Parte 21. La primera guerra II

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Guardé mi arma, busqué Apolo y monté a Donovan en él.

Les aseguro, ni un soldado más moriría por comida. Cabalgué hasta la mitad del terreno con mi espada en mano. Bajé a Donovan de Apolo y le apunté con mi espada mientras él se encontraba de rodillas, todos se detuvieron, no hubo ni un alma que se atreviera a mover, al parecer Donovan era alguien importante.

-Si alguien se mueve lo mato, si alguien se atreve a tratar de matarme, primero mato a Donovan y luego mis soldados matarán a la persona que se atrevió a retarme.-anuncié.

-¡Te escucho!-Gritó un hombre que estaba en el medio, se veía imponente, seguro.-¿Qué desea a cambio de este hombre?-preguntó el.

-Solo pido la mitad de este terreno.-hablé.- Nosotros también necesitamos comida, le ofrezco compartamos este terreno fértil y así ambos podremos llevar alimento a nuestro pueblo.

-¿Me ofreces la mitad de este terreno luego de matar a mis hombres?-preguntó él enojado.

-Esto no hubiera pasado si el comandante hubiera aceptado mi propuesta antes.-comenté.

-¿Donde está el comandante de las espadas?-preguntó.

-Murió. Yo lo maté.-respondí y todos los hombres que ahí se encontraban empezaron a comentar cosas entre sí. Uno de ellos gritó "Que la maten" y el hombre que parecía ser el líder volteó a verlo enfadado.

-¡Nadie matará a nadie! ¡El necio fue el comandante Cooper! Tan idiota e incapaz.-gritó el ¿líder? con evidente furia.

El dijo esto y un hombre corrió hasta la mitad del terreno rápidamente apuntó una flecha hacia mi y la lanzó, fue cuestión de segundos cuando Einar se me atravesó en el medio y con su espada desvió la flecha hacia otro lado, haciéndola caer. Y en esa fracción de segundos Einar saco un cuchillo de su bolsillo y lo lanzó, matando al hombre que había disparado la flecha.

Yo tomé el caballo de Donovan, lo halé para atrás exponiendo su cuello y coloqué mi espada en su garganta; en ese momento el "líder" me detuvo.

-¡No! Por favor espera...hagamos un trato.-suplicó.

-Dije que si alguien se osaba a intentar matarme..-comenzaba hablar pero el "líder" me interrumpió.

-Lo se, lo se, pero te ruego me escuches. No hay necesidad de otra batalla, podemos compartir, mitad, mitad y tu elijes.

-Quiero la mitad norte de las tierras, donde se encuentra el riachuelo, ¿como puedo saber que aceptará entregarlas y no habrá guerra luego?-pregunté firme.

-Puedes quedarte con Donovan de rehén, pero yo necesitaré igualmente un rehén para estar seguro de que no atacarán una vez conseguida su comida.-prosiguió.-Lo quiero a él.-dijo señalando a Einar que llevaba aún su espada fuera.

-De ningúna forma.-Me negué.

-Lo devolveremos en dos días, cuando el pueblo obtenga sus alimentos.-dijo el líder.

-No.-dije negándome a su propuesta pero Einar se acerco a mi y me dijo.

-Andro, es la mejor forma, conseguiremos la comida y luego nos volveremos a ver.-Dijo Einar.

-No Einar.-dije mirándolo sorprendida de que quisiera de verdad aceptar esta propuesta.-Eso jamás.

Einar acarició mi mejilla y dijo en voz alta pero sin apartar su vista de mis ojos.

-Aceptamos el trato.

-Pero..-susurre.

Sentia que el mundo se caía sobre mis hombros. ¿Que me certifica que estará bien, que no le harán nada?

AmbroseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora