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-Estás muy linda hija, ven que te tomo unas fotos. -mi madre me llevó a la pared blanca de la sala y empezó a hacer lo que más le gustaba.

Estuvo unos cinco minutos haciéndolo pero ya me estaba cansando de tener la típica sonrisa forzada y le pedí que parara.

-Lo siento. ¿Sabes? Nunca te das cuenta de que tan rápido pasa el tiempo, un día estáis aprendiendo a andar y al día siguiente ya te vas a graduar para ser universitaria.

Esa clase de conversaciones nunca me han gustado, saber que el tiempo pasa me hace daño porque sé que ese tiempo nunca volverá y llegará un día en el que yo siga aquí sin mis padres, ya perdí a uno, no quiero ni pensar en perder a mi madre.

-Está bien... puedes tomar mas fotos. -volvió a sacar la cámara y tomó más, pero esta vez fue ella la que arruinó el momento.

-Oye, ¿y Jisung? -al oír su nombre automáticamente dejé de sonreír, ¿qué se suponía que debía decirle?

-Él... no va a venir. -me miró preocupada, pero tal y como me dijo Renjun hoy era un día especial, no podía estar triste, y menos por un chico.

-¿Por qué? -Para mi suerte alguien tocó el timbre y fui corriendo a abrir. No mentiría si dijera que una parte de mí esperaba que fuera Jisung.

-¿Quién tiene un hermano genial y hoy se gradúa? -dijo Taeyong entregándome una tarjeta y antes de responder la abrí.

-¡TÚ!

La tarjeta tenía sonido y casi la tiro del susto que me dio.

-¿Y quién tiene dos mejores amigas que han venido a ver su graduación?

-¡TÚ TAMBIÉN!

Esta vez no me asusté, pero cuando vi a Jisoo y Sunhee salir de detrás de Taeyong casi lloro de la emoción.

Rápidamente me acerqué a ellas y las estrujé con toda la fuerza que tenía.

-Ey, queremos seguir viviendo.

-Lo siento chicas pero, os he extrañado tanto.

-Y nosotras a ti. Aunque supongo que has estado bien acompañada... -Sunhee puso cara de perversión y si no fuera porque no tenía nada a mano se habría llevado un buen golpe.

-Maldita mal pensada. Pensé que en Japón te purificarías o algo. 

-Ojalá lo hiciera -dijo Jisoo tumbándose en el sofá- pero lo único que hace es conocer gente y luego decir que haría con ellos, no son charlas agradables para mí ¿sabes?

-Bueno señoritas, no me gusta interrumpir pero deberíamos ir yendo.

Después de una larga charla que, la verdad, no fue muy agradable, Taeyong convenció a mi madre de que él nos iba a llevar a mi graduación. Yo pensé que lo hacía porque era su hermana y quería llevarme pero cuando salí y vi su camioneta supe lo que iba a hacer.

-Subid ya, no tenemos mucho tiempo para recoger a todos.

Poco a poco fue recogiendo a todos los chicos y cuando ya quedaban dos personas por recoger el coche estaba a punto de petar.

-Renjun, muévete un poco, me estás clavando el codo. -me quejé intentando pegarme más a la puerta, aunque era físicamente imposible.

-Lo siento, pero si Jeno me quitara su pierna de encima sería más fácil.

Taeyong, ¿cómo se te ocurre hacer esto? ¿En qué mundo era buena idea tener a nueve adolescentes en la parte trasera de un coche? Aunque claro, Mark en la parte delantera tampoco dejaba de ser molestoso.

PUEDO AYUDARTE- P.JISUNGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora