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Se llegó la noche y yo ya estaba lista para ir con Chris, en realidad estaba emocionada. Recibi un mensaje de Chris que decía:

"Adeline, ya estamos abajo"

《¿Estamos?, ¿quien mas estará?》

Bajé las escaleras un poco nerviosa, no conocía a sus amigos y pues a su familia ya los había saludado pero solo hasta ahí.

-Hola - me dijo Chris.
-Hola - sonreí nerviosa.
-Te presento a mis amigos, ella se llama Alexandra - señaló a una chica rubia y delgada -él es Andrew - un chico alto y gordito - y ella es Audrey - una chica morena y con cabello chino.
-Mucho gusto - dije a todos - mi nombre es Adeline.
-Mucho gusto - dijo Audrey.

Al parecer Audrey y Andrew eran novios, ya que se agarraban de la mano y estaban muy juntos, y a lo mejor Alexandra quería a Chris ya que no dejaba de mirarlo.

-Bueno vamonos que se hace tarde - dijo Chris.

Nos dirigimos  al auto de Chris, él me abrió la puerta del copiloto.

-¿Alguien mas no querrá irse ahí?.
-Este lugar lo reservé para ti - dijo sonriente.
-Ok, pues gracias.

Subí al auto y nos dirigimos al cine, estaba nerviosa porque la presencia de Chris hacía que mis nervios se alteraran. Por fin llegamos al cine y entramos, notaba como Alexandra no dejaba de verme de una forma no muy amigable, sin embargo la ignoré, no quería causar problemas. Compramos los boletos para la función y me senté a un lado de Chris.

-¿Quieres palomitas? -me preguntó Chris.
-Si por favor, aquí está el dinero para...
-No, yo te las voy a pagar - interrumpió.
-Pero no es correcto.
-No importa, yo te las pago, es como agradecimiento por haber venido.
-Gracias - dije sonriendo.

Se fué Chris y a mi lado estaba Alexandra.

-Lo que daria porque me comprara palomitas - me dijo en voz baja.
-¿Qué? - pregunté confundida.
-Sí, es obvio que le gustas, lástima que eso es así.
-¿Tú lo quieres?.
-Imagínate a dos amigos que se conocen desde pequeños, ella quiere a su amigo pero él se niega a verlo, asi que ella esta condenada a ver como el le ofrece amor a las demas chicas mientras que ella sufre al verlo, ella se atreve a confesarselo, pero el amigo no lo acepta al decir que sólo son amigos y que no hay espacio para más, asi que pasan los años y ella aun sigue queriendo a su amigo en silencio.

Guardé silencio, porque sabía que ella lo había querido desde pequeños y me dolía ver como no era correspondida.

-Lo lamento - le dije.
-Tu no tienes la culpa, es él. Deja ir una oportunidad valiosa, y - pausó -no lo digo por ti, tu eres odiosa para él.
-¿Disculpa? - pregunté un poco molesta - no tienes el derecho de ofenderme.
-Claro que tengo derecho, por tu culpa Chris no se fija en mi.
-Oye para empezar lo acabo de conocer, no es mi culpa que se halla fijado en mí.
-Sí lo es, tu eres más bonita que yo, sé que nunca se enamoraría de mi.
-¿Y si lo hace ? - pregunté.
-Estas tú, y mientras estés tu, él no se va a fijar en mí.
-¿Y si me alejo - pausé - crees que el se fijaría en ti? - pregunté.
-Si tu te alejas, yo lo consolaría y lo conquistaría y seguramente él se enamoraría de mi, pero dudo que estés dispuesta a dejar a un hombre tan increíble como él.
-Puedo hacerlo, de esa forma tú serías feliz.
-¿Y tu felicidad donde quedaría?.
-¿Sabes?, soy feliz teniendo a mis amigas, no necesito de un hombre para ser feliz eso siempre lo he dicho, y si me alejo ahora que estoy a tiempo tú podrías enamorarlo.
-Pero el problema es que él ya está enamorado de tí.
-No lo creo, no me ha dicho nada.
-Mejor dejalo así, mereces ser feliz tu.
-Alexandra si en realidad lo quieres solo dimelo, yo me alejaré.

Ella guardó silencio y en eso ví entrar a Chris a la sala.

-Y apurate que ya viene - continué.
-Si acepto seria egoísta de mi parte, pero si no lo acepto sería una cobarde por no intentar de nuevo.
-Solo dí lo que piensas.
-Ok, lo quiero intentar de nuevo - pausó y me sonrió - gracias.

Antes de que Chris llegara le cambié el lugar a Alexandra para que quedara junto con Chris.

-¿Por qué te cambiaste? - preguntó Chris.
-No me gusta ese lugar.
-¿Me puedes cambiar el lugar Alexandra?.
-No - dije - ella que se quede ahí, no hay problema.
-Ok - dijo pensativo.

En realidad no sabía que clase de promesa había hecho, ¿alejarme de la persona que quiero? ¡ estoy loca!, pero Alexandra era desdichada y me daba lastima pensar que ella desde varios años lo ha querido y él no le ha correspondido. Era hora de renunciar de nuevo al amor, aunque en esta ocasión fuera contra mi propia voluntad porque me estaba enamorando de Chris...

un amor imprevistoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora