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Aquel domingo cuando regresé a casa después de mi trabajo donde estuve todo el día preparándome mentalmente para el gran regaño que se me vendría encima y preparando el discurso que diría para aclarar todo de una buena vez, sin embargo, en cuanto mi cuerpo atravesó la puerta principal y los gritos de mamá comenzaron a llegar a mis oídos, mi mente quedo en blanco y de un momento a otro quede muda. Ella gritaba acerca de lo maleducada que fui la noche anterior y de que las mentiras no eran propias de mí. Tras ella estaba papá mirándome con una mueca de tristeza en su rostroél me creía y eso de una u otra forma me era más que suficiente, aunque no quita que me duela la actitud de mi mamá y la de mi hermana. Cuando los gritos de mamá cesaron para que yo finalmente dijera algo en mi defensa no pude hacer más que morderme el labio mientras mis ojos comenzaban a aguarse de la rabia que tenía contenida y antes que la primera lagrima se escapara le sonreí de la mejor manera que pude y le dije lo más calmada posible: Lo siento, no se volverá a repetir.

Al día siguiente tuve que enfrentarme a otro hecho que había olvidado y cuando Nat me sonrió coquetamente cuando llegue al salón sentí como un jarro de agua fría cayera sobre mí y lo que mi amiga me había dicho sobre mi actuar el viernes por la noche sobre mi casi enrollamiento con Nat. Y solo supe devolverle la sonrisa con una mueca incomoda y caminé directo al asiento al lado de la pelirroja mientras ella se burlaba de mí. Y a pesar de que habían pasado un par de días él no toco el tema y yo no sería capaz de sacarlo a luz tampoco, mientras el chico siguiera actuando como si nada paso yo seguiría igual, aunque de igual manera seguía sintiéndome incomoda junto a él.

Y de Louistodo seguía igual, hablábamos a diario, enviándonos fotos graciosas o algún y que otro video musical, estos días he descubierto que es gran fan de The Rolling Stones y que ama algunas canciones de Ed sheerany me reí en cuanto me lo dijo, pero en realidad ¿A quién no le gustaba Ed Sheeran?. Por otra parte, comencé a hablar más seguido con Bianca, me llevaba excelente con esa chica y teníamos muchas cosas en común, entre la semana terminé yendo al centro comercial acompañándola a comprar unas cosas que necesitaba y terminamos comiendo en McDonald's mientras ella me contaba de algunas anécdotas vergonzosas de su hermano.

-Dime al menos que estas segura de esto

La voz de mi amiga me trajo de vuelta a la realidad y giré para verla con una expresión de pánico, le sonreí nerviosa y asentí levemente.

-Lo sabía, no estas segura Alena- dijo tomando mi muñeca y haciéndome parar de la silla y comenzar a caminar hasta la salida del lugar.

-Pía, actúas como si fueras mi madre. Puedes tranquilizarte, tampoco es que lo vaya a hacer hoy en la nochesolo intento ser responsable.

La pelirroja me miro preocupada, pero ella sabía que estaba haciendo lo correcto porque ella no lo hizo en su momento, note como separaba sus labios y antes de que alguna palabra saliera de su boca fue interrumpida por una mujer que estaba pronunciando mi nombre, mire al frente buscando la dulce voz y una mujer de cabello castaño lacio hasta los hombros vestida con un uniforme rojo miraba a todos lados mientras mi nombre salía de sus labios.

- ¿Quieres que entre contigo?

-No, está bien.

Le sonreí a mi amiga y caminé hasta ella quien al verme sonrió amablemente y me hizo pasar hasta su consulta, me senté frente a ella y los nervios comenzaron a florecer, era primera vez que estaba aquí y de cierto modo me daba vergüenza. Ella comenzó a teclear algo en su computador mientras yo analizaba su rostro; cabello castaño, piel blanca, ojos color cielo y labios pintados con un suave tono rojizo, sus ojos conectaron con los míos y me sonrió levemente mientras mis mejillas comenzaron a arder.

-Disculpa la demora, es que no tienes ficha aquí así que tuve que crear una nueva. Cuéntame cariño, ¿Qué te trae por aquí?

-Y-yo-balbucee, me mordí el labio y suspiré. Vamos Alena se supone que eres lo suficientemente mayor como para estar aquí- Yo quiero cuidarmequiero decir que

Querer sin limites (Louis Tomlinson)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora