Damien se acomodó por tercera vez en la dura silla y resopló molesto, hacía demasiado calor en aquella clase. Divisó a Aeris sentada casi en primera fila y a duras penas pudo evitar que la sonrisa de idiota le curvara los labios, antes de girarse hacia Louis que estaba sentado tras él con la cara entre las manos mientras bostezaba.
- ¿Soy yo o hace un calor de mil demonios? – preguntó Damien zarandeando el cuello de su sudadera.
- Extrañamente no eres tú – dijo casi con sorna – hay demasiada gente y pocas ventanas, hace demasiado calor.
Damien se quitó la sudadera tan rápido como pudo y respiró aliviado, la camiseta dejaba que la poca brisa que entraba por los ventanales le lamiera los brazos. Dejó su sudadera roja a un lado y suspiró apoyando su espalda en la pared y girandose para hablar con Louis que estaba distraido mirando hacia el otro lado de la clase donde se encontraba su hermana parloteándo con sus amigas.
- ¿Qué miras? – le preguntó Damien pasandose la mano por la frente.
- Nada, es solo que aquella chica me suena de algo – dijo poco convencido.
Damien siguió la dirección de su mirada y vio a Eimy mirandolo con una media sonrisa pero el chico no le correspondió ya que estaba más pendiente de Wenner que acababa de levantarse.
- Hola a todos soy Aeris Wenner Grey y soy la representante de la clase que ha propuesto la idea de la prueba de valor, me alegro muchísimo de que se hayan presentado tantos voluntarios para la idea – dijo Aeris frente a toda la clase, las mejillas estaban teñidas de rojo y sus ojos azules se diriguían muchas veces al sitio que ocupaba Damien casi por inercia.
Damien estaba embelesado, no dejaba de estudiar su pelo sujeto en una coleta de caballo que le quedaba estupendamente bien, sus ojos azules y su piel marfileña y esa voz… esa preciosa voz.
- Tío, tienes cara de acosador – le susurró Louis burlón.
- Y tu de ignorante – le replicó Damien riendose.
Beth, al otro lado de la clase, estaba desplomada en su pupitre, Damien la había prácticamente comprado para que se presentara voluntaria con sus amigas por una cena pagada donde ella quisiera, que resultó ser el Mc Donald Ya que Damien le negó el restaurante más caro de la cuidad.
- Nuestra clase – siguió Aeris – ha ideado una forma original de formar los grupos que van a ser de tres personas, cada grupo se encargará de una tarea concreta y ayudara en todo lo que pueda ¿De acuerdo? – hizo una pausa para coger una especie de cajita que una compañera le tendía – bien a cada uno se le pondrá un papelito sobre la mesa con un número escrito, quien tenga el número 1 formará grupo con el 2 y el 3 y quien tenga el 4 formará grupo con el 5 y él 6 y así hasta el final.
Un chico bajito y regordete se dispuso a repartir los papeles, Damien estaba apoyado en la pared con el pelo revuelto y con un pie en la silla, el chico que repartía los papeles bajó la cabeza desde que lo miró, como si le tuviera miedo. Damien no se dio cuenta de este hecho pero Louis sí y se sintió un poco culpable. Reconocía a ese chico, era el hermano de una de las apuestas pasadas de Damien, después de que Damien dejara tirada a la chica el hermano le fue a reprochar su comportamiento pero Damien lo calló dándole un puñetazo en la madibula, después de eso el chico casi ni lo mira. Louis miró a su amigo que bostezaba y se pasaba la mano por su pelo rubio, Damien era su mejor amigo, lo protegería con su vida pero a veces se preguntaba si sería sano que Damien guardara ese rencor y odio que sentía hacia sus padres y lo volcara en otras personas.
Damien miró el cuadradro de papel que el chico había dejado sobre su mesa y lo fue a desdoblar pero Aeris lo detuvo.
- Evans, aún no – lo advirtió desde su sitio.
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Cómo la llama de una vela (editando)
Teen FictionCada persona busca calidez, a la gente le atrae el fuego y tú, tú eres cómo la eterna llama de una vela. (Presentación de personajes y trama en el prólogo *.*)
