Cap 49: Luna se escapó.

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POV. Lena White Jakobsson.

Se ponía más oscuro el interior, eso solo significaba que la noche se acercaba, o muy posiblemente ya era de noche. Suponía que así era porque el camino hasta acá debieron haber sido horas, muy largas horas.

Noté como por una esquina de la pared, una rama crecía con singular rapidez. Rogaba a la Luna que me ayudara. Luego dos Alphas entraron y se pusieron frente a mí. La rama se detuvo de crecer.

- Creo que estarás más cómoda conmigo en otra habitación. – Se acercó Anastasia. Me soltó de los pies y mis manos seguían atadas, a rastras y empujones, me metió en otra habitación, quise salir desde que vi el horrible catre en medio de esa solitaria habitación prefería la otra. - ¿A dónde crees que vas? – Sonrió Anastasia halándome del cabello y lanzándome a la incómoda cama.

Los otros dos tipos, se quedaron quietos del otro lado, uno a cada lado de la puerta. Ellos estaban serios, pero vi en sus ojos la diversión, querían acercarse a olfatearme también. Ella soltó mis muñecas y aunque intenté quitármela de encima con facilidad me sostuvo con fuerza ambas manos.

Anastasia se subió sobre mí y con decisión comenzó a quitarme esa camisa manga larga, luego me dejó en una camisa sin tirantes que también me quitó, dejándome en un top color melocotón. La mire a los ojos enojada, mientras ella parecía divertirse.

- Eres exquisita. – Dijo sosteniendo mi quijada, pasó su lengua por mi cuello, y finalmente hundió sus colmillos en mi clavicula. – Ah. – Soltó un jadeo. – Ver tu cara de horror me esta excitando mucho humana. – Sonrió sin dejar de verme a los ojos, para ella verme rogar por sus mordidas sería el éxtasis y yo estaba sumamente asqueada.

- Escucha creo que lo mejor es que me sueltes. – Pedí cerrando los ojos no quería que supiera que estaba embarazada, pero mi piel comenzaba a picar, el sentimiento de inseguridad me hacía tener una mano sobre mi vientre. La escuche reir con gracias. Tomando mi mano y mordiendo mi muñeca.

- Abre esos lindos ojos que tienes por favor. – Pidió y yo la mire a los ojos, estaba enojada y ella casi comenzaría a violarme pronto. – Oh Dios es que eres hermosa. – Sonrió mientras hundía sus colmillos en mi antebrazo con fuerza y yo soltaba un gemido de dolor. Ella carcajeó y luego acarició con cuidado mi cabello. – Si, preciosa quiero escuchar tu voz quebrarse. –

Entonces se acercó a mi boca y yo me queje inmóvil mientras ella presionaba con fuerzas mis muñecas cuando solté otro gemido de dolor introdujo su lengua. Parecía divertirse en serio. Intentaba empujarla lejos, pero era como si nada funcionará. La miré mal cuando se levantó viéndome sonriente y lamiendo sus labios.

- Déjennos solas. – Pidió Mientras comenzaba a desabrocharse el jeans, y ellos negaron.

- Luna creo que no es buena idea. – Ella los miró mal y asintieron. Cuando salieron se quitó la camisa que llevaba puesta. En la pared empezaron a crecer ramas con rapidez.

- Creo que como sabrás nunca he tenido sexo con otra Luna mientras pruebo de su sangre, así que siéntete privilegiada me pareces sumamente exquisita. – Sonrió cínicamente, mientras yo intentaba levantarme, mi piel ardía y sentía comezón por todo mi cuerpo.

- Aléjate maldición. Escucha si me dejas ir, tal vez no mueran muchos de los tuyos. – Ella carcajeo divertida. En sus ojos pude ver que nadie había escapado de sus garras y yo no sería la primera.

- Eres tan divertida pequeña humana. Me preguntó cómo serías de sumisa en la cama. – Fastidio y ganas de matarla era lo que sentía. – Apuesto a que por llevarle la contraria a Dominic es que te ha hecho tantas marcas. ¿Eh? ¿Él también bebe de tu sangre? – Preguntó quitándose el jeans.

Dulce Luna Mía ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora