XV - Stacy

278 16 0
                                        

El irritante sonido del despertador no me despertó con los ánimos que usualmente tenia cada domingo. De hecho, me sentía más perezosa que nunca. Cubrí mi cabeza con la almohada intentando conciliar el sueño hasta que recordé que si llegaba temprano a la cafetería tendría más probabilidades de llevarme mucha comida para el resto del día, y lo necesitaría. No quería pasar hambre como la semana anterior cuando Kirova me había sorprendido con aquel castigo que me llevó toda mi tarde libre.

Por cierto, aún seguía castigada, y según Kirova lo estaría hasta el final de las clases e inclusive durante las vacaciones.

– Mátame. – Saqué mi cabeza de debajo de la almohada y me sorprendí al ver que Zofia no estaba en su cama. 

Cuando llegué al comedor, miré hacia todos lados en busca de Mason, Mike o Zofia, pero no vi a ninguno de los tres, ni siquiera a mis otros dos hermanos, así que decidí sentarme en la mesa donde Mike se sentaba todos los días y comer un pie de arándano. Minutos mas tarde, vi a Zofia y a Mike entrar al comedor. Ella fue la primera en verme, asi que se acercó a mi con una leve sonrisa en su rostro. Mike se veía desalineado como siempre pero cuando se sentó, me sonrió.

No es que Mike no sonriera nunca, pero tenia algo que lo hacia verse diferente, algo en su mirada, como si hoy hubiera decidido despertarse menos lúgubre, y lo desalineado lo hacia ver… tierno.

– Buenos días Willy Wonka. Parece que te despertaste de buen humor. – Comenté

– Buenos días Stacy. – Respondió él.

– ¡Que sorpresa! 

– Dijiste que desayunaríamos juntos, ¿no es asi? – Mike me miró inexpresivo.

– Si es cierto. Me alegra que llegaras. – Sonreí un poco y luego miré a Zofia. – ¿Dónde estuviste esta mañana? Fue raro no encontrarte en la habitación.

– Tenia cosas que hacer, así que me levanté antes.

Noté como Mike y Zofia cruzaban la mirada. Sentí como si entre ambos hubiera un secreto, lo cual no tenia setido alguno. Hasta donde yo sabia, Mike y Zofia apenas se habían cruzado pero, aun así, sus auras respondían una a la otra. Meneé la cabeza quitándome la auravision y fruncí él ceño mirándolos a ambos. 

– ¿Qué ocurre? ¿Qué me están ocultando?

Ambos sonrieron conteniendo la risa.

¿Se estaban riendo de mi? ¿Qué era lo gracioso?

Estaba a punto de preguntarles otra vez, cuando ambos dirigieron la mirada hacia la misma dirección. Seguí su mirada y vi a Kirova entrar a la cafetería con un Mason muy alegre a su alrededor, y venían en mi dirección.

– Buenos días estudiantes. – Dijo la vieja estirada… quiero decir, la directora. – Lady Dragomir tengo una buena noticia para usted. En vista de que tanto usted, como el señor Castile han cumplido con el castigo sin accidentes, sin quejas y de forma correcta, se les concedió un dia libre, eso quiere decir que ambos disfrutarán de un domingo libre de toda actividad. Espero no arrepentirme de esto.

Despues de eso, Kirova se fue. Yo aun seguía sin poder creer que a la bruja se le ablandara el corazón.

– LIBERTAD – Gritó Mason llamando la atención de algunos cuantos en la cafetería. – Temporal, pero libertad en si.

Yo grité también con estusiasmo y di un salto fuera de mi silla para abrazar a Mason.

– Es un milagro. ¡Oh St. Vladimilagro! – Elevé mi voz a los cielos como una oración.

Luego, ambos reimos.

Zofia se levantó de donde estaba sentada, que era junto a mi, para dejarle el lugar a Mason, y se sento junto a Mike.

Dragon's Line [El legado del Dragon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora