El tic-tac del reloj me pisaba los talones, me quedaban cinco minutos y aun me faltaban dos preguntas de alternativa que por más que intentaba recordar no pasaba nada, comencé a morder mis uñas nerviosamente mientras rebuscaba en mi memoria la respuesta de las preguntas faltantes, cerré los ojos y suspire para luego volver a mirar la hoja con una mueca en mi rostro no me quedaba de otra que recurrir a la fiel técnica que usaba en el instituto y comencé a cantar Pinpinito en mi mente hasta que me diera alguna alternativa.
- ¡Tiempo! - grito el profesor- Okey haremos esto rápidamente, intercambien su hoja con su compañero de al lado.
Mire a Pía quien me hacía una mueca extrañada e intercambiamos nuestras hojas.
-Tomen un lápiz rojo y les iré diciendo las respuestas correctas de las alternativas y luego les pondré el dibujo del corazón y sus partes para que corrijan si está bien o no.
El profesor comenzó a dictando las respuestas correctas de las preguntas con alternativas, miraba de reojo a mi compañera, pero estaba sentada de una forma que no me permitía ver con claridad mi examen. Luego de revisar la primera plana dimos vuelta la hoja y el profesor nos proyectó una imagen del corazón, nos dio la misma indicación; tickear o poner una cruz si estaba bien o mal.
- ¿No se supone que este es su trabajo? - me susurro mi pelirroja amiga.
-Al parecer ahora el nuestro, aunque con tal de saber mi nota le reviso todos los exámenes si quiere.
- ¡Silencio!
Pía hizo una cara graciosa y yo me mordí la lengua para no reír, nos volvimos a concentrar en la revisión y luego que todos hubieran terminado la segunda plana comenzamos a contar los puntos, mi nueva amiga había sacado 35 puntos de 45 y según la tabla que se proyectaba en el pizarrón equivalía a un 8.9, sonreí levemente, no le había ido mal y si se promediaba con el control anterior le subiría la nota.
-Listo, ahora devuélvanle su examen a sus compañeros.
Comencé a sentir como mis manos sudaban y solo sudaban cuando me ponía nerviosa o ansiosa, me mordí el labio tan fuerte que sentí un sabor metálico en mi boca, Pía me paso mi examen y una sonrisa se formó en mi rostro, un gran 9.5 estaba escrito en una esquina junto a una carita feliz, mire a mi compañera y ella sonreía mientras levantaba sus pulgares felizmente, me relaje por fin y suspire aliviada, esto significaba una sola cosale debía un pastel a Louis.
La sonrisa no me la sacaba nadie, había aprobado aquella bendita prueba y todo gracias a mi cuñado, de no ser por él hubiera reprobado nuevamente, le debía una grande y sabia como pagárselo, recuerdo que en una de las cenas familiares menciono que amaba el brownie casero, aunque no sabía si lo había dicho por darle un cumplido a mamá y quedar bien o realmente amaba ese postre.
-Déjame entender- hablo Pía- ¿Celebraras el éxito de nuestro examen cocinando?
-No-dije riendo levemente- tú y Pablo irán a comer como cerdos para celebrar el examen y yo iré a casa a preparar un brownie.
-Vamos Alena, acompáñanos, puedes hacer ese brownie otro día.
En cierto modo tenía razón, me apetecía ir a comer una grasosa Big Mac con las exquisitas papas fritas, pero si gastaba en ir a comer no podría comprar los ingredientes que faltaban para cocinar y aunque la tentación era grande también lo era mi agradecimiento al futuro médico.
Luego de convencer y prometer que el viernes iríamos a comer un helado los tres, pude irme a casa para cocinar, nunca había hecho un brownie pero no creo que sea algo tan complejo. Llegue a casa y esta estaba vacía, mamá le había tocado turno en el hospital y papá salía a las siete del hotel; mamá era paramédico y trabajaba por turnos porque eso le hacía generar más ingresos que trabajando de lunes a viernes, mientras papá trabajaba de recepcionista en un hotel, ellos eran mi gran ejemplo a seguir, se han sacado la mugre por darnos una buena calidad de vida a nosotras y pese a no tener tantos lujos ni tener tantas cosas de marcas teníamos lo suficiente para ser felizal menos yo.
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Querer sin limites (Louis Tomlinson)
RomanceAlena siempre había seguido las reglas, sabia cual era su lugar fuera donde fuera. Y en su primer año de Universidad sabia muy bien que las cosas seguirían igual. ¿Pero que sucede cuando comienza a gustarle los métodos únicos de estudios que su cuñ...
