NARRA JAMES:
Eran las 5 de la mañana cuando desperté, en verdad dormí bien anoche, creí que no iba a poder hacerlo pero si, me levante de la cama, y salí descalzo al baño, iría a cepillarme los dientes y ha lavarme la cara para bajar a hacer desayuno, creo que haré sándwich, anoche los menciono Elizabeth, así que creo que es lo que haré.
Abrí la puerta y entré con los ojos casi cerrados, me acerque a la taza, después de orinar y secarme, me lave las manos y estaba lavándome la cara cuando sentí unas manos que me recorrían la espalda, abrí los ojos de par en par y mire a través del espejo, era Eliza
- Buenos días – dije con mi voz ronca
- Buenos, tengas – dijo mientras no dejaba de acariciarme la espalda y descendía por el frente simulando un abrazo
- ¿Por qué estás despierta a esta hora? - dije mientras me giraba para quedar frente a ella, y me secaba la cara
- Acostumbro a despertarme temprano para salir a correr, pero desde que quede embarazada ya no salgo más a correr, pero aun así sigo despertando temprano, ya mi cuerpo no puede seguir durmiendo sin importar que tan tarde me duerma – dijo mientras seguía acariciándome el dorso de mi cuerpo, la tome de las manos
- Detente, porque no quiero que sucedan cosas entre nosotros que después puedas arrepentirte – dije mientras dejaba sus manos a su costado
- ¿Quién te dijo que lo que paso ayer en mi oficina hizo que me arrepintiera? - dijo en voz sexy acercándose a mi oído
- Nadie – dije en casi un susurro de voz
- Que bueno, porque no me arrepentí – dijo dándome un beso detrás de mi oreja
- Elizabeth, ¿En verdad quieres hacerlo? – dije contra toda fuerza de voluntad, si ella me decía que no, me detendría
- Lo que quiero, lo tienes justo aquí – dijo tomándome la entrepierna, y fue ahí donde deje aun lado la fuerza de voluntad
- Bien, pero lo haremos en la cama, no puedo seguir tomándote donde sea por seguridad a tu embarazo – dije mientras la tomaba de la mano y la conducía al cuarto donde dormí
- No – dijo parando en seco, no entendía – en ese cuarto no, ahí hacen sus cosas mis amigas cuando vienen, ven vamos a mi cuarto – dijo mientras abría la puerta del cuarto, no me paré mucho a ver la decoración porque en cuanto entramos a su cuarto la tome de la cintura y poseí sus labios, la falta de ropa hizo que el estar como adán y Eva más rápido y nuestros cuerpos se reconocieron.
(...)
- ¿Vas a salir a comer? – le pregunté
- No creo, le marcare a Sam y la invitare a comer aquí en mi oficina, ya regresó ayer al trabajo, así que creo que será bueno que me cuente como le ha ido como madre para que me preparé psicológicamente al doble para lo que nos espera – dijo riendo yo solo le sonreí
- Bueno, en caso de que necesites algo me avisas, incluso si quieres que venga por ti
- No, ya te dije, contratare a un chofer de tiempo completo, para que no te molestes en traerme o llevarme
- Ya te dije que no es ninguna molestia, pero acepto que contrates a alguien, no te quiero ver manejando, puede ser riesgoso, sobre todo cuando ya tu vientre comienza a abultarse
- Que me ponga gorda ¿querrás decir?
- No, dije lo que quise decir, te tiene que crecer el abdomen por que es natural dado que los bebés crecen.
- En fin, tengo que subir, ya me deben de estar esperando en la oficina, tenía una cita a las 8 hoy y mira la hora que es
- Claro, pero yo no fui el que quiso un segundo round en la cama – le dije acercándome a ella
- Si, pues tu no eres el que está embarazado y con las hormonas vueltas locas y llenas de lujuria - me susurro al oído – pero gracias por seguirme la corriente
- Cuando quieras, puedes llamarme e iré rápidamente a socorrerte – dije dándole un beso en la boca, ella me tomó de las mejillas e hizo más profundo el beso separándose después de mí y dándose la vuelta para ir dentro del edificio.
Yo regresé a mi auto y salí del estacionamiento con una sonrisa en la boca y así estuve por el resto del día, nada comparado con el día anterior. Sin duda estar con Elizabeth alteraba mi estado de ánimo.
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EmbarazaDos
Romans-Elizabeth escúchame por favor- dijo James - ¿que quieres? no tenemos nada de que hablar- contesto Elizabeth entre dientes, pues estaban en el lobby de la constructora de la cual ella era la directora general - sé que la última vez que nos vimos no...
