31. Quiero todo.
—¿Y ahora qué? —le pregunta levantándose de su lugar y sacando dinero de su bolsillo para ponerlo en la mesa.
Sam observa como todos seguían de fiesta, se ríe y bebe de su trago —No sé — le responde.
Sebastián se acerca a ellos — Debo atender unos asuntos pero bueno — la mira a ella —Te quiero aunque en el pasado te hice mal, fuiste una buena mujer y espero seguir viéndote — le dice sonriendo y abrazándola fuerte.
Se acomoda en su hombro para hablarle al oído —Yo también, Seb. Compañero y jefe —le dice riéndose.
Matt se queda mirando toda la escena y se mantiene al tanto de todo. La relación con Sebastián había cambiado desde que llevaban el bar nocturno juntos, ya nada era como antes y las mujeres se sentían más valoradas aunque no eran tiempos de ser esclavas. La única regla de ser parte de ese lugar era que sea por voluntad propia de cada bailarina y con horarios accesibles, así como también un sueldo fijo y todo se cumplió a la perfección, faltando algunas pero intentando hacer lo mejor posible para la empresa nueva que estaban montando.
Lo saluda con la mano —Nos vemos el lunes para charlar — le dice guiñándole el ojo.
—Así será socio — le responde.
Sebastián se marcha para cumplir con sus cosas y Sam no sabe que hacer en ese momento, se queda mirando el escenario y algo le remueve por dentro.
Poco a poco recorre el camino hacia su cintura y la abraza por detrás —¿En qué piensas? —le pregunta al oído.
Gira un poco su rostro para que pudiera escucharla — En que aquel lugar — le dice guiando su mirada al escenario y volviendo a él —Ahí pase mis peores momentos y también mejores aunque suene extraño. Conocí el amor, viví el infierno y salí, aquí estoy — aseguro sin más explicaciones.
Sin poder aguantarse le da un beso en la mejilla —Todos tenemos un pasado y seguimos adelante — le confiesa.
Acaricia su mano que estaba apoyada en su cintura para que afloje su agarre. No aparta su mirada del escenario, mueve sus piernas y logra apartarse de él —Ya vengo —le dice yéndose por los pasillos que solía transitar en un tiempo atrás.
Abre la puerta de su antiguo camerino, recorre un armario lleno de ropa y encuentra algo que podía quedarle. Deja su cartera en el suelo, se logra poner la ropa que había encontrado y observa el espejo enorme que había. Mueve su cuerpo de un lado hacía el otro mirándose
—Es hora de empezar por el pasado para avanzar — se dice así misma y toma un bocado de aire enorme. Cierra los ojos y se deja llevar.
La música sonaba como solía hacerlo en un tiempo, sus nervios volvieron y su boca se secó cuando escucho todo ese ruido de afuera. Aprieta sus manos, está vez estaba ahí arriba por ella y nada más.
Antes de girarse Sebastián la detiene —¿Qué carajos haces? — le pregunta.
Se acerca a su rostro para que pueda escucharla —Despedirme de este lugar y de mi pasado — le asegura.
Sebastián la mira de arriba hacía abajo podía verla como antes. Esa era su bailarina de antes sólo que sin el antifaz como solía hacerlo. Levanta su mano —Traeme lo que siempre te comenté que ya vino su dueña — le exije a una de sus empleadas.
La muchacha sale corriendo y regresa en menos de dos minutos, se lo entrega y Samantha sólo se queda esperando su señal para salir afuera.
Extiende algo negro —Esto es tuyo — le dice entregándole algo.
Lo acaricia con sus manos y puede darse cuenta de que era —El antifaz— dice cortante.
Otra vez había regresado al pasado, ahora sí, era Sam la bailarina de antes. Se lo coloca al antifaz y cerró sus ojos para sentirse más relajada dentro de su escondite.
Aplauden y sale bailando sensualmente. Sonríe. Busca con la mirada a su marido hasta que lo encuentra y no estaba prestándole atención al escenario. Aprovecho ese momento para bailarle a las personas desconocidas después de eso, más gritos fuertes hacen que Matt se voltee y vea a una mujer caminando tocando las manos de los hombres que parecían hambrientos por ella.
Se detiene frente a él — Aquí estoy — le susurra al oído y lentamente le deja un beso en su cuello.
Matt no podía terminar de cerrar todo tampoco entendía que buscaba esa mujer de él y no se mueve. Se queda desorientado mientras que ella hace que se siente en el asiento, se sube encima y le toca el pecho con sus manos. Enrieda sus manos por su cuello y lo hace aproximarse a su rostro —Siempre hay que volver al primer amor, ¿no?—le pregunta acercando sus labios al oído.
Él se queda paralizado —No así — le dice levantándose y haciendo que ella se mueva a un lado.
Esa reacción la había tomado completamente por sorpresa. No esperaba que él se vaya de esa forma del salón, miro a Sebastián que sólo se limitó a levantar los hombros sin entender que estaba pasando y siguió con su improvisación. Una vez que terminó su baile en el pasillo se chocó con Sebastián cómo de costumbre.
—Tienes que hablar con él, está loco — alcanza a decirle y se fue rápidamente.
Sam no espera más explicaciones y sale corriendo hasta donde estaba Matt, puede verlo sentado en el camarín como antes pero está vez fumando y moviendo una pierna de los nervios.
—Matt —dice sacándose el antifaz y arrojándolo al piso.
Se voltea y la mira —Necesito estar solo — le dice continuando con su cigarrillo.
No aguanta más y se arrodilla para poder quedar en la misma altura que él —¿Qué ocurre? —le pregunta sin poder comprender todo.
Suspira para buscar tranquilidad —El pasado no es mi mejor amigo, verte ahí y así. Fue un golpe para mí y no lo supero tan rápido — confiesa.
Se hace a un lado porque vio como él buscaba salirse de ahí y hace lo mismo pero siguiéndolo por atrás —Matt — alza la voz para detenerlo.
—Me quiero ir — se limita a decir.
—Espera que me cambio y nos vamos — le pide.
Sigue sin mirarla y apoyado al marco de la puerta — Apúrate — dice.
Se acerca a él, lleva su mano al hombro —¿Puedes cerrar así me pongo la ropa?— le pregunta en una forma más serena posible.
Había logrado que él se volteara y así verlo —Está bien — dice cerrando la puerta con su espalda.
Sam no podía disimular lo completa que se sentía al tenerlo tan cerca, no sacaba sus ojos de ese hombre que tanto tiempo estuvo de pie para ella y no aguanto más. Se paró frente a él —Eres mi todo — le dice sonriendo.
La cara de Matt cambio con esas palabras, volvió ese brillo en su mirada y su corazón latía más fuerte. No sabía que decir —Te amo y nunca deje de hacerlo —le asegura.
Sentía que le estaba dando todo y no podía controlar esas sensaciones —Te amo demasiado que tengo miedo de perderlo todo —le dice abrazándolo.
Le acaricia la espalda lentamente para que sienta que estaba ahí como siempre para intentarlo y apostar a los sentimientos — ¿Después de todo lo qué pasamos?. Después de nuestras ideas y vueltas, ¿crees qué te dejaré tan fácil?—le pregunta tomando su rostro entre sus manos.
Sonríe —No me escaparé de nuevo, Matt — le asegura.
Le da un beso corto en sus labios, se queda mirandola sin poder creer que en realidad estaba pasando todo lo que él en un momento de su vida quería. La amaba demasiado que ya era parte de él y podía alejarla de su corazón— Quiero todo contigo. Quiero la familia, viajes, discusiones, amor, llanto y alegrías. Todo eso y más, Sam — le dice sin sacar la mirada de ella.
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Sólo ámame. (2 Temporada #ASM)
RomanceÁmame sin medidas: Primera Temporada. Sólo ámame: Segunda Temporada. Un corazón roto, Mil dudas, Malas decisiones, Amores de turno... Su vida se frenó aquel día que todo inicio, tal vez, eso creía que todo comenzaba pero no era así. El infierno hab...
