"Silencio vuelve a sonar, él ya se fue".
Después de soltarnos – Vanesa Martin.
Ese día le costaba tanto caminar hacia la escuela, en parte porque ya extrañaba las vacaciones y volver a empezar el colegio no entusiasmaba a cualquiera. Pero se motivaba mentalmente con saber que era su último año de secundaria.
Técnicamente no era el primer día de clases, eso había sido ayer, pero como buena estudiante de sexto año, el día anterior había salido a festejar "El último primer día" y no era bueno ir borracha a clases. Así que después del reto de su madre, se pasó durmiendo todo el día para librarse de la resaca.
Pero hoy ya no se salvaba, tenía que ir sí o sí. No le quedaba otra, lo que la sorprendió fue que Agustín no pasara por ella para ir juntos, como había hecho todos los años, y ella realmente hubiera preferido ir en moto que tener que caminar. No era un buen día.
Seguramente su amigo seguía enojado con ella por la última pelea, pero si Moira lo pensaba bien, ella debería estar enojada con él y no al revés, después de todo había sido Agustín quien no le contó sobre su noviazgo con Celeste.
Mejor no pensar en esa rubia, ya se ponía de mal humor. Hablaría con Agustín y con dos palabras, él la perdonaría porque era más bueno que el pan. Y mañana ya vendría en moto a la escuela. Era un buen plan, eso la llenaba de energía, así que apuró el paso para no llegar tarde a su segundo día de clases.
— ¿Nos sentamos juntas?— Jennifer la había abordado unos metros antes de entrar al aula y después de saludarla la interrogó.
—Lo siento. Todos los años me siento con Agustín, pero mañana nos podemos sentar juntas— Jenni se encogió de hombros de forma indiferente.
—Está bien. Me sentaré con Claudia— Moira le sonrió.
Jennifer era una gran amiga. Después de todo, no había vuelto a interrogarla o hacerle ver su punto de vista sobre su relación con Nicanor, desde esa charla que habían tenido en el auto después de que la buscase del departamento el último domingo.
La mayoría de sus compañeros estaban hablando sobre las vacaciones y riéndose, otros preferían sentarse con sus amigos y hablar en voz más baja. Pero definitivamente el clima era muy alegre, todos podían sentir que era su último año.
Jennifer se sentó con Claudia e inmediatamente comenzaron a charlar, Maia y Candelaria ya estaban juntas y se unieron a las otras dos. De reojo miró al frente, al asiento que siempre era ocupado por la cerebrito de Celeste, pero estaba vacío. ¿Acaso la chica diez iba a llegar tarde?
Rodó los ojos, igual a ella no le importaba.
Buscó rápidamente a Agustín y lo encontró sentado solo y hablando con sus amigos que estaban atrás. Moira sonrió y fue directo a su lado, pero todo sucedió muy rápido. Pudo ver como Celeste colocaba su mochila en el banco que estaba al lado de Agustín, lo saludaba con un beso en la mejilla y finalmente se sentaba.
Los dos parecían unos idiotas felices.
— ¡Buenos días, chicos! Cada uno vaya tomando asiento— la mayoría contestó el saludo, otros comenzaron a quejarse, pero igual obedecieron— Moira, siéntate querida— fue ahí cuando reaccionó y se dio cuenta que seguía parada en la mitad del pasillo.
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¿Cómo decir TE AMO?
Krótkie OpowiadaniaEmpezó por un crayón rojo y ¿cómo terminará? A veces no expresamos lo que sentimos con palabras, tal vez por duda, por vergüenza, por miedo al rechazo... pero sí lo hacemos con actos. Una historia de amor a través de los años. Logros obtenidos: -His...
