V E I N T I N U E V E.

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Final

John.
Era John.

Me dolía verlo.

Tanta falsedad.

¿Lo podría perdonar?

Sus ojos conectaron con los míos, y yo los aparté, me dolía.

- Será mejor que te alejes, podrás salir lastimado- dijo Wendy.

- No, estás equivocada- Esa fue la voz de Laura ¿Pero qué? - Todo este tiempo estuve siendo controlada por ti, todo este tiempo amenacé a mi hijo que no dijera nada, mi propio hijo Wendy ¿Sabes lo que es eso? Estoy lista para pagar por lo que hice, pero no me arrepentiré de esto- Miró a John y agarró el arma que él tenía y apuntó hacia Wendy.

¿Ahora él y ella estaban de lado de nosotros?

Yo sólo quería salir de aquí y alejarme de todos, de todo, de John.

Quería sacar a Max de esto.
Todo este tiempo estuvo sufriendo por haber visto la verdad.
Oh Max, lo siento.

Miré a Max y me esforcé en mostrarle una sonrisa.
Él hizo lo mismo, se veía tan débil.

Solté un sollozo, quería abrazarlo.

Sentí la mirada de todos los que estaban en esta pequeña habitación.
Ahora no es momento de llorar.

John trató de acercarse pero con una mirada le dije que no era lo correcto, así que retrocedió.

¿Cómo pudo hacerlo?

- No quiero lastimarte Laura.- dijo Wendy

Rápidamente se acercó a Max y puso su arma apuntando a la nuca de John.

- ¡No!- Grité con dolor.

No soportaría otra muerte más.

- No lo toques- Dijo John hacia Wendy.

- Lo siento, esto no estaba en mis planes- Dijo Wendy con una cara llena de lastima, al segundo, sonrió.

Mataría a Max.

Cuando pensé que ella lo haría, john se abalanzó hacia Wendy.
Y entonces se oyó un disparo, el sonido era casi igual al que se oyó esa madrugada del cinco de agosto.

Cerré mis ojos.

¿Quién murió?

Si es Max, no tendría la fuerza suficiente para aguantar algo así.
¿John? Mi mundo se destruiría, aún lo amaba, lastimosamente.

Abrí mis ojos lentamente, había sangre por doquier.

Wendy.

Su cuerpo estaba inerte en el piso blanco.
¿Estaba muerta?

¿Todo había acabado?

- ¿Estás bien? - Oía una voz desde lejos.
La silueta de John se puso ante mis ojos.

¿Lo podría perdonar?

- Largate- Susurré.

No lo perdonaría, no hoy.

El amor que siento por Anna, que siento por Max, que siento por mí, es más grande que el que siento por él.

- Mereces una explicación- Dijo desesperado.

La culpa lo carcomía, se le notaba.

Oh John, es tarde para sentirse culpable.
Todo este tiempo, sus indiferencias, cuando no comentaba nada de el tema.
Cuando se acercó a mí a pedirme disculpas, ese día estaba nervioso, estaba nervioso porque ocultaba algo enorme.

"Las apariencias engañan" Me lo dijo porque él sabía que el asesino estaba a mis narices, porque el asesino era mi segunda madre.

Él lo supo siempre.

- Todo está claro, vete John- Si no se iba a ahora me echaría a llorar.

Se acercó, pensé que me abrazaría pero en vez de eso, soltó mis cadenas que amarraban mis manos e hizo lo mismo con las de Max.

Ahora sólo quería abrazar a Max.

Él no dijo nada más.

Se que esto no acabaría aquí.

Aunque él se fuera hacia el lado contrario a donde yo iría.
Tenemos en cuenta que el mundo es redondo.
Y nos volveríamos a encontrar.

John se levantó, se puso a lado de su madre, y juntos se fueron.

Una parte de mí se rompió, lo amaba.

¿Por qué hizo eso?

¿Acaso hay una explicación lógica a la cual pueda perdonarlo?

-Max- Me levanté, todo me temblaba, estaba super débil.

- Emma- me abalancé sobre él.

Juntos salimos de aquel lugar, incapaces de asimilar todo lo que había sucedido todos estos meses, la confesión que escuchamos adentro, en aquella habitación.

¿Ahora que haría?

Asimilar que esa madrugada mi mejor amiga fue asesinada por su supuesta madre, porque Anna se dio cuenta que siempre fue Wendy, nunca Elena.
¿Seguiría con mi vida?
¿Qué hago?

Al salir, logramos ver a mi madre, la detective estaba con esposas, mi madre con su brazo cortado.

- Oh mis niños, Max- Sollozó mamá.

John estaba con Laura a una esquina de nuestra casa, mi mirada chocó con la de él.

¿Qué hago con él?

Merecía una explicación, no hoy claramente, pero algún día lo tendría que escuchar, para atar el último cabo, y así poder seguir con mi vida.

Porque eso es lo que Anna Blake hubiera hecho.

Si el cinco de agosto, ella no hubiera muerto.







5 de agosto.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora