Volviste.

375 21 1
                                        

Naminé Pov.

Observaba como todos los días la cápsula donde Sora yace dormido.
Ha pasado un tiempo desde que Donald, Goofy y él duermen para que yo pueda devolverles sus recuerdos, pero algo ha estado interfiriendo con el proceso. Posiblemente el incorpóreo de Sora, pero no quiero revelar su existencia. Quien sabe que podría pasarle si lo hago.

Diz entra a la habitación, como si mis pensamientos lo hubieran invocado. Se detiene a mi lado pero no me mira, sólo pone su mirada en la cápsula.

—Espero que todo este yendo bien.

Él no suele hablar conmigo a menos que note alguna anomalía. Debe estarlo sospechando, pero no quiero decirle la verdad.

—Sora esta recuperando sus recuerdos poco a poco.
—Naminé, tú bien sabes que Sora debe despertar lo más pronto posible.
—Lo sé, por eso lo hago tan rápido como puedo.

No estoy mintiendo. Después de todo, aunque el incorpóreo de Sora interfiere con mi trabajo, aun así, puedo devolverle sus recuerdos. Solo necesito más tiempo del que pensé.

Unas pisadas resuenan en la habitación. Nos damos la vuelta para ver a quien se acercaba a nosotros. Riku.

Esta bastante cambiado desde la última vez que lo vi. Más alto, con el traje de la organización y con sus ojos vendados. No se parece en nada al chico que se marchó aquella vez.

—Bienvenido Riku — dice Diz.
—Hola
—¿Qué tal te ha ido?
—...Todo está en orden.

DiZ me ve antes de pedirle a Riku que lo acompañe fuera de la habitación. A veces me gustaría que no fuera tan obvio con el odio que me tiene, pero bueno tampoco es que un ser que no debe existir como yo tenga derecho de quejarse. Lo único que temo es que me eché la culpa a mi porque Sora aún no ha despertado, aunque estoy bastante segura lo hará.

En mis pensamientos todos los días le pido perdón a Sora por ello. No quiero que DiZ le haga daño a ese chico. No lo conozco, pero él es un incorpóreo,igual que yo. Y para él no somos más que meras herramientas.

Todo se ha complicado desde lo del castillo. Salí de las garras de la organización solo para terminar en esta mansión abandonada, pero es el precio que debo pagar por mis errores.

—¿Aún estás aquí? — volteó al escuchar la voz de Riku
—No note que habías vuelto Riku.
—No importa.
—Te molesta que te pregunté ¿a donde fuiste?
—Me fui a buscar la manera de mantener mi oscuridad a raya, para que Ansem no pueda volver a tener posesión de mi.
—Eso pensé.
—Sin embargo, no puedo estar tranquilo sabiendo que la Organización podría estar buscando a Sora.
—No nos han encontrado hasta el momento.
—Igual pienso infiltrarme en el castillo.
—Claro. Con el traje será más fácil.
—Naminé
—¿Si?
—DiZ me ha dicho algunas cosas pero quiero escucharlo de ti. ¿Cómo esta Sora?
—No he tenido grandes problema, solo voy más lento de lo que creí.

Riku se queda viendo la cápsula, aunque ¿realmente podrá ver algo con esa venda en sus ojos?
Me sorprende cuando su rostro voltea hacia mi. ¿De verdad puede ver o es mero instinto?

— Estás molesto, ¿verdad?
—¿Deberia?
—No lo sé. Éstas frente a la chica que causó todo esto.
—Y también estoy frente a la chica que trata de arreglarlo. No tengo razones para estar molesto.
—...Gracias
—¿Por qué?
—Por ser amable.

A diferencia de DiZ, Riku no me hace sentir mal conmigo misma. Es más comprensivo.

—Vendré otra vez
—¿Ya te vas?
—Iré a ver que hace la organización. Pero tengo que venir a darle mis reportes a DiZ. Me verás seguido por aquí.
—Oh. Ya veo.
—Gracias por mantener tu promesa, Naminé  — Dijo antes de salir.

Le prometí que cuidaría de Sora. Pero no estoy segura si merezco ese "gracias".

Detrás de la vendaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora