Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
|Romanos 8:1|
Muchas veces tendemos a pensar que nuestro pecado es mucho más grande que la misericordia de Dios. Sentimos que no hemos sido perdonados, y esos pensamientos solo se convierten en una falsa vía de escape para no acercarnos al trono de la gracia del Señor.
"Él no puede perdonarme."
"Le he fallado."
"Me siento avergonzada y no puedo volver a Él."
Y esas mentiras crecen y crecen y se convierten en ataduras que no nos dejan ser libres. No nos dejan experimentar la plenitud de vida que solo podemos encontrar en Cristo Jesús.
En el año 2016, cuando aún no conocía de Jesús tuve un relación completamente desastrosa.
Yo quería tratar de llenar ese vacío con un amor falso que poco a poco me hundía más y más y no podía ver la luz. Mi ojos estaban vendados. Estaba inmersa en las mentiras del enemigo y mi vida cada vez más era destruida. El enemigo me estaba robando la identidad que yo aún no sabía que tenía e influenciada por el mundo y las malas compañías tomé la mala decisión de perder mi virginidad con esa persona.
Nunca me había sentido amada, sino que me sentía rechazada, humillada, despreciada. Me había vuelto un monstruo con mi familia, con la gente que me quería.
Una noche cuando no podía más, cuando sentía que ya era mi fin, y esta apunto de hacer lo impensable, me rendí por completo a Él.
En medio de las lágrimas, mi orgullo caía, los pensamientos de no ser merecedora de su amor y perdón caían, y sentía como poco a poco Él sanaba mi corazón. Sentía Su abrazo de amor. Su amor redentor.
Pasaron 5 años. 5 años de luchas. 5 años de batallas. 5 años de clamor. 5 años de restauración. 5 años de mi proceso, de encontrar mi identidad en Él. De entender que Él me ha hecho libre de toda condenación, que soy ahora nueva criatura en Cristo Jesús, de que para los que le aman todas las cosas obran para bien.
Hoy en día puedo decir que estoy plena, completa, satisfecha y feliz en Jesús. Pase de ser una niña insegura que no se sentía amada y perdonada por Dios, a una mujer que reconoce que el único y grande amor se encuentra en Jesús. De que en Él somos Linaje Escogido, Real Sacerdocio, Nación Santa y Pueblo adquirido por Dios.
No importa por lo que hayas pasado...
Papá te perdona.
Papá te ama con amor Eterno.
Papá quiere sanarte, sanar tu corazón, vendar tus heridas, romper tus ataduras, tu falta de perdón.
Quiere te veas como solo Él te ve: como su joya preciosa, su especial tesoro, su princesa o príncipe.
Para la Gloria de Dios he encontrado mi llamado que es discipular a las naciones, y Él quiere que también encuentres el tuyo y luches por el propósito Glorioso que tiene para tu vida.
Luego de 5 años, hoy 26 de Diciembre del 2019, puedo decir que Su Fidelidad es grande, que cada día me reviste de Él, y he guardado mi corazón para la persona que Dios tiene para mí.
¡Corre a los brazos de Papá!
Él tiene tanto amor para darte.
Sus misericordias son nuevas cada mañana, tanto que vino tan solo como un bebé a la tierra con el propósito de morir por tus pecados y darte la vida eterna.
Él ya te perdono.
|¡Feliz navidad preciosuras!|
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Mi tiempo contigo
SpiritualMe mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. |Salmos 16:11| Como humanos, cometemos el error de buscar joyas preciosas en falsos tesoros. Satisfacción en lugares vacíos y plenitud en tie...
