafía.
“¿Qué lees? -teo".
Quedé unos segundos admirando el pequeño trozo de papel y al libro, decidí cambiar s libro, pues este ya casi me lo sabía de memoria, mientras “sinfonía inacabada” ni siquiera lo había iniciado. Guarde a don Quijote y saque el otro libro, que por lo que dice su descripción se trata de una chica en busca de su madre.
“sinfonía inacabada -Adara” .
“crei haber visto a don Quijote con su brillante armadura ;) -teo”.
“pues busca lentes querido, porque estas viendo mal -adara”.
Rio y Le devuelvo la nota, pude escuchar una pequeña risita a mi lado que provenía de Ale, quien me miran de reojo mientras negaba con la cabeza.
–¿Qué es tan chistoso? – le pregunto en un susurro.
–Tu y mi hermano, creo que aún le gustas – me responde de igual manera.
–No, el me superó hace mucho y yo a el – niego con mi cabeza.
–¿segura?.
–Si, eso creo – afirmó.
Pues Teodoro y yo hace mucho dejamos ese sentimiento que teníamos el uno por el otro cuando éramos niños, pues tampoco paso a mayores todo era normal. En una noche entre juegos el me lo confesó y lo mismo hice yo, no sucedió nada en ese entonces crecimos y ese sentimiento se desvaneció o eso creo yo,Estoy en lo correcto ¿cierto?.
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Los Hermanos Black.
Fiksi RemajaTodo inicia bien, una linda familia que es feliz y calida, una vida plena y completa. ¿en qué momento los problemas tomaron vías para arruinarlo todo?, ¿en qué segundo todo comenzó a derrumbarse?, ¿Cuando todo quedó en ruinas?, ¿Como no pensar en de...
