29. Removiendo el pasado.
Estaba agitada escondida detrás de una pared en un enorme pasillo de la calle, se toca el pecho para tranquilizarse y cuando lo logra regresa al camino de todos sus días.
Se choca con alguien más — Dios, lo siento. Estoy súper torpe hoy — explica nerviosa.
Levanta sus llaves del suelo y sonríe —No te preocupes, estoy bien — le dice.
Aquel muchacho le sonrió para que pudiera olvidarse de todo pero no podía y le extiende la mano —Cuanto lo siento, te juro que iba distraída — vuelve a repetirle, se queda inquieta cuando ve como se burlaba frente a ella.
La frena con la mano —Ya entendí, no tienes que disculparte por nada. Estoy vivo todavía asique aquí no pasó nada — le dice riéndose.
Agacha la cabeza avergonzada — Que tengas un buen día, permiso — dice queriendo marcharse de ahí para volver a su vida.
—Matheo— le dice sonriendo.
Extiende de nuevo su mano para saludarlo —Samantha — dice.
—Nos estaremos viendo, Sama— pronunció un apodo nuevo para ella.
Regresa aquel infierno para cerrar etapas en su vida y vivir en el presente. Recorre el lugar lentamente, toca con sus manos cada mesa a medida que camina y observa el escenario que tantos momentos vivió ahí arriba, buenos y malos instante que jamás pudo borrar. Respira el olor que tanto tiempo le costó sacar de su cuerpo y removió todo su pasado en esos minutos.
—¿Sabes qué el pasado debes soltarlo? — le pregunta alguien por atrás.
Se asusta al escuchar a alguien tan cerca de su cuerpo —¿Qué tanto te importa?, vine a tomar algo y nada más — le explica enojada.
Se coloca a su lado, lleva lentamente hasta la mano de ella que estaba sobre la mesa —Acá empezó todo y termino — asegura.
Al escuchar eso su corazón se disparó a mil por segundos, ahí fue donde lo reconoció y giro su cabeza para verlo frente a frente —¿Matt? — le pregunta.
Aleja la mano y golpea suave la mesa —Siéntate — le pide.
Obedece como nunca sin quejarse y se enfrenta al hombre que por mucho tiempo había escapado —Quiero hablar con Sebastián y nada más — asegura sería.
La música sonaba, sus miradas se cruzaron y se dijeron todo como antes. Sam sabía que era hora de empezar y terminar todo para poder vivir tranquila. Las luces, la música, gritos de los hombres que asistían al lugar era como regresar a su pasado y revivir todo, agacha su cabeza cada vez que lo recuerda así.
Dos vasos golpeando sobre la mesa la sacan de sus pensamientos —Recibí el documento de tu abogado— le dice bebiendo de su cerveza.
Juega con el borde del vaso de cerveza, pasa sus dedos por la espuma de la bebida y lo lleva a la boca. Siguen con las miradas conectadas entre sí, su alrededor había desaparecido y los murmullos también.
Saca lentamente sus dedos de la boca —Necesito que los firmes cuánto antes — le pide y bebe su cerveza.
De repente golpea la mesa con todo pero Sam no se dió por la música solamente se quedo paralizada cuando vio que se levanto de su asiento y la tomó rápidamente del brazo haciendo que deje su lugar. Hace que sus cuerpos choquen entre sí, él no se resiste y lleva sus manos al cuerpo de ella.
—¿Y qué sino lo hago?— le pregunta al oído.
Cierra los ojos al sentir las manos calientes de él en su cintura —No tengo fuerzas para otra batalla — le explica volvió a reaccionar.
Sin mediar palabra toma fuerte del rostro de ella y hace que se miren fijamente a los ojos —Si es lo que quieres, te hace bien hacerlo. Yo hasta acá llegue, Sam. Te suelto para siempre — le asegura mirándola.
Traga saliva, sus ojos se le llenan de lágrimas — Me haces daño — le dice llevando sus manos su garganta donde sentía una presión enorme.
La suelta y se aleja —Las personas se cansar de esperar y yo lo hice, Sam. Te suelto y espero que seas feliz — le dice sin más vueltas y explicación.
Rápidamente se acerca a él — Te amo pero está no soy yo, necesito sanar y no quiero lastimarte — le explica.
La música sonaba más alto, estaba lleno de personas y empujan para que nuevamente se choquen entre sí. Matt no se aguanta sus ganas y la besa. Le da un beso desesperado, la amaba como nunca había sentido eso por nadie hasta que ella apareció en su vida.
—Te amo, te amo, te amo tanto que me duele soltarte ahora — le dice entre besos.
Ella lo abraza por la cintura haciendo que se junten más, lo escucha decir eso y cierra sus ojos dejando que las lágrimas caigan sin más remedio. Estaba besándose con su marido, compañero de años y sentía todo. Estaba volviendo a revivir ese sentimiento tan hermoso como es el amor.
—¿Cuándo te vas a cansar de mi? — le pregunta abrazándolo.
Se ríe al escucharla decir eso y la abrazo más fuerte. Podía sentir como vivía de nuevo. Aquel Matt de esos meses desapareció con ella, le hacía tanta falta para sacar su mejor versión.
—Cuando sienta que no eres mi todo para seguir viviendo, Sam — le dice sonriendo.
Ahí están los dos donde todo comenzó amándose con desesperación y locura. Estaban conectándose como antes, no podía resistir al amor y soltarse como tenían pensado. Cómplices de todo, amantes de las locuras y juntos a pesar de los grises en la historia. Así siempre fue su amor y nada iba a quebrar eso.
—¿Sama?— le pregunta alguien sorprendido.
Suelta a Matt y se voltea para ver quién era — ¿Matheo?— pregunta.
Matt se queda parado entre los dos, observando lo que estaba pasando y no dice nada.
Sam se ríe al verlo en el club nocturno a ese muchacho que había cruzado en la calle. Y Matheo la abraza en forma de saludo — Sí, ¿qué haces acá? —le pregunta con curiosidad por verla ahí.
—Vine a visitar a mi amigo, ¿y tú? — le explica dejando de lado a Matt.
Abre las manos y salta un ratito —Quería probar cosas nuevas y aquí estoy con mis amigos de allá — señala la mesa llena de hombres.
Le toca el hombro en forma amigable —Espero que disfruten — le dice mirándolo.
— Después te espero y hablamos — le dice guiñándole el ojo.
Matt se queda esperando una explicación, Sam se voltea y lo ve confundido —Es alguien que conocí en la calle — le dice resignada.
—Vaya forma de hablarte si es así y no irás a coquetear allí — dice cortante.
— Hola — lo saluda para que la vea y levanta su mano —Estoy casada contigo todavía — le dice mostrándole el anillo en su dedo.
Agarra la mano —Y así seguirás a mi lado, los dos juntos contra todo el mundo y no me importa nada más que esto — entrelaza su mano con la de ella y le da un beso.
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Sólo ámame. (2 Temporada #ASM)
RomanceÁmame sin medidas: Primera Temporada. Sólo ámame: Segunda Temporada. Un corazón roto, Mil dudas, Malas decisiones, Amores de turno... Su vida se frenó aquel día que todo inicio, tal vez, eso creía que todo comenzaba pero no era así. El infierno hab...
