Naminé PoV.
—¿Qué sabes tú de mí, que yo desconozca?
—Tú...tú nunca debiste existir. Roxas.
Las palabras salen de mi boca mientras siento un montón de espinas alrededor de mi garganta. Realmente no quería decir eso,pero no quiero darle falsas esperanzas.
No importa cuánto lo intenté, no hay una manera linda de decirle a alguien que pronto dejará de existir.
—¿Qué? ¿Cómo puedes decir algo así? Incluso si fuera cierto...
—Lo siento. Supongo que hay cosas que es mejor no decir.
Termino mi conversación con Roxas luego de decir eso. Es suficiente por ahora. Tampoco quiero sobrecargarlo de información.
Es la primera vez que logró comunicarme con él por medio del corazón de Sora. Eso solo puede significar que su despertar está muy cercano.
Abro mis ojos. Veo que Riku está recargado en la puerta cerrada.
—Hola.
—¿Mal momento?
—No. ¿Llevas mucho aquí?
—Unos minutos. Parecías tan concentrada que no he querido interrumpirte.
—Gracias — sonrió en agradecimiento— ¿Cómo van las cosas?
— El progreso de Sora es bueno. Pronto terminarás tu trabajo. Ahora que Roxas y Kairi se han encontrado o algo así.
—Entonces DiZ lo averiguó — suspiró con pesadez — no hay nada que escape de su vista.
—entonces es verdad.
—Puesto de manera sencilla, si. Aunque debo admitir que nunca pensé que pudiera ponerlos en contacto a ellos dos.
—¿Por qué no?
—No digo que no fuera posible. Después de todo yo...yo...—los nervios me invaden. Nunca he tocado el tema con Riku.
—¿Tú...?
Ya no tiene sentido ocultarlo. Puede que incluso ya lo sepa.
—Yo soy el incorpóreo de Kairi. Así que tiene sentido que por eso él al tratar de comunicarse conmigo alcanzará el corazón de Kairi.
—Pues sí. Esa es una buena explicación.
—¿No te sorprende?
—¿Qué?
—¿Lo sabías?
—Siempre sospeché que ustedes dos tenían una conexión.La primera vez que te vi te lo dije.
—Ah sí. Nos comparaste.
—Pero había muchas cosas que no me quedaban claras, hasta que ayer leí los reportes de DiZ — pone unos papeles sobre la mesa.
—¿Mis orígenes?
—Si.
Echó una ojeada rápida a los documentos. Por la forma en la que están escritos no me cabe duda qué son de la organización. No se si DiZ los habrá robado en el castillo, o si le pidió a Riku que lo hiciera.
Mis ojos se quedan fijos en una frase que suelo repetir bastante a mi misma.
“La chica es la sombra de Kairi…”
—...la sombra de Kairi — las palabras salen en un susurro — Eso es lo que siempre me decían Larxene y Marluxia — mi mirada se va hasta uno de los dibujos de la pared que hice de Kairi — A pesar de que ellos también eran incorpóreos, no parecía importarles que ellos y yo fuéramos iguales. A su vista, yo seguía siendo inferior a ellos.
—No creo que te vieran inferior a ellos, todo lo contrario. Ellos solo se aprovecharon de tus sentimientos para lograr apresarte.
—Lo sé. Ya no me siento tan cobarde como entonces, pero el sentimiento de ser una mera sombra no se va. Por eso nunca te lo dije. Siempre me gustó que me vieras como Naminé, y no como Kairi.
Mis manos se aferran al borde de mi vestido, puedo sentir una presión en el pecho. Tal vez si tuviera un corazón estaría latiendo a toda prisa.
No puedo apartar mi mirada del borde de la mesa a pesar de que escucho que se acerca a mi.
—Dime, Naminé. ¿Quién soy yo?
—Riku — contestó un tanto confundida por su pregunta.
—Aquella vez cuando te apareciste frente a mí como Kairi, para sacarme de esa luz, me diste la respuesta que necesitaba.
—"No huyas de la luz y no le temas a la oscuridad. " Si, lo recuerdo.
—Tú apareciste frente a mi en la forma de Kairi, porque pensaste que eso era lo mejor.
—¿No lo fue? Quiero decir...ella es tu amiga, alguien importante para ti.
—Pues sí, pero ese no es el punto — comenzó a acercarse a mí — el punto es que no fue Kairi quien lo dijo, sino tú.
—¿y quién soy yo?
— Tú eres Naminé. No Kairi — se quitó la capucha — Así como yo no soy Ansem, ¿cierto?
Riku no me había dejado ver su rostro desde que trajo a Roxas, aún así siempre lo supe. Su voz para mí nunca cambió, ni tampoco su mirada tan profunda que sentía que penetraba mi ser.
El rostro podrá ser de Ansem, pero Riku era Riku. Nadie más.
Nadie podía quitarle su oscuridad, ni su luz.
—le sonreí — Yo te veo a ti.
En ese momento lo entendí. A donde Riku quería llegar con su pregunta.
Volvió a cubrirse la cara no sin antes sonreírme de vuelta.
—Sora despertará pronto. Intenta no meterte en problemas. O me mandarán a intervenir otra vez.
—en pocas palabras DiZ sigue molestó.
—no lo provoques, por tu propio bien.
Lo vi alejarse de nuevo y salir de la habitación mientras sus palabras seguían en mi cabeza.
"Eres Naminé"
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Detrás de la venda
أدب الهواةRiku es capaz de mentirle a todos,incluso a él mismo, pero a la vista de Naminé sus ojos no pueden mentir. Naminé pudo ver lo que había detrás de su venda, y eso fue lo que les dio fuerza a ambos. Esta historia transcurre durante los eventos de KH 3...
