Advertencia: este capítulo contiene relaciones sexuales explícitas entre Gabriel (35) y Beelzebub (18). Si bien Beelz es mayor de edad, por su complexión delgada y baja estatura parece más joven de lo que realmente es.
..................................................................................................................................................
Beelzebub llevaba una semana escapando con éxito de Gabriel. Era evidente que el secretario no había contado nada al director sobre la bofetada que le diera, y eso lo dejaba tranquilo, pero de todas formas no tenía ganas de cruzárselo. Y mucho menos quedarse a solas con él. El maldito... el muy maldito había calado demasiado profundo en su corazón, y si lo veía a solas tal vez no pudiera contenerse. Ese era un riesgo que no estaba dispuesto a correr: a diferencia de Crowley con su Azira, él no tenía pensado revelar jamás su atracción a Gabriel. Podía convivir con la duda, pero no con un rechazo.
"Debería haber pedido a Crowley que me acompañe un rato" pensó mientras subía al primer piso y se metía en el baño abandonado a donde siempre terminaba yendo para pasar el rato. Pero Crowley probablemente andaba acechando a su enamorado, y no iría a arruinarle la diversión solo por no estar solo. Resignado, buscó en sus bolsillos un encendedor para fumar un rato, cuando una voz severa le habló y le heló la sangre:
-Sabía que vendrías tarde o temprano. No puedes evitar caer en ese mal hábito de fumar a escondidas en este agujero.
-¡Tú!- exclamó furioso al ver a Gabriel en el fondo del baño, con su impecable abrigo gris y sus ojos violeta centelleando como estrellas.- ¿Qué mierda haces en este sitio? ¿Me estás siguiendo o qué?
-He tratado de hablar contigo muchas veces, pero siempre te escapas. Y ya me cansé, Beelzebub, todo lo que he tratado de hacer es... ¡ven aquí inmediatamente!-ordenó al ver como el pelinegro intentaba marcharse, tomándolo de nuevo del brazo y obligándolo a escuchar.
-¡Suéltame, cerdo infeliz! No te di permiso de tocarme. ¡Suéltame ahora!
-No te escaparás de nuevo a base de agresiones, ¿oíste?- se impuso Gabriel furioso, sin poder dejar de mirarlo a los ojos.- Te estoy diciendo que solo quiero hablar. ¿Por qué no me escuchas?
Beelzebub se sentía acorralado, pero se soltó del agarre del mayor y lo miró con fiereza.- Está bien. Habla rápido.
-De acuerdo. Lo que he tratado de decirte es que me arrepiento de haber sido brusco contigo aquella vez, en la oficina del director Metatron. Soy consciente que te hablé de forma autoritaria, y que pasé mis límites al tirarte del brazo.
-Como ahora.
-Eres duro... estoy pidiéndote perdón, Beelzebub. Soy un adulto y reconozco mis fallas. Por eso no le dije al director que me golpeaste, porque sé que la culpa fue mía.
Si hay algo que a Beelz no se le daba bien era la honestidad. No es cosas simples, sino la honestidad de hablar de frente con un hombre que le encantaba y al que sin embargo vivía agrediendo. Hubiera sido muy fácil decirle que lo perdonaba, que él también había actuado mal al insultarlo y faltarle el respeto a su autoridad. Pero no le salía. Apartó la vista de Gabriel y para su horror empezó a ruborizarse, y Gabriel lo notó. De repente, notó lo nervioso que estaba el chico y algo en su cerebro hizo clic.
-Oye, Beelz...
-¡Está bien, está bien, te perdono! Hagamos de cuenta que no pasó nada. Será mejor para los dos.
-Oye...
-Si ya terminaste, puedes irte y dejarme solo.- Como vio que no parecía dispuesto a marcharse, exclamó:- ¡está bien, me iré yo! No te molestes en mover el culo.
ESTÁS LEYENDO
Soy tu Julieta 2
FanfictionCrowley y Beelzebub son dos universitarios revoltosos y poco afectos al estudio, amigos y compañeros al punto de que algunos los creen pareja. Pero nada más lejos de la verdad: por un lado, Crowley está perdidamente enamorado de su profesor de liter...
