Capitulo 14

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Pov Anastasia

Caminar por el parque siempre me ha sido relajante. El aire fresco tiene la capacidad de aclarar mi mente y hacerme olvidar todo lo que me agobia. Pero dudo que ahora pueda surtir ese efecto tan anhelado, tendrían que pasar mil ventarrones y ni así podré olvidarlo. Tengo a Christian anclado en cada poro de mi piel, con solo una mirada, plantó bandera y no sé como sacarlo de mi vida sin perecer en el intento. Todavía siento el sabor de sus besos, sus manos sobre mi cuerpo dejaron huellas que no creo que pueda borrar, aunque quiera.

Me siento en un banco y espero que las lágrimas se lleven todo mi dolor a su paso, solo que pasa todo lo contrario. Siento que me ahogo por el llanto que intento contener, por la inmensa tristeza que me causa haberlo perdido, mas bien, alejado.

Mi herido subconsciente le  reclama al destino el haberlo puesto en mi camino tan tarde. ¿Por que tuvo que esperar que hubieran otras personas en nuestras vidas para cruzar nuestros caminospara inventarse una historia de amor que en otros tiempo pudo haber sido para siempre? Él es todo lo que un día soñé, lo que extrañe a pesar de no tener, lo que busque y no encontré. La idea perfecta que me invente del amor, aunque lo nuestro no fuera amor.

¿O si?

Clark fue mi primer novio, mi primer beso y mi único amante. Aunque suene egoísta decirlo, con él nunca fue como con Christian. Este ultimo tiene la capacidad de hacerme vibrar  con solo una mirada, sus besos me aturden y me hacen perder la cordura, permitiéndole hacer conmigo lo que se le antoje. Su toque me resulta perfecto, a pesar de sentir pequeñas descargas eléctricas cuando lo hace, definitivamente vuelvo a vivir con sólo tenerlo cerca. Todo eso se resume a deseo. Pero, ¿Que pasa cuando no puedo dejar de pensarlo? ¿Cuando anhelo quedarme en sus brazos? ¿Por que lo siento tan mio, a pesar de no ser así?

¿Lo quiero?

Si, realmente lo quiero y no sé que hacer con esto, él es un amor imposible y yo aquí llorando por mi desamor y mi inmensa cobardía de no arriesgarme a amar, todo sería perfecto si lo nuestro no involucrara terceros.

Una hora después regresó a la editorial con la mente mas clara. Y tratando de convencerme que esto es lo mejor para todos.

Después de llamar a Josh y que sus ocurrencias me levantaran considerablemente el animo, me empapo de trabajo y logro olvidarlo, aunque sea por esas horas. A final de la tarde Andrea la secretaria de Christian llama para confirmar nuestra cita a las diez de la mañana.

Término los presupuestos de la feria del libro en New york que les presentare mañana y realmente espero su aprobación. Esto es una gran avance para la editorial y con los nuevos escritores que hemos captado, nuestro publico se extenderá y tendremos mas que ingresos.

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Llevo una bandeja de la pizza al horno, Nana me pasa la otra y Josh aplaude emocionada. La pizza es su comida preferida y cuando la hacemos en casa, es una total delicia.

—Vamos a limpiar la cocina. —ordeno y le paso un paño.

—Pero mami. —se queja y hace un puchero.

—Sin limpieza, no hay pizza. —Emplazo, bufa y Nana estalla en una carcajada al ver su cara. Su carcajada es rápidamente interrumpida con un puño de harina en su delantal.

—Joshepine... —corro con la misma suerte, sólo que a mi me llego hasta la boca. Ella nos mira a las dos con diversión y se encoge de hombros antes de estallar en una carcajada.

Nana y yo nos miramos cómplice, y le doy un asentamiento de cabeza, se que ella no se espera esto pero no la vamos a cobrar, entre las dos la llenamos de harina y comienza un divertido juego entre las tres, corremos por toda la cocina lanzándonos harina, hasta que el horno nos avisa que nuestra cena esta lista.

Sin daños a tercerosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora