El frío parece no terminar. La tia May nos ha preparado cada día una olla de chocolate, café y té. No es un exceso, de hecho, entre los tres nos terminamos esas ollas. Ella nos ha aconsejado no salir pero, las cosas en la alacena se terminan y Peter prefiere ofrecerse. Yo igual, así Peter y yo tenemos momentos a solas ya que en casa la tía May nos vigila en todo momento.
Como esta vez no tenemos mandado por llevar a casa, la salida es oficialmente una cita.
-La siguiente, ¿Star Wars o Harry Potter? - pregunta Peter, mientras cruzamos la calle.
-Harry Potter - no lo pienso ni dos segundos.
-¿Por qué? -casi se indigna.
-Simple, porque no he visto Star Wars.
A Peter casi se le cae el café.
-Bromeas ¿no es asi?- pregunta y niego con la cabeza. -¿nunca, nunca?
-No, en serio -me da risa. -¿Por que todos los chicos se vuelven locos con esas películas?
-¿Por qué todas las chicas se vuelven locas con un chico que se quedo enano? -contraataca.
Ahora yo me ofendo. Bajo su gorro hasta la nariz, Peter agita la cabeza pero antes de que se destape los ojos le planto un beso sonoro en los labios. Cuando veo sus hermosos ojos de nuevo, noto un brillo causado por la risa. Ahora él me besa, haciéndome tambalear un poco.
Seguimos caminando hasta pasar frente a la Biblioteca Publica. Estoy enamorada de Nueva York, eso lo tengo claro, pero cuando neva y aun siguen las luces navideñas... mi amor crece aun mas.
-¿Sabes a quien tampoco he visto? Al Hombre Araña -comento al tirar los botes de los cafes a la basura. -Ya han pasado muchos días.
-Y lo extrañas -asume.
-Bueno, no lo se. Solo digo que es raro. Creo que dejo de interesarle mi asunto, y no me extraña. Con tantas cosas pasando en la ciudad, lo mio no es tan importante.
-Oscorp es un peligro potencial, claro que le interesa -su comentario es acertado.- ¿Quieres que te haga una cita con él?
-Te agradecería mucho que si -de pronto una idea chistosa me hace reir.
-¿Qué? -pregunta Peter, extrañado.
-Nada, que mi novio me va hacer una cita con otro hombre.
Peter rodea los ojos y rie también.
Nos topamos con la pista de hielo que cada año montan en Bryan Park, detras de la Biblioteca Publica. Peter se emociona y me lleva de la mano a la fila. A pesar de que la entrada es gratuita, no hay mucha gente y no tenemos que esperar mas de quince minutos. Asi que, ahora estoy terminando de ponerme los patines de cuchillas, Peter ya esta en la pista esperándome. Entro sin ningún problema pero Peter tiene que sujetarme de la mano en cuanto me acerco a él.
Hace un par de meses recordé cuando mis papás me trajeron aquí de niña, o bueno, eso pasó en mis recuerdos implantados. El caso es que yo creía que sabía patinar pero resulta que no. Lo sé porque Peter tiene que abrazarme para no caer a la fría superficie.
-Es más difícil de lo que parece - bromeo. Mi cara casi se estampa en su pecho.
Peter me ayuda a ponerme derecha, mantengo el equilibrio mientras que él me acomoda el gorro verde olivo en la cabeza. Tengo puesto el suéter que me regalo la tía May en Navidad, con una gabardina negra de Peter y una bufanda del mismo color del gorro. Los guantes me los regalo Ángela antes de salir de vacaciones, tienen su tonos rosas, muy de ella.
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Spider-Bride
FanfictionDebra Whitman es una estudiante de la escuela secundaria Midtown, fanatica del Hombre Araña y proveniente de una buena familia. Una noche, despues de que secuestran a sus padres, descubre que ellos le ocultaban varias cosas sobre su pasado. Al conoc...
