Capítulo 31

1.9K 173 28
                                        

Jungkook no estaba ciego ni era tonto. Por más concentrado que quería estar en su tarea, era consciente de los cambios en el cuerpo del chico acostado en su cama.

Taehyung, el chico que le gustaba, el chico con el que estaba saliendo, estaba acostado, en ropa interior, en su cama, con una erección.

¿Cómo se supone que tendría que actuar profesional en una situación así?

Torció el cuello, intentó retomar esa estúpida línea que no le salía pero cuando alzaba la vista para ver lo que tenía que dibujar, de inmediato sus ojos se dirigían hacia el gran bulto en ese boxer blanco. Un interesante bulto que minutos antes no estaba allí.

Taehyung sabía que Jungkook lo estaba mirando. Ya debía de haber notado su pequeño accidente porque el chico se había puesto más nervioso que antes. Y para colmo ninguno decía nada. Había un silencio sepulcral en la habitación que elevaba la tensión entre ambos.

¿Debería decir algo para hacerlo menos incómodo? No sabía qué decir de todas formas. "Oye, apúrate porque tengo un gran problema allí abajo, y necesito ir a mi casa para hacerme cargo de ello." No, eso no sonaba nada bien ni aunque lo dijera en broma.

Decidió quedarse callado y pretender que nada pasaba. Hacerse el tonto era más fácil.

Jungkook también seguía el juego de "hagamos de cuenta de que no pasa nada", pero empezó a dificultarse cuando notó que su cuerpo también estaba sufriendo las consecuencias de ese erótico momento. Por suerte, él estaba vestido, sentado y con el cuaderno cubriendo su propia erección. No sabía cuándo había aparecido pero ya le estaba doliendo.

Mientras difuminaba líneas con el lápiz, pensaba en cuánto deseaba estar allí, en su cama, acostado al lado del mayor. Mientras daba los últimos detalles al torso del dibujo, su imaginación vagaba por cientos de situaciones sexuales que podría hacer en ese momento. Solo tenía que levantarse, lanzar el cuaderno a la mierda e ir a cumplir sus fantasías.

Sacudió la cabeza y se acomodó mejor en la silla, le quedaba medio dibujo por terminar. Tenía que hacerlo, él podría, se decía a sí mismo.

- Jungkook... - escuchó la voz del castaño llamándolo. - ¿Cómo va eso?

- Ahh... - 'duro', fue la primer palabra que se le vino a la mente, y no se refería precisamente al dibujo. - Hago lo mejor que puedo.

- Seguro está genial, ¿puedo ver?

- No, solo cuando lo termine. - si es que lograba hacerlo, pensó.

- Y...uh..¿falta mucho? - Taehyung no aguantaba más. No poder hacer nada con su problemita le estaba torturando.

- No en realidad, no sé...

- Perdón, yo estoy hablando y arruinado tu dibujo seguramente.

- No, ya terminé con tu rostro, puedes relajarte. Estoy dibujando otras partes ahora...

- Oh... - 'otras partes' no sonaba nada bien. Y además, ¿cómo pretendía que se relaje en esa situación? Lejos estaba de un estado de relajación. Estaba tenso, frustrado y más caliente que nunca.

Taehyung se planteó por un segundo levantarse, mandar todo al carajo e irse. Esa era una opción. La otra era parecida, levantarse, mandar todo al carajo, pero agarrar a Jungkook y llevarlo a la cama. No, no podía ser tan bestia.

¿Cuánto más soportaría acostado allí sin siquiera poder moverse?

Jungkook observó como el castaño cerraba los ojos y mordía su labio inferior con fuerza. Entonces supo que la estaba pasando tan mal como él. Mierda, solo quería ir hacia el chico y besarlo, tocar su erección, hacerle saber que él estaba igual de encendido. Quería dejar lo que estaba haciendo, colocarse sobre el mayor en la posición en la que estaba y refregarse contra él.

La Segunda Vez - VkookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora