POV.
Las sirenas sonaban sumamente fuerte a los oídos de una chica que yacía en la camilla, media desmayada. Jessie veía borroso, intentaba tapar su cara de los "flashes" y de las cientos de personas que corrían y gritaban para verla en una camilla. Los paramedicos luchaban sin poder sacarse de encima a la mayoría de las personas. Los paparazzis gritaban preguntas sin conseguir respuesta & mientras más respuestas les negaban, más preguntas gritaban. Eran persistentes, los gritos y los ruidos eran perturbantes hasta que lograron meter la camilla de la chica con mas dificultad de la normal a la ambulancia. Dos paramedicos cerraron las puertas y cientos de personas se pegaron a los cristales de esta, chocando las manos para querer llamar la atención de la cantante de alguna manera u otra.
Todas las personas que estaban alrededor de Jessie, todos los paparazzis que querían saber que pasaba, todas las personas que allí especulaban se dejaban ver a la luz del día. Pero había uno, había uno que desde el edificio miraba todo el escenario que se presentaba allí abajo sin ninguna expresión en su rostro. Su expresión dura, sin ningún sentimientos y su mandíbula apretaba mostraba una dolorosa vena que corría por todo su cuello.
-¿Te duele ver eso, ah?- una voz burlona detrás del joven hizo eco por todo el pasillo solitario. La manzana del ruloso bajo y el joven ni siquiera se inmutó. Entre cerro sus ojos, lamió sus labios y sonrió de lado sarcásticamente dejando ver su hoyuelo que no concordaba con su personalidad en estos momentos. Y cruzados de brazos, sin moverse de su sitio habló.
-A las personas como yo, ya nada les duele.- Respondió secamente, casi sin abrir su boca. Harry escuchó trás de el unos movimientos de la misma persona, pero no se movía de su sitio.
-¿Y que son las personas como tu?- Preguntó de nuevo con voz picante, todo lo hacia para molestar al joven, eso era todo lo que deseaba. Harry mordió su labio con picardía y molestia y volvió a sonreír. Todas sus sonrisas eran iguales, ninguna tenia veracidad, ninguna tenia emoción y todas y cada una de ellas eran sarcásticas o burlonas. Jamás había llegado una verdadera sonrisa a sus labios, jamás había sentido como se sentía reír con placer y verdaderamente.
-Las personas como yo...- Comenzó a hablar roncamente y muy lentamente, casi de manera maniaca. Se viró mirando desafiante a la persona que se encontraba frente a él, la misma que le había destruido la vida una y otra ves.- Las personas como yo, son monstruos.- Concluyó el joven con la misma expresión que decía absolutamente nada
-Oh, vamos pequeño Harry. ¿Por qué dices eso? Eres un muñequito adorable, mírate. Eres precioso, todas mueren por esa sonrisa.- Habló el sujeto una ves más de forma burlona y despeino el cabello del chico, que se hecho hacia atrás con expresión de asco en su rostro.
-No me jodas, David.- Gruño Harry esta ves molesto.
-¿Que pasa, sobrino? Ya no eres el chiquillo tierno que eras antes.- David se acercó a él peligrosamente.
-Tu destruiste a ese chiquillo.- Harry hizo lo mismo. Ninguno de los dos se tenia miedo, pero David estaba totalmente consciente de que a Harry no le importaría irse a la cárcel con tal de matarlo, si no lo había hecho todavía era por la seguridad de su hermana, Gemma. David dió un paso hacia atrás y sonrió. Harry se quedó en el mismo lugar y tragó seco.
-Sal de aquí, Harrito. Ve a preparar tus cosas, en unas horas sale el vuelo.- David desapareció dejando a Harry solo en el pasillo. El chico apretó su mandíbula y lanzo un puño contra la pared de cristal, que ni siquiera se inmutó. El joven ruloso se pegó de la pared, apretó sus ojos con fuerza y miro al techo son sus manos en la cabeza.
-Maldita sea. Odio estar aquí, odio toda esta vida.- Susurro en unos de los pocos momentos de debilidad que había tenido desde que tenia 11 años.
//-¿Por que mamá murió, tío David?- Preguntó el chiquillo inocente mirando a su tío mientras salían del funeral de su madre.
-No lo sé, Harry. No me preguntas cosas que no puedo contestarte.- Habló cortante su tío y el pequeño miro hacia el suelo, soltando varias lágrimas.
-Yo la extraño. ¿No extrañas a tu hermana, tío?- Volvió a hablar el chiquillo mirando hacia atrás, donde había dejado el cuerpo de su madre.
-Harry, - David tomó al pequeño Harry de sus hombros fuertemente y lo miró a los ojos. El pequeño se asusto y comprendió al instante que ya no podía hablar mas de su madre.- no hables más de tu madre, nunca más. Si lo haces, puede que tu hermana desaparezca del mapa también.- Desde ese momento nunca jamás volvió a mencionar a su madre. Y ya no era necesario preguntar, toda la verdad ya el la sabía. Quizás era un poco joven cuando se entero, pero pudo comprobar que su juventud no era sinónimo de ignorancia. El sabía perfectamente lo que había sucedido con su madre. //
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Evil Angel |Harry Styles|
FanfictionNo puedes escapar. Incluso, te aseguro que cuando puedas, ya no querrás.
