XXll - Mike

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Intenté actuar con despreocupación cuando me encontré con un guardián en el pasillo al final del sector de las habitaciones moroi, y le pregunté cómo podía encontrar a Ethan. Sin embargo, fue difícil sacarle la información que necesitaba, así que al final tuve que usar la compulsión para que me dijera y luego hacer que olvidara todo.

Finalmente llegué al cuarto de Ethan y llamé a la puerta.

Esperé con impaciencia a que despertara y abriera la puerta golpeando una, dos, tres veces hasta que finalmente abrió.

Sin perder más tiempo, entré a su habitación sin pedir permiso y lo acorralé contra la puerta.

– ¿Dónde está? – Pregunté acusadoramente y cruzando fijamente la mirada con él.

– ¿De que estas hablando? – Preguntó el completamente desentendido y refregándose los ojos hinchados por el cansancio.

– ¿Dónde está Alma? – Insistí.

– No lo sé. ¿En su habitación? Quizás tengas más suerte si la buscas allí.

Él apartó mi brazo y se alejó con despreocupación de nuevo hacia su cama.

– No. No está en su cuarto. Desapareció.

– ¿Qué?

Ethan se volvió hacia mí nuevamente con los ojos completamente abiertos y una expresión llena de preocupación y asombro. 

Estupefacto, comenzó a acercarse a mí nuevamente y podía ver como su mente trabajaba a mil por cada segundo que pasaba, probablemente intentando asimilar la noticia y quizás donde podría estar. Luego, frunció el ceño y me miró.

– ¿Por qué viniste aquí? ¿Crees que yo haría algo para lastimar a tu hermana?

– Oye, sin ofender. No te conozco. Podrías ser el hijo del mismo St. Vladimir o un asesino asueldo que yo sospecharé de ti de igual forma.

Ethan me miró confundido.

– Supongo que tiene sentido.

– Además, imaginé que quizás tú sepas mejor que yo donde podría haber ido. Tú hablabas mucho con ella y eres el único que sabe dónde está aquel lugar a donde fueron Thom y Oriana, después de todo, tú estabas allí el día que los tres estaban afuera siendo atacados por strigois.

Él sopesó la idea, pero no respondió nada, sino que formulo otra pregunta.

– ¿Estás seguro que no están en la academia?

– ¡Si! Estoy seguro. Oriana y Thom llevan un día desaparecidos, y estoy seguro de que Alma ha ido a buscarlos.

– ¿Y nadie lo notó? – Ethan frunció el ceño mirándome con desconfianza.

– ¿Puedes dejar de hacer preguntas y ayudar?

Él alzó las manos en plan inocente y se encogió de hombros.

– Solo se me ocurre un lugar que es, como dices tú, el lugar donde encontré a Alma, Oriana y Thom cuando llegué a St. Vladimir.

–Entonces empecemos por ahí. –Dije con decisión.

Evitar a los guardianes que hacían la vigilancia al final de cada pasillo, fue sencillo, pero el sol hacia las cosas más difíciles en el exterior, y además aun nos quedaba pasar a los guardianes que se encontraban en la entrada de la academia.

Ethan afirmaba que había otro lugar por donde podíamos salir, pero aquella salida estaba más lejos y nos demoraríamos más, así que nos arriesgamos a salir por las grandes rejas de la entrada, donde nos encontramos solo con un dhampir haciendo la vigilancia.

Dragon's Line [El legado del Dragon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora