Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia.
|2 Pedro 1:3-4|
Cuando nos encontramos con un poderoso gigante en nuestras vidas, tendemos a creer que no tenemos lo suficiente para vencerlo. Cuando se nos presenta una grandiosa oportunidad dudamos acerca de tener cada uno de lo requisitos para cumplirla. En cualquier situación de nuestras vidas siempre hemos sentido que algo nos falta para realizar el importante trabajo que tenemos en frente.
¿Pero saben una cosa?
No podemos limitarnos cuando el Señor nos ha dado todas las cosas por Su divino poder.
¡Sí, todas!
Somos participantes de su naturaleza divina gracias al conocimiento que tenemos de Él.
¡Y lo mejor de todo es que no lo merecemos!
Ya no más "No tengo lo suficiente".
Ya no más "Siento temor, creo que voy a fallar".
Ya no más "Dios no me ha capacitado para esto".
El Señor nos brinda preciosas y grandísimas promesas que vencen cada limitación de nuestras vidas. Por el poder de Su Espíritu Santo podemos lograr cada una de ellas. Pero no hablo de salir victorioso de un examen de matemáticas, o de cumplir con las expectativas deseadas en un nuevo trabajo. ¡Hablo de algo mucho más grande! Por medio de sus promesas somos participantes de Su divina naturaleza habiendo huido de toda la corrupción que nos mantenía atados a este mundo por causa del pecado. ¡Somos vencedores en Él! Más que vencedores.
Nos ha dado todo cuanto concierne a la vida y a la piedad.
Eso que te atormenta, o que roba tu paz, no es mayor que tú.
Esa prueba que estás atravesando no te puede vencer.
¡Dios te ha dado todo para salir victorioso! En él no te falta nada. Él vive en ti y solo con Su ayuda podrás desbaratar ejércitos y asaltar muros.
¡Adiós preciosuras!
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Mi tiempo contigo
SpiritualMe mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. |Salmos 16:11| Como humanos, cometemos el error de buscar joyas preciosas en falsos tesoros. Satisfacción en lugares vacíos y plenitud en tie...
