C17: Los niños y los borrachos.

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Danna inspiró profundamente antes de comenzar a caminar en dirección a su objetivo. Se había preparado mentalmente la noche anterior así que nada podía salir mal. Llevó su mirada disimuladamente hasta Camila y Joel que permanecían sentados en una de las mesas de metal situadas en las jardineras de la universidad.

La pelinegra levantó ambos pulgares en señal de aprobación y le ofreció una sonrisa confiada que hizo que Danna suspirara. De verdad, nada tenía porque salir mal. Las dos horas de ensayo frente al espejo tenían que valer la pena. Siguió con su camino hasta que llegó frente a Odaly que se encontraba sentada encima de la mesa con los lentes oscuros decorando su rostro como si estuviese tomando el sol en la playa y no en la universidad

—¡Hola!—saludó Danna lentamente y automáticamente el rostro de la rubia cambió de dirección. La observó un momento y luego le lanzó una falsa sonrisa que Danna correspondió de inmediato.

—Hola, Danna—respondió Odaly—¿En qué te puedo ayudar?—cuestionó sin apartar sus ojos verdes de los castaños de Danna.

—He venido a hacerte una invitación—declaró y Odaly se sacó las gafas de sol lentamente tal y como hacían las actrices en las películas.

—¿Una invitación?—preguntó con renovado interés.

—Si—murmuró la castaña—Pasa que mis primos son nuevos en la ciudad...y yo también, no conocemos mucho el lugar pero nos gustaría salir a esta noche y ese tipo de cosas...Camila ha pensado que sería divertido salir a un bar con karaoke...y bueno, no tenemos tantas amistades excepto Hailee...y tú...—explicó y Odaly sonrió.

—Que dulce eres, Danna—masculló y Danna le sonrió un poco—Yo no tengo ningún problema con eso, de hecho...me encantaría que fuésemos en parejas, ya sabes...tú con Erick y yo con Christopher—Danna rio en voz baja.

—Claro, creo que sería muy interesante—respondió automáticamente.—¿Entonces cuento contigo?—cuestionó lentamente.

—Por supuesto que si—musitó con una sonrisa victoriosa.—Podría ser así como una cita doble...

—Cita doble.—repitió la castaña—¡Maravilloso!

(...)

—¿Qué?—preguntó Camila apenas Danna volvió a su mesa. Joel las observó un momento antes de morder la manzana amarilla que tenía entre sus manos y apartó la mirada un segundo después.

—¡Que aceptó!—anunció Danna.

—¡Ya lo sé! Era más bien una exclamación de sorpresa porque no puedo creer que tu ridículo plan haya funcionado—masculló la pelinegra y la castaña suspiró.

—Te dije que no era tan malo...—agregó encogiéndose de hombros.

—Si—susurró Camila—Ahora sólo te falta la parte más difícil—declaró y automáticamente el entrecejo de la muchacha se frunció.

—¿La parte más difícil?—cuestionó Danna sin comprender el mensaje de su prima.

—Decirle a mi tío que iremos a un bar—se burló la chica.

—Yo podría decirle—intervino Joel y ambas lo miraron fijamente.

—¿De verdad?—inquirió Danna con una pequeña esperanza. Joel asintió lentamente y suspiró.

—Le diré que ha sido mi idea lo de salir esa noche y que me haré responsable y cuidaré de ustedes—informó sin dejar de mirarlas.

—Buena esa, Joel—se burló su hermana.—Pero vamos, eres Joel...nadie te creería que quieres ir a un bar ni aunque les pagasen para fingir creerte—Joel rio.

ADRENALINA (Éxtasis #1)|C.V.|Terminada.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora