POV. Lena White Jacobsson.
Suspiré pesadamente para removerme y despertar con la misma ropa puesta que llevaba ayer. Al abrir los ojos los chicos ya estaban cambiados, seguramente se habían bañado y al parecer habían traído el desayuno.
- Christoff acaba de hablar. - Llamó mi atención Michael comiendo de un plato su desayuno. Asentí, y antes de desayunar fui a hacer mis necesidades y lavarme el rostro.
- ¿Qué te dijo? - Pregunte comiendo con ellos también.
- Solo que evitáramos salir en la noche. Ya sabes por el par de cadáveres andantes que vimos en el aeropuerto. - Soltó, mi ceño se frunció y lo vi extrañada.
- ¿No que no tenían rivalidad con los vampiros? -
- No tenemos rivalidad con ellos cuando no le hacen daño a humanos, pero pude olerlo, acababan de matar a alguien Lena. Y con eso no puedo estar de acuerdo. - Michael tomó un sorbo de su jugo de naranja.
- Toman las vidas de personas inocentes como si no tuvieran ningún valor, sin tener ningún tipo de respeto por la vida, mientras los divierta o alimente. - Siguió Alex. - Aunque entendemos que si hay vampiros que si tienen respeto por las otras criaturas, pero esos son pocos y contados. - Asentí porque entendía el sentimiento.
- No hay que atormentarse o prestarle atención a eso, incluso los humanos no sienten amor alguno por su propia vida. - Comenté tomando un sorbo de mi café con canela, mientras terminaba mi desayuno, que por cierto el omelet estaba realmente delicioso. El celular comenzó a sonar, y atendí al segundo tono.
- Buenos Días. - Comenté.
- No son Buenos Días para mí, acá está atardeciendo. - Escuche la voz risueña de Dominic. Reí.- ¿Entonces todo bien por allá? -
- Absolutamente, ya desayunamos y solo me termino de arreglar e iremos a ver como siguió mamá en el hospital. - Este suspiro.
- Si puedes regresar lo antes posible, te lo voy a agradecer, Braun ha estado un poco, por no decir muy inquieto. De hecho tomó el control un rato y casi cruza las fronteras para ir a buscarte. - Reí al escuchar eso.
- Salúdame a Braun entonces. - Rió. - Pues ojala que no se arme algo horrible en el hospital y si notó que ella está fuera de peligro pues nos regresamos casi inmediatamente. - Digo con sinceridad, extrañaba despertar entre sus brazos, además de la tranquilidad del pueblo por que el bullicio no me había dejado dormir del todo bien, y extrañamente hechaba en falta el aroma de Dominic.
- Come bien y evita alejarte de los chicos. -
- Si, entiendo. Señor sobreprotector Jakobsson, lo amo. - Susurré antes de colgar y evitándole que él me contestará.
Los chicos mientras tanto solo intentaron ignorar mi conversación y ver por la ventana al exterior. Termine de arreglarme con la ropa adecuada, y en unos pocos minutos estuvimos nuevamente en el hospital. Al llegar mi hermana ya estaba fuera.
- ¿Qué pasó? - Pregunte al ver en su rostro que estaba asombrada y realmente no sabía si creer en los milagros.
- Estoy segura que algo ha pasado. - Dijo con una sonrisa totalmente sonriente. - Mamá ha mejorado, incluso dijeron que los puntos estaban supurando bien, que curaría más rápido de lo que pensaron. Algunos moretes parece que ya estan mejorando también. - Del consultorio salió mi hermano y el Doctor quien tenía el rostro totalmente anonadado, parecía escéptico.
- Como les dije antes familia, los milagros existen, perdónenme si al principio estaba renuente estaba seguro que ella no sobreviviría pero después de verla hoy. Incluso ha compartido un par de palabras con nosotros. Quién lo diría, no podemos negar lo que vi, realmente es ella una señora muy fuerte. Sigue en observación y al ritmo en el que va no me asombraría que salga de alta en unas dos semanas o tres semanas. - Sonrió. La enfermera que nos había ayudado ayer también lo hizo junto a él. La mirada de mi hermano se posó sobre mí, y se cruzó de brazos recostado en la pared. Clavó su mirada sobre mí cuando se fueron.
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Dulce Luna Mía ©
WerewolfChristoff Dominic esposo posesivo sobreprotector Jakobsson. Suerte o maldición la mía la de ser la esposa de este Alpha. Es perfecto en muchos sentidos, aunque los defectos de su carácter los soporto. A pesar de que el mundo se escuche más aterrad...
