-Y por eso tengo el placer de anunciar que Rob Antell interpretará el papel de Bill Sykes, Sumitha Banerji el del Pilluelo y...
Chelsea contuvo la respiración.
-Mandy Fincham el de Nancy.
El señor Horage dirigió una sonrisa radiante a la sala.
<<¡Maldición!>>, pensó Chelsea.
-Mandy ha estado fantástica, ¿verdad? -dijo Rob, entusiasmado, cuando la multitud se dispersó para ir a tomar unos refrescos-. Será estupendo trabajar con ella.
Chelsea tenía ganas de llorar. Precisamente cuando pensaba que las cosas entre Rob y ella estaban tomando un buen giro... Tal vez después de todo su madre tenía razón. Había que forzar las cosas para conseguir lo que uno quería. Su madre sabía imponer su presencia en cualquier parte y jamás permitía que tontas inhibiciones la bloquearan. Quizá la única solución era exhibirse bajo los focos. Tenía que pensar en ello, tenía que hacer algo. De una cosa estaba segura: no dejaría que esa estúpida de Mandy Fincham le birlara a Rob.
Mientras Chelsea decidía si sería oportuno o no echar un poco de cianuro en la bolsa de patatas de Mandy Fincham, el señor Horage estaba asignando los papeles a los sustitutos por si alguno de los actores titulares no se hallaba en condiciones de actuar el día de la representación.
-Y me gustaría que tú, Gemma Farrant, te preparases para el papel de Nancy -anunció.
-Pero yo no puedo -protestó Gemma-. Quiero decir que...
-Claro que puedes, Gemma -dijo el profesor-. Tienes una voz preciosa y una memoria excelente. No entiendo por qué no te has apuntado en la lista para uno de los papeles principales. En fin, en cualquier caso serás de gran ayuda en el coro, y si Mandy no pudiera actuar, la sustituirías.
-Vamos, Gemma, acepta -dijo Mandy Fincham-. De todas formas, no harás ninguna falta, porque por nada en el mundo me perdería esta oportunidad, ¡ni aunque me tuviese la peste bubónica!
-Está bien, acepto -dijo Gemma.
<<Con tal de que me dejen en paz>>, pensó.
-Creo que ya he asignado todos los papeles -dijo Horage mirando la pizarra-. Necesito alguna chica más para el coro: vendedoras ambulantes, chicas de taberna y similares. ¿Alguna voluntaria?
-Yo -dijo Chelsea. Si no podía actuar al lado de Rob, al menos estaría en el escenario con los ojos constantemente clavados en ellos para controlarlos.
Alguien más levantó el brazo.
-Perfecto -dijo el señor Horage-. Gracias a todos y buen trabajo. Ah, Laura Turnbull se ha ofrecido voluntaria para encargarse de la promoción del espectáculo: carteles, programas y demás, así que los que tengan alguna idea o sugerencia que hablen con ella -concluyó-. Gracias de nuevo por haber venido. Los ensayos empezarán el próximo lunes, inmediatamente después de las clases.
-¿Qué es esa historia de que vas a encargarte de la promoción? -le preguntó Chelsea a Laura mientras se dirigían a la parada del autobús-. Habrá que dibujar los carteles y los programas. Creía que lo que se te daba bien era escribir... Eh, espera un momento..., ¡ya lo entiendo!
Chelsea volvió hacia su amiga y sonrió.
-Le pedirás a Jon que te ayude, ¿verdad? Lo halagarás pidiéndole consejo y <<recurriendo a su mayor experincia>>...
-Y si lo hiciera, ¿qué? -repuso Laura a la defensiva, molesta porque alguien hubiese descubierto enseguida su brillante plan-. Él sabe mucho de esas cosas.
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¿POR QUÉ ME SALE TODO MAL?
Teen FictionLas cuatro protagonistas de "¡Mamá, no me montes escenas!" siguen enfrentándose a las catástrofes provocadas por sus desastrosos padres, y es que todo lo malo siempre es susceptible de empeorar. Así, Laura se encuentra con una madre embarazada de s...