El aborto es un tema tan polémico y tan delicado que a muchos no les gusta mencionar. Sin embargo, hoy en día podemos observar a quienes lo celebran no teniendo entendimiento de lo que verdaderamente significa.
En Juan 10:10 podemos observar a quién se encarga de matar, robar y destruir, y luego encontramos a Aquél que nos da vida en abundancia.
El sentimiento de culpa suele debilitar más y más el corazón de aquellas personas que han tomado la decisión de abortar. No podemos pasar por alto las consecuencias, ni los recuerdos que pueden afectarnos al pasar los años. Pero la biblia declara que en Jesús somos perdonados y su amor cubre multitud de pecados.
Romanos 3:23 nos dice que antes de conocer a Jesús todos estábamos destituidos de la Gloria de Dios por causa del pecado. Ninguno de nosotros podemos decir que no hemos pecado porque sino hacemos mentiroso a Dios, (1 Juan 1:10) pero Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda nuestra maldad.
No importa cual haya sido nuestra falta. Todos los pecados son iguales ante Dios y ellos hacen división entre nosotros y Él (Isaías 59:2).
Seguir a "nuestro corazón" o aquellas cosas que los medios continuamente nos hablan no es lo correcto. Proverbios 14:12 nos dice que hay caminos que al hombre le parecen derechos, solo que sus fines son caminos de muerte.
¡Pero hay algo más!
A pesar de nuestro dolido corazón, Él es el Dios de toda consolación. Él nos ama con amor eterno y Su dádiva es vida eterna en Cristo Jesús. En Juan 3:16 podemos contemplar cuanto amó Dios al mundo y solo Él puede hacernos libre de todo pecado.
Su precioso regalo ilumina nuestras tinieblas. No nos pagó conforme a nuestras iniquidades sino que engrandeció Su misericordia sobre nosotros (Salmos 103:10-14). Ninguna condenación hay para los que andan en Él (Romanos 8:1).
En el libro de Lucas encontramos a una mujer que derramó su arrepentido corazón a los pies de Jesús, con perfume los ungió, los lavó y enjuagó con sus lágrimas y los besó. En el capítulo 7 versículo 47 vemos lo que Jesús dijo acerca de ella:
Por lo cual te digo que sus pecados, que son muchos, han sido perdonados, porque amó mucho; pero a quien poco se le perdona, poco ama.
El inagotable amor de Jesús nos envuelve en un mar de consuelo. Hagamos brillar con Su luz a quienes pasan por esta situación y a quienes han tenido dicho pensamiento y han meditado en ello.
Cada vida es un propósito eterno de Dios. Nunca lo olvides.
¡Adiós preciosuras!
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Mi tiempo contigo
SpiritualMe mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. |Salmos 16:11| Como humanos, cometemos el error de buscar joyas preciosas en falsos tesoros. Satisfacción en lugares vacíos y plenitud en tie...
