Misterioso sentimiento.

83 11 0
                                        

Naminé PoV.

¿Qué me pasa?
No debí haber dicho todo eso, pero las palabras salieron de mi sin pensarlo.
Nunca pienso en las consecuencias de mis actos. ¡No he aprendido nada!

Siento sus dedos rozando uno de los mechones de mi cabello.

—Naminé, ¿Qué tipo de relación tenemos tú y yo?
—¿Qué tipo…?

Esa es una pregunta a la que no le he dado una respuesta. Siempre me repetí que no tenía derecho a desear nada, hasta que lo grabé en todo mi ser, así que me sentía feliz con el simple hecho de llamarlo amigo. Ya era más que suficiente para mí, pero la verdad es que su sola presencia me hace sentir tranquila, incluso en momentos de tormenta. En la mansión, cuando no venía, deseaba que estuviera allí para sentirme así. Me sentía como Kairi esperando a Sora.

—¿Qué respuesta esperas? Puedo decir que sólo hemos estado juntos por ciertas circunstancias y que esa relación acaba aquí. Puedo decir que somos amigos, porque convivimos mucho tiempo juntos, nos entendemos y nos dimos fuerza, y que incluso si me voy, eso no cambiará.
—Se queda callado por unos segundos que me parecen eternos — ninguna me convence del todo.
—sonrio más por nervios que por otra cosa — Entonces estamos de acuerdo en que no es ninguna de las dos — mi sonrisa se desvaneció poco a poco — entonces…

No me atrevo a decirlo. Sé cómo se llama eso, pero no puedo decirlo ahora. No cuando estoy a punto de perder mi existencia.

—quien sabe. Un enigma que no se podría contestar.

El destino puede ser muy cruel algunas veces.

—se sentirá raro volver a mi vida anterior. Creó que me acostumbré a tu presencia. Nunca había conversado con alguien como tú.
—me gustaban nuestras conversaciones también. Ojalá hubiéramos tenido más. Pero, estaré tranquila sabiendo que Sora y Kairi estarán a tu lado de nuevo.
—no se si estoy listo para verlos — dice apartando su mirada.
—sabes que tarde o temprano tendrás que hacerlo. Confía en mí, Kairi lo sabrá. Verá la apariencia del tú real. Igual que yo.
—Es diferente. Tú siempre lo supiste — su mirada vuelve a posarse en mí — algunas veces me daba la sensación de que veías más allá de lo que tenías enfrente.
—bueno, alguna vez tuve la sensación de ver debajo de tu venda cuando todavía la llevabas puesta. Tu mirada se sentía penetrante incluso entonces — siento la cara caliente — ¿Eso tiene sentido?
—quien sabe. Creó que todo dejó de tener sentido hace mucho.
—si,yo también.

Estas barreras que pusimos entre nosotros solo sirvieron para engañarnos todo este tiempo, no para detener nada. Aunque no hubiera hecho ninguna diferencia. Igual mi tiempo, nuestro tiempo, se acaba aquí.

No habrá más conversación, no sé si podré seguirlo viendo aunque sea a través de los ojos de Kairi. Ojalá Roxas pudiera decirme.

¿Qué tanto puedo decir sin ser egoísta? Aunque siento que ya lo estoy siendo.

—gracias por seguir apoyándome incluso cuando fui egoísta.
—todos somos egoístas algunas veces, pero siendo sincero tu deseo de ayudar a Roxas no me lo pareció. Todo lo contrario. Has dedicado tu existencia a otros, nunca a ti. Eso es…

Nuestros ojos no se despegan el uno del otro. Hay muchas palabras o frases que pienso que pudieron haber salido de sus labios.

“Eso es triste”
“Eso es lo que me gustó de ti”
“Eso es lo que eres”

Sea cuál sea, cualquiera estaría bien, pero ninguna se compara con sentir el calor de su cuerpo en ese último abrazó.

Detrás de la vendaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora