-Nada de quejas Katherine -Diane miro a su hija fijamente -No puedo negarme a recibir a Lord Wert.
-No me gusta ese hombre madre -Katherine apretó las manos sobre la tela en la que estaba bordando -Las dos sabemos que Helen tuvo que huir de él.
-Tu hermana sabe muy bien lo que hace -pero los ojos de Diane demostraron la tristeza de haberse convertido en la carga, que su hija siempre trataba de proteger.
-Señora -el mayordomo se paro en la puerta -Ha llegado un mensaje, de su hija.
-¿De Helen? -Diane soltó su bordado y se incorporo rápidamente.
-El mensajero espera en la puerta -el asintió, con una oculta sonrisa.
-Vamos, Katherine -Diane apremio a su hija, caminando tan aprisa, como el vuelo de su vestido le permitía.
Cuando la puerta principal de la casa se abrió, dando acceso al pequeño patio, rodeado de arbustos, ambas fruncieron el ceño, mirando a ambos lados, hasta que el carruaje al otro lado llamo su atención. La puerta se abrió y Helen, cubierta con una capa y con toda la dignidad y solemnidad de una Duquesa, bajo de él y camino hacia ellas, seguida por su leal cochero.
-¡¡Helen!! -y Katherine corrió hacia ella, abrazándola con fuerza.
-Oh Dios mío -Diane alzo el rostro al cielo, con las lagrimas saliendo de sus ojos -Gracias señor, gracias.
-Madre -Helen llego hasta ella, sonriendo, con su hermana tomada del brazo y las tres se abrazaron.
Al entrar en la casa, el mayordomo hizo una reverencia ante ella y después le sonrió con cariño. Madre e hijas se dirigieron a la sala y alli se sentaron.
-¿Estas bien hija? -Diane la miraba con el ceño fruncido
-Muy bien madre -ella asintió levemente.
-¡¿Estuviste alli?!¡¿Conociste a la guerrera?! -Katherine la miraba emocionada -¡Dime! ¡¿Como es?!
-Es una mujer excepcional -ella miro a su hermana y sonrió -Todas las personas a las que he conocido alli, lo son.
-Lord Wert ha estado visitándonos a menudo -Diane miro a su hija a los ojos -Indagando si sabíamos algo de ti.
-Por eso mismo no me puse en contacto con vosotras -hablo pensativa -Y tampoco lo hare en un tiempo.
-Pero ¿por qué? -Diane la miraba confundida -Si Jannet ya está a salvo, no hay ningún motivo...
-Ahora tengo alguien mucho más valioso a quien proteger madre -Helen llevo la mano a su vientre -Y lo hare, por encima de quien sea.
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La Duquesa
RomanceCuando Ewan MacLain es informado por uno de los guardias que protegen las Tierras Archivald, que su prometida exige que la reciba, ¡Exige! Lo enfurece hasta límites insospechados, pero entonces piensa, ¿Que prometida? Y ahí comienza la diversión par...
