Cap 10. No soy ninguna Luna.

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POV. Lena White Jakobsson. 

Seguí mi camino subiendo a mi habitación enciendo mi laptop, tenía una llamada perdida de mi hermana en Skype. 

- Hola. – Salude cuando la vi en pantalla esta estaba con el celular solamente.

- Hola. – Me sonrío. - ¿Y ese hotel? ¿No dijiste que era horrible? ¿Estás rentando un departamento? – Negué no iba a mentirle a mi hermana, bueno no del todo.

- No, es que me mudé. – Admití. – Viviré aquí por un tiempo. – Dije ligeramente feliz, tenía algo de incertidumbre por el futuro, pero me sentía terriblemente cómoda con Dominic.

- Vivirá aquí, es su hogar. – Dijo de la nada apareciendo Dominic, y besando mi mejilla. Sentándome en sus piernas e inmediatamente me puse nerviosa. – Es un placer Conocerte. ¿Eres la hermana de Lena, cierto? – Pregunto con una sonrisa. Ella asintió extrañada.

- Sí, soy Samantha Giselle Un gusto. –

- El honor es mío. – Respondía este casi al mismo tiempo, a mi casi me daba un infarto.

- ¿Y tú eres? – Le pregunto rápidamente mi hermana.

- Christoff Dominic Jakobsson. – Sonrío. – Soy su esposo. – Voltee a ver la reacción de mi hermana y me observaba esperando una respuesta. Vi los papeles y el acta de matrimonio en un estante de la esquina, oficialmente estábamos casados.

- Yo, si este es el chico del que te hablé. Christoff, si es mi esposo. Ahora soy Lena Jakobsson. – Dije apenada a mi hermana porque no le había dicho ni charlado con ella en los días anteriores.

- Vaya eso es nuevo. Tú nunca tomas una decisión sin haberlo planeado. ¿Se conocieron en Las Vegas? ¿Estaban demasiado borrachos cuando se casaron? – Comenzó a preguntar.

- No. – Negué. – Bueno si, algo así. Lo importante es que ahora estoy casada. – Dije mostrándole el anillo que había traído Christoff la semana pasada con los papeles. – Y supongo que todos tenían razón esta vez. No voy a regresar. – Dije sencilla. Ella tenía los ojos llorosos.

- Ni si quiera me invitaste a la boda. Te odio. – Sonreí.

- Creí que no te gustaban las bodas. – Hablé.

- Quería verte usando un vestido. – Dijo triste.

- Si quieres podemos organizar una boda en unos meses. Cuando Lena se haya acostumbrado al lugar, y la casa este completamente renovada. – Dijo Dominic al ver la desesperación en los ojos de mi hermana.

- ¿Casa? ¿No están rentando un apartamento? – Pregunto.

- No. – Negué.

- No iba a casarme con tu hermana, sin tener lo necesario primero. – Dice Dominic obvio. – Tiene la casa a su nombre y otras propiedades, para cuando tengamos hijos. – Habla obvio. – Si quieres puedes venir de vacaciones cuando esté terminada. – Ella asintió rápidamente.

- Claro. ¿Por qué no se casarón antes? – Pregunto feliz. - ¿No estás embarazada o sí? – Pregunto con alegría. Solté una carcajada.

- ¿Verdad? Lo mismo me pregunto. ¿Por qué no emprendió su viaje antes? – Habló riendo. Y yo negué ante lo segundo.

- Ya veremos en unos años tener hijos... Bueno sobre esto. – Dije señalándonos a ambos. – No le vayas a decir a mi madre o a nadie mejor. No aún. – Dije sencilla.

- Bien. No te preocupes por mí, pero no me asombraría que se enteren por si solos. Mi hermano dijo que te iba a dar dos meses y semanas más para que te relajarás en estas vacaciones y si no volvías iría a traerte. – Me puse inmediatamente nerviosa ante la situación. Dominic me abrazó fuerte por la cintura. Le tenía un enorme pavor a mi hermano mayor.

Dulce Luna Mía ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora