Capítulo diecinueve

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Casandra

No vuelvo a tomar nunca más.

Me incorporé sobre la cama y me llevé la mano a la cabeza, porque sentía que me palpitaba del puro dolor que estaba sintiendo.

Tomé mi celular y suspiré con alivio cuando caché que tenía mensajes de la Anto, porque, lo último que recuerdo fue haberla ido a dejar a su casa, después haber llegado aquí y bueno, otros recuerdos medios borrosos.

Antito

estai viva???
estaba terrible preocupada

acabo de despertar:(
me duele la cabeza
perdón por no avisarte que me
venía pa la casa;(

wna cuando me desperté
casi me da un patatús al no verte
pero el bruno me había mandado un audio diciéndome que estabai en la casa

el bruno?

Cassy KDAKDKSKD
¿lo querí escuchar?😈

mándalo

[Antitore-envió un mensaje de voz]
▷|||│|||│|||│|||│|||│|||  00:23
Bruno: "Anto, soy el Bruno. La Casandra me dijo que te hablara pa' que supierai que está en la casa conmigo..."
Casandra: "¿Es la Anto? Te amo, antonia. Eri la mejor amiga que me pudo haber mandado diosito aunque te guste La Rosa de Guadalupe..."
Bruno: "Anda a acostarte".
Casandra: "Anda a acostarme".
Bruno: "Soy terrible jugosa, Casandra"

¡ASESÍNENME!

Casandra + copete + Bruno = conchetumare.

Le respondí a la Anto y dejé el celular a un lado para luego levantarme y enfrentarme a la mayor humillación de mi vida.

Llegué al comedor y caché que estaba todo limpio, supongo que el Bruno ya limpió la cagaita que dejó con el carrete que hizo anoche. Iba entrando a la cocina y me resalté cuando lo vi ahí, tomándose un vaso con agua.

Quién fuera el va... ¡Concéntrate, Casandra!

—Hola—Murmuré y él se giró rápido a mirarme.

—Hola.

Me acerqué rápido a sacar un vaso y servirme agua, porque me siento más seca que el desierto de Atacama. De vez en cuando, miraba de reojo al Bruno, pero parecía no importarle mi presencia porque estaba pegao' en su celular.

Esto me confirma que me mandé un cagazo anoche.

Empecé a caminar hacia la pieza nuevamente, pero me detuve antes de salir de la cocina. Ahí mismo, respiré hondo pa' tomar valentía y hablé:

—No sé qué te dije anoche pero...

Me interrumpió:—Nada.

—¿Mmh?

—No me dijiste nada que ya no supiera.

—¿Por qué estai así entonces?

Culiao PesaoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora