Mientras Robín se sumergía en más alcohol por lo sucedido hace unas cuantas horas se dio cuenta que alguien tocaba la puerta, no abriría, no quería saber de nada ni de nadie, hasta que escuchó una pequeña voz del otro lado.
-¿Papi estas ahí? Papi soy yo, ábreme. -decía Roland golpeando la puerta con su pequeña manita-
-Robín se había olvidado de su hijo, se sintió tan mal que enseguida se puso de pie, escondió la botella y se digirió a abrir la puerta- Hijo, perdón por no haber ido antes... ¿Como te veniste? ¿Te veniste tu solo?
-No, Zelena me paso a dejar, comí en su casa y jugué un rato con Vane e hicimos nuestra tarea y es que voy en el mismo salón que ella y pues como vio que no llegabas no quiso dejarme solo y me llevó con ella y ahorita me vino a dejar. -dijo el pequeño entrando-
-¿Que hora es? -pregunto Robín rascando su nuca-
-Son las 8:00pm papi, -contestó el pequeño- oye que rico, rico huele a pastel de papá, ¿puedo comer?
-Claro pequeño, esta en la cocina. -dijo Robín un poco sobrio pero a la vez confundido por la hora-
-Roland se dirigió a la cocina pero al pasar por el comedor se dio cuenta de que había dos platos en la mesa y una chaqueta de cuero colgada en la silla- oye papi... -dijo el pequeño Roland- ¿estuvo alguien aquí?
-Este, no... Bueno algo así, ¿porque hijo?
-Porque hay una chaqueta aquí y no es tuya, mucho menos mía, esta grandota. -decía el poniéndose la chamarra y sonriendo- ¿de quien es, quien estuvo aquí?
-Regina hijo, es de la señorita Mills... -dijo Robín en un tono muy bajo-
-¿Y porque no se la entregas? -dijo Roland con carita de confusión-
-Porque... No se, no la había visto.
-Olvídalo, se la entregaré yo, es mi amiga, yo le regale galletas y me llevó bien con ella. -decía Roland mientras se dirigía a la puerta aun con la chaqueta puesta-
-Robín río al ver a su hijo -¿Estas seguro? Bueno... Te observaré desde la puerta, cruza con cuidado. -dijo Robín mientras por sus ojos quería salir agua, pues no hace mucho que había sucedió aquello, y gracias a Roland podía verla de nuevo.-
El reloj marcaba las 9:30 de la noche, Roland se dirigía a la casa de Regina y Robín se quedo recargado en la puerta mirando la escena.
Casa de Regina
Así como Regina no había decidido salir hasta el día siguiente se la paso viendo televisión y comiendo manzanas, no estaba de humor para hacerse algo decente de comer, mientras daba un mordisco a una se levantó y creyó que podría ser Robín así que fue a abrir evitando que se vieran sus mejillas rojas.
-Hola Regi. -dijo Roland con una sonrisa- ¿como estas?
-Hola bebé, bien gracias. -dijo revoloteando su cabello- ¿que te trae por aquí? -dijo Regina intentando mostrar una sonrisa-
-Bueno... ¿Ves esto? -dijo el pequeño levantando sus brazos para mostrar la gran chaqueta en su cuerpecito- la dejaste en mi casa hace rato y quise traertela.
-Oh, si pequeño no lo recordaba, muchas gracias. -dijo mientras se ponía a la altura del pequeño y le quitaba la chaqueta- te veías adorable. -dijo esta con una sonrisa, pero al levantarse se dio cuenta de que Robín estaba parado afuera de su casa viendo todo... Hicieron contacto visual por unos instantes y a Regina se le salio una lágrima la cual se intento limpiar rápidamente-
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Locksley... El insoportable vecino.
FanfictionRegina Mills... Alcaldesa de la ciudad y dueña de una cadena de apartamentos ubicados en StoryBrooke, Maine... Soltera, sin hijos y con un pasado poco agradable. Robín de Locksley... Padre soltero, en busca de una nueva oportunidad luego de un accid...
