El fin de semana había llegado, y ese sábado por la mañana Taehyung seguía tirado en la cama sin poder levantarse. Su hermano le había gritado como veinte veces que fuera a abrir la tienda. Odiaba levantarse temprano los sábados pero ese día era el día de descanso de su hermano por la mañana. Ese era el trato que tenían generalmente. Taehyung se encargaba del negocio por la mañana y Namjoon se ocupaba por la tarde para que su hermanito tuviera el día libre para salir con sus amigos.
Jimin no le estaba dando mucha de su atención últimamente ¿así que qué caso tenía?, se cuestionó el castaño.
Luego recordó que Jungkook trabajaría con él esa mañana. Eso lo animó más y finalmente salió de la cama para ir a trabajar.
El menor ya estaba esperándolo afuera, sentado sobre la puerta del negocio.
- Perdón, me quedé dormido. - se disculpó con el chico que también parecía estar sufriendo el sueño matutino.
- Descuida, recién llegué.
Abrieron el local y tan solo un par de minutos después, los clientes de siempre empezaron a llegar.
Taehyung tenía que realizar unos nuevos pedidos a sus proveedores así que estuvo ocupado con la computadora y dejó al menor encargado de atender a las personas. A pesar de estar concentrado en su tarea, le echaba un vistazo a Jungkook de vez en cuando y se llevó una linda sorpresa cuando descubrió que estaba siguiendo su consejo y sonriéndole a la gente. No mucho ni muy exagerado pero lo suficiente para caer más simpático.
- Te ves más lindo cuando sonríes. - comentó intentando sonar casual pero supo que falló en el intento y se odió por ello.
- Ahh...gracias. - respondió Jungkook muerto de vergüenza.
A veces las chicas o incluso otros chicos solían decirle cosas así pero él los ignoraba, no le afectaba ni de forma positiva o negativa. Pues solo le importaba cuando esas palabras salían de la boca de Yoongi. Pero cuando Taehyung se lo decía, le producía incomodidad. Se sentía extraño.
- Me alegra que siguieras mi consejo. - añadió el castaño.
- Sí, supongo que ya no quería ahuyentar a los clientes con mi horrible cara de zombie.
Taehyung ladeó la cabeza pensando que incluso con cara de pocos amigos era imposible para Jungkook verse horrible pero claramente no iba a decírselo.
- ¿Sabías que Seokjin aceptó salir con tu hermano finalmente? - comentó Jungkook.
- ¿Qué qué?!!!! ¿Era cierto? - Taehyung casi se cayó de la silla donde estaba sentado.
- Sí. Eso me dijo mi hyung.
- Oh Dios, Jungkook. Es el fin del mundo. Apúrate, arrepiéntete de todos tus pecados. Arrodíllate conmigo y pidámosle misericordia a nuestro creador.
Jungkook observó al castaño fingir dolor y desesperación en una actuación totalmente exagerada, y pudo sentirlo brotando de su interior: una risa completamente genuina.
Taehyung dejó de hacer sus estupideces cuando notó aquel gesto en el más chico. Esa risita tímida que le hizo vibrar cada músculo de su cuerpo. ¿Cuánto había estado deseando verlo volver a reír? Y esa vez lo estaba haciendo, una risa original y causada por él mismo. Eso se sintió tan extrañamente placentero. Hacer lograr reír a Jungkook era todo un desafío para las personas a su alrededor y él lo había conseguido. Él solo, y ni siquiera había tenido que hacerle cosquillas a la fuerza.
- ¿Seokjin hyung está enfermo o algo por estilo? - preguntó Taehyung aún en tono de broma. Y Jungkook seguía sonriendo.
Maldición, basta, pensó el castaño. ¿Por qué verlo así de contento le llenaba el alma?
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La Segunda Vez - Vkook
FanfictionTaehyung, un joven un poco desconfiado en el amor, se encuentra en una encrucijada cuando descubre que Jungkook es el amante del novio de su mejor amigo Jimin. Cargado de enojo y odio lo primero que desea es delatar a los traidores con su amigo, per...
