Vlll - Stacy

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No podía dejar de hablar, en serio. 

Cuando entré al gimnasio, Randy (el dhampir que me escoltaba) y yo estábamos conversando sobre la fiesta de anoche. Todos los guardianes habían estado trabajando lo que yo discutía porque si esa era una celebración conjunta, tendrían que haber sido más partícipes. Con la charla lo entretuve un rato, pero luego dijo que debía seguir haciendo su trabajo, y yo el mío. 

Lo bueno fue que no olvido traerme un sándwich para comer. Mi estomago ya había comenzado a comerse a si mismo. 

Suspiré al ver alrededor de mí y reprimí unas cuantas palabrotas en caso de que pasara alguien y me escuchara. 

Dejé mi noción del tiempo perdido entre los artículos de limpieza y el equipo que poseía el gimnasio. Ya estaba limpiando de mala gana los pisos cuando sentí unos pasos detrás de mí. Lo mas lógico era que fuera Kirova, así que ni me giré a verla. Seguramente estuviera regocijándose al verme así. 

– ¿Disfrutando de la vista? –Pregunté yo con un claro tono irónico. 

– No tengo mucho que disfrutar. – Me giré abruptamente en cuando escuché la voz. 

– ¿Qué haces aquí, Thom? 

– Siempre vengo aquí a esta hora. Creo que yo debería hacerte esa pregunta a ti… 

– Estoy castigada. Me toca limpiar el gimnasio. –dije con amargura, pero luego lo miré a él cambiando mi expresión. –aunque… si tu quieres continuar por mi, hártate… es todo tuyo el trabajo. 

Thom rió fuertemente. 

– No, gracias. Además tu lo estas haciendo bastante bien. Podrías ser conserje. 

– Es mi ambicion mas profunda... ¿Vas a quedarte ahí mirando? Porque si no vas a ayudarme, preferiría que te fueras. 

Thom arqueó la ceja con un gesto medio burlón en el rostro, pero no dijo mucho mas, solo se quedo mirándome unos segundos hasta que luego apartó la mirada. No sabia que estaba pensando, pero sea lo que sea, ocupaba un debate en su mente. 

Intenté leer su aura pero no era buena con ello. Apenas y podía ocultar la mía y eso había sido lo primero que quise aprender cuando me di cuenta que mi poder irradiaba sobre el espíritu. 

– Te ayudo. 

No quería agradecerle, no sentía que tuviera que hacerlo. Así que me quedé en silencio mientras terminaba de limpiar el gimnasio. No sabía porqué pero me sentía bastante molesta en aquel momento. Un poco inquieta e incomoda. 

– Pensé que hablabas mucho más. 

– ¿Te desilusiona que las personas no sean lo que tu creías? 

Pareció pensárselo seriamente. 

– No. No, creo que estoy bien con eso. 

– Gracias por tu ayuda. 

Él sonrió pero no agregó nada más con respecto a ello. Simplemente cambio de tema. 

– Me ha gustado mucho lo que Mason y tu hicieron ayer. Es por eso que te castigaron, ¿No? 

– Si, precisamente por eso. Yo en verdad creo que Kirova exageraba cuando nos castigo a Mase y a mi, pero estaba hecha una furia… me miro con unos ojos asesinos que parecían estar estrangulándome. 

Aparentemente esto lo hizo reír. 

– Todos tienen una debilidad. 

– ¿A que te refieres? 

Dragon's Line [El legado del Dragon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora