POV. Lena White Jakobsson.
Escuche voces.
- Sacrificaste tantos lobos. ¿Para traer a esta humana? – Al escuchar esa voz mis piernas temblaban. - ¿Es que eres idiota Vone? – Pregunto furiosa.
- No sabía que una manada minúscula iba a lograrnos hacer tanto daño. – Negó ignorante de que yo los escuchaba. Me descubrieron el rostro. Estaba bajo tierra suponía porque no llegaba la luz aquí. Tenía una cinta en la boca que me impedía hablar. – Y es una suerte que hubiera estado sola porque si no, no la habríamos traído. –
Vi en sus ojos como fue que lograron entrar a pesar de las patrullas que Dominic había establecido. Se habían quitado el olor a lobo con las plantas que pudieron, y les costó más de un día lograr entrar cuando otra manada había intentado entrar en jauría a nuestros territorios.
- No te acerques tanto. – Dijo un chico pelirrojo al otro lado. Me observó de pies a cabeza.
- ¿Por qué o qué? – Pregunto Anastasia con una sonrisa en la boca luego de ver mi miedo hacía ella.
- Porque hizo que Steve no le hiciera daño con solo tocarlo. - Me miró a los ojos totalmente divertida.
- Pero huele delicioso. – Susurró tocando mi pómulo. Se acercó lo suficiente para tomar mi barbilla y pasar su nariz por mi cuello. Luego quitó mi cabello desordenado de este y sonrió al ver muchas marcas en este. – Parece que tendrás un poco de trabajo Vone. Mira su cuello parece que es un enfermo, seguro vendrá sí o sí. –
Yo murmure algo inatendible.
- Creo que no puede hacer nada ahora que no puede abrir la boca. – Encontró mi punto débil la desgraciada. Solté un gritito cuando me arrancó la cinta de la boca. Estaba frustrada.
- ¿Qué quieren? ¿Qué demonios hago aquí? – Pregunte molesta. Uno de los chicos se acercó a impactar su puño con mi rostro, sentía mi nariz sangrar, luego de otro golpe en mi boca. Suspiré con pesadez cuando Vone le hizo señal de alto.
- Como verás esta esa ridícula Ley de no matar humanos inocentes, pero no hay nada en contra de hacerles daño y que mueran en el camino. – Me tensé al instante escupiendo un poco de sangre. Mi piel comenzaba a arder.
- ¿Qué es lo que quieren? – Más furiosa y enojada.
- La manada de Patrick está cayendo poco a poco por una simple manada muy pequeña. Garred ya se cansó de perder a tantos lobos en tan poco tiempo por una minúscula manada como la suya. – Vone se sentó con Anastasia en las piernas. – Yo noté algo que los demás no. Su territorio, tiene algo especial. ¿No es así? – Cerré los ojos para que Anastasia no viera en mis ojos nada, los escuche reír. – Sinceramente en años pasados nunca nadie se había interesado en ese territorio porque dan lastima. – Lo mire mal abriendo mis ojos.
- Pero me pareció interesante como el bosque te ayudo para terminar con todos esos lobos y Braun ese lobo Psicópata. Sabemos que no eres tú, porque si no, no habrías permitido que Patrick escapara con vida. – Lo mire mal. – Y tampoco hubieras dejado que te trajéramos, aunque diste buena pelea. -
- No era mi decisión. Solo quería que se fueran. – Dije sencilla. Suspire mirando el suelo. Yo no tenía poderes aunque la Luna ya era generosa conmigo escuchándome.
- Como sea, lo que yo quiero es que tu Alpha venga y en nuestro territorio él estará en desventaja. Lo matamos, nos adueñamos de su territorio y fin de la historia. Yo podré poseer en mi poder el territorio que me parece sumamente valioso ahora. –
- Tu solo tienes que ser un lindo platillo, cariño. – Murmuró Anastasia. Me pusieron la cinta en la boca otra vez, y ella se acercó a poner su nariz en mi cuello. - ¿Puedo divertirme con ella? Quiero llevarla a mi habitación. – Sonrió con malicia, vi en sus ojos el tipo de cosas que ya sabía que quería hacerme. Asco.
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Dulce Luna Mía ©
WerewolfChristoff Dominic esposo posesivo sobreprotector Jakobsson. Suerte o maldición la mía la de ser la esposa de este Alpha. Es perfecto en muchos sentidos, aunque los defectos de su carácter los soporto. A pesar de que el mundo se escuche más aterrad...
