capítulo 37.

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Adara

Al fin llegó nuestro amado día y yo sólo he podido delinear un ojo, Ale está acaparando todo el espejo de su habitación tratando de hacerse su maquillaje, aunque no lo necesite, ella es linda con o sin el.

–ale, ¿por qué te demoras tanto? – cuestione en puntitas tratando de ver lo que hace mi amiga.

–No me muevas que de cosa me sale el delineado de un ojo y pareciendo Mapache con resaca – dice haciendo referencia a que se ha manchado.

–A ver, yo te ayudo – ofrecí.

–quiero aprender – se queja.

–yo te enseño después, pero ahora quédate quietecita.

Tome una toallitas húmeda para limpiar el párpado manchado de negro, luego procedí a hacer una fina línea de color negro seguida de una morada y otra de color dorado, tuve la libertad de hacerlo ya que Alejandra no había usado sombras y con lo blanquecina que es su piel el delineado resaltaba de buena manera atrayendo la atención a sus grisáceos ojos; le aplique un poco de rímel y sus labios pintados de vino tinto.

–listo – dije al finalizar mi tarea.

Ale se acercó al espejo admirando su ahora maquillado rostro desde distintos ángulos.

–Gracias dara, definitivamente a mi nunca me hubiera quedado así. Yo de seguro iba a ser niño sólo que teo se me adelanto – comentó divertida.

–un niño no tendría ese cuerpo, ni esas piernas. Ahora quita que yo aún no termino – le Di un leve empujón.

Termine mi maquillaje y ya Ale estaba vestida con un espectacular vestido de color plateado ajustado, su cabello caía en rizos por lo largo de su espalda y unas lindas zapatillas. No Era casual, pero tampoco elegante.

Yo por mi parte había elegido una blusa de color vino que dejaba al descubierto mis hombros y con un pequeño escote, unos Shorts de color gris tiro alto y unas zapatillas del color de la blusa, mi cabello iba suelto y mi maquillaje consistía en labios color morado, delineado con un juego de sombras doradas y algo de rubor para mis pálidas mejillas. Me sorprende no parecer un payaso.

Los chicos nos esperaban ya listos abajo, lo se por lo que nos habían gritado varias veces que nos apuráramos, pero claro ellos piensan que ser mujer es tan fácil como ponerse una camisa unos jeans y salir como locos.

Ale y yo nos terminamos de colocar perfume y salimos de la habitación, al salir no encontramos a nadie en la planta baja, revisamos en la cocina y estaba tan vacía como los colegios un fin de semana, decidimos ver en la habitación de teo; al entrar nos encontramos con Estefan sin camisa y un teo sin pantalones. Los miro a ambos sin poder creer que ellos aún no estén listos, tanto que nos atacaron a nosotras para que estuviéramos listas rápido y ellos están así. No me sorprende ver a teo sin pantalones ya que lo he visto de la misma forma en las sesiones de fotos.

–Pero, ¿Qué carajos? – dijo Ale con mirada asesina en ellos.

–oh, chicas ya están listas – resaltó lo obvio Teodoro.

–No grandísimo pendejo, nos estábamos poniendo las pijamas, ¿Te gustan? – respondi frustrada haciendo uso de el hermoso sarcasmo ante su actitud.

–uy, está enojada – comentó Estefan pasándose su camisa por la cabeza.

–pues claro que lo estamos, tanto que nos apuramos para nada – Alejandra suspiro de manera brusca.

–si les sirve de consuelo se ven hermosas – trata de apaciguar las cosas Teo.

–Eso es cierto, aunque tu Short esta algo corto Adara – concuerda Estefan.

Los Hermanos Black.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora