Delante de la destrucción va el orgullo,y delante de la caída, la altivez de espíritu.
|Proverbios 16:18|
Mi papá siempre me dice que debemos crecer en todas las áreas de nuestras vidas, principalmente en nuestra relación con Dios. Pero una de las cosas que mi papá quiere para mí es mi éxito profesional y eso no está mal.
¡Hablemos un poco de eso!
Quizá alguno de nosotros siempre deseó en su corazón sacar excelentes notas y ser el mejor de la clase. Lo sé, no lo dudo.
Pero, ¿qué sucede cuando el orgullo toca la puerta de nuestro corazón?
Siempre he sido una chica que trata de hacer sentir orgullosos a sus padres. En mi universidad, trataba de que en todo me fuera perfecto. Estudiaba fuertemente todos los días. Cuando teníamos exposiciones, ferias o presentaciones de diapositivas, siempre trabaja en ello para que fuese la mejor. Levantaba mi mano incluso antes de que mis compañeros hojearan sus cuadernos. Y aunque me trataba de refugiar en una máscara de "satisfacción" y "perfección", era solo eso, una máscara.
Lo que había detrás era solo un veneno que destruía cada vez más mi corazón:
El orgullo.
Dios habló a mi vida.
No está mal esforzarte en tu carrera universitaria y tener perfectas notas. Lo que está mal es la motivación con la que lo haces.
¿Lo hago para satisfacer y llenar ese vacío que hay en mi interior? ¿Realmente un montón de notas y aplausos pueden llenarme?
¿Lo hago para verme mejor que otros y ni siquiera poder ayudar?
¿Lo hago porque no me siento aceptado?
Primeramente, nuestros corazones fueron creados para que Dios los llene. No hay nada en esta vida que pueda compararse con la plenitud que solo Dios nos da.
Segundo, solamente Dios merece cada uno de esos aplausos. Nuestras habilidades y dones son regalos que Papá nos da, que en realidad le pertenecen a Él. Solamente debemos darle la Gloria a Él en todo lo que hacemos y exaltar Su nombre en todo alto.
Tercero, Santiago 4:6 nos habla de que Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. ¿Por qué no aprovechamos esas habilidades para ayudar a quienes lo necesitan? Quizá sepas resolver un ejercicio de matemáticas perfectamente y a tu compañero se le hace imposible. Esas acciones realmente revelan el amor que le tenemos a los demás. No somos mejores porque sepamos hablar el inglés como nunca. Tratemos de ser un reflejo de la bondad y misericordia de Dios.
Cuarto. Solo en Cristo Jesús somos aceptados. Ninguna mentira de la sociedad podrá hacernos sentir aceptados o hacernos sentir que verdaderamente encajamos. Si piensas que por sacar la máxima nota en un examen Dios te amará más, te equivocas. Y si piensas que por sacar un 04 Dios te amará menos, también estás equivocado. El amor de Dios por nosotros no cambia y es Eterno.
Pidámosle a Dios Sabiduría para usar esas habilidades de la manera correcta y que podamos Glorificarle en todo momento.
¡Está bien hacer sentir bien a nuestros padres por nuestro desempeño! Pero que nuestra motivación sea estudiar para la Gloria de Dios y nunca menospreciar a las demás personas sino animarles, ayudarles y felicitarles en cualquier logro de sus vidas.
Recuerda:
Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes.
¡Adiós preciosuras!
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Mi tiempo contigo
SpiritualMe mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. |Salmos 16:11| Como humanos, cometemos el error de buscar joyas preciosas en falsos tesoros. Satisfacción en lugares vacíos y plenitud en tie...
