VII. Amor verdadero

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Maratón 2/3

Jade

En estos momentos, agradecía tener a Laura conmigo. No se había separado de mi papá ni un segundo y se preocupaba por mi en serio, sería una buena novia para papá y una mamá genial para mi.

— ¿Familiares del señor Lynch? — pregunta un médico y Laura se levanta. — ¿Qué eres?

— La esposa. — responde.

Ojalá lo fuera realmente...

— ¿Y ella?

— Nuestra hija. ¿Hará más preguntas o me dirá cómo está mi esposo?

— Está grave, pero ha presentado leves mejorias. Esperamos que dentro de un rato despierte, presenta algunas fracturas y no podrá caminar por unos meses y tendrá que asistir a algunas terapias luego.

— ¿Podemos verlo?

— La niña no, es menor de edad.

— Es su hija. Por favor... Ha estado aquí esperando verlo.

— Este viernes estoy libre...

¿La está invitando a salir? ¡Ella es de mi papá! Me levanto y me acerco a él enojada.

— No saldrá contigo. Ella está con mi papá. ¡Déjeme ver a mi papá o le diré a alguien que está invitando a salir a mi mamá! — grito.

— De acuerdo, niña... No grites.

— No le digas que hacer a mi hija. — dice Laura fulminándolo con la mirada.

— Pasen. Pero intenten que nadie las vea, en este hospital a estas horas no se permite niños en las habitaciones.

Sonrío triunfante y agarro la mano que Laura me ofrece para después acompañarla a la habitación de mi papá.

— Esa es mi chica. — dice sonriendome.

Sonrío levemente al saber que la hice sentir orgullosa de mi. — Es un tonto.

— Lo sé. ¿Estás segura de querer entrar?

— Si, quiero estar con él.

Ella abre la puerta y entramos a la habitación en silencio. Mi papá estaba acostado y conectado a muchos cables. No me gusta verlo así y las ganas de llorar se hacen presentes otra vez. Al parecer, Laura se da cuenta ya que me abraza por atrás.

— Estará bien... — murmura y nos acercamos a mi papá. Ella se sienta en la silla al lado de él y yo me acuesto a su lado con cuidado abrazandolo.

— Papi... Despierta... — le pido llorando.

— Jade, no llores... — dice Laura apoyando su cabeza en la camilla y acariciando la mejilla de Ross.

— ¿Te gusta mi papá?

Esperaba que lo negara como mi papá siempre lo hace, pero en cambio...

— Si, creo que está comenzando a gustarme... — susurra.

— ¡Eso es bueno! Cuando despierte, pueden estar juntos. — digo sonriendo.

— Jade... No es tan fácil. No estoy lista para tener un novio y Ross no gusta de mi.

— Mi papá sí que gusta de ti, no deja de mirarte... Los dos te queremos.

En ese momento se me ocurre una idea.

— ¿Y si lo besas? Tal vez despierta.

— ¿No es el príncipe el que besa a la princesa? — pregunta riendo.

— Es un beso de amor verdadero. Puede funcionar.

— No besaré a Ross...

— ¡Por favor! — pido haciendo puchero. — No perdemos nada. Por favor, por favor, por favor.

Laura suelta un suspiro. — De acuerdo... — murmura para después acercarse a mi papá y besarlo en los labios.

Esperaba que mi papá despertara como siempre ocurren en las películas pero nada. Ella está a punto de separarse de papá pero una mano la atrae hacia él nuevamente por el cuello.

¡Papá la estaba besando! ¡Papá estaba besando a Laura! ¡Papá despertó!

¡Laura y papá se están besando! Quería saltar de alegría y no puedo dejar de sonreir mientras los veo besarse tan tiernamente. ¡Eran tan lindos!

 Rydel me felicitaría por haber logrado esto. Ellos parecían estar en un mundo aparte y sinceramente no quería interrumpirlos pero alguien lo hace.

— ¡¿Se puede saber qué haces besando a mi novio?! — pregunta una voz femenina desde la puerta.

Oh, rayos... Courtney había regresado.



Under the same Roof | RauraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora