NARRA ELIZA:
Salí del elevador con una sonrisa de oreja a oreja
- Espero que la felicidad te dure, después de enfrentar a la comitiva de la construcción de las nuevas casas – me dijo Kathe en cuanto me vio
- ¿Dónde están? – dije seria, pero sin poder borrar el brillo de los ojos
- En la sala de juntas, y espero después me cuentes de que va la felicidad
- Claro, te cuento en cuanto salga. ¿Te puedo pedir un favor?
- Dime
- Le puedes marcar a Sam e invitarla a comer aquí a mi despacho, después marca a un restaurante y pide pollo para ella y yo quiero pescado, para la hora de la comida por favor
- Por su puesto, ahí lo tendrás fresco, caliente y servido
- Gracias, ah y algo más, si tengo llamadas, me las pasas, porque supongo que me aburriré en la reunión
- Perfecto – dijo mientras yo me caminaba hacia la sala de juntas
- Gracias por esperarme, disculpen la demora
- No tenemos por qué disculparte, aquí solo somos empleados y tú la jefa – respondió Luis Rodríguez, al que le pedí ayer que hiciera las correcciones del proyecto
- Así es, y como jefa puedo o no despedir con o sin justificación – sonreí sarcásticamente– Buenos días al resto – me gire al ver los que estaban en la sala – ah y agradezco que tu cada momento me des más justificaciones – dije de nuevo a Luis, y me senté en mi lugar
Estuvimos hablando un buen rato, haciendo modificaciones a los planos sobre lo ya construido intentado complacer al cliente. Sonó el teléfono del escritorio, levante la bocina, disculpándome con los presentes
- ¿Sí?
- Elizabeth, tienes una llamada por línea privada – dijo Kathe
- ¿Quién es?
- Tu prometido – sonreí tontamente, no me di cuenta de que lo estaba haciendo hasta que vi que todos me veían, así que giré mi silla, solo para evitar que vieran mi cara, era claro que podían oírme a mí hablar
- ¿Y porque no se comunicó directamente conmigo?
- Dice que, sí lo hizo, solo que no contestas sus llamadas ni mensajes – me giré rápidamente hacia la mesa tomando mi celular y dándome cuenta de que estaba descargado
- Es verdad, mi celular esta sin batería, pásame la llamada, y si pudieras conseguirme un cargador te lo agradecería –
- Claro, él está en la línea 3, entraré por tu celular –
- Sí, sí, claro – dije mientras oprimía el 3 del teléfono
- Elizabeth, hasta que puedo hablar contigo
- Disculpa – dije sonriendo de oreja a oreja con solo escuchar su voz – no me había dado cuenta de que me había quedado sin batería, ayer llegue cansada a casa que lo último que recordaba era cargarlo y hoy en la mañana ni lo revise – dije riéndome al recordar lo sucedido en la mañana
- No te preocupes, entiendo, solo que, si fue una osadía poder cruzar línea contigo, es casi imposible, no tienes una idea de cuántas líneas tuve que marcar porque no sabía tu extensión
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EmbarazaDos
Romansa-Elizabeth escúchame por favor- dijo James - ¿que quieres? no tenemos nada de que hablar- contesto Elizabeth entre dientes, pues estaban en el lobby de la constructora de la cual ella era la directora general - sé que la última vez que nos vimos no...
