Este capitulo contiene relaciones sexuales explícitas entre Gabriel (35 años) y Beelzebub (18 años).
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Beelzebub seguía molesto con Gabriel por haber sugerido que fuera solo al cine, solo para no tener que ensuciar su auto con la lluvia. Como castigo, le hizo comprarle un montón de comida y bebida que en su mayoría comió él, mientras al mayor le quedaban tan solo unas papitas y un poco de gaseosa. Gabriel, sintiéndose algo miserable, lo observó más a él que a la película (alguna de una saga de terror. Él no podía distinguir una de otra la verdad).
-Beelzy. ¿Sigues molesto?- susurró aprovechando que estaban al fondo de la sala, donde había menos gente y su conversación podía pasar desapercibida. Beelzebub lo miró de costado y se quedó en silencio un rato, pensando que la tarde sería un desperdicio si no hablaban, pero al mismo tiempo sin querer ceder fácil.
-No estoy molesto. Pero estoy viendo la película.
-Vamos... sé sincero. Por favor.
-Ugh, que pesado. Te dije que no estoy molesto, solo... solo me siento algo incómodo.
-¿Es por lo del auto? Te pedí perdón...
-¡No es eso!- lo silenció mirando a todos lados para verificar que nadie los observaba. Entonces agregó:- es que no me gusta tener que pedir las cosas. Ni a ti ni a nadie. Te sugerí venir aquí para que estemos un poco juntos, y tú me saliste con semejante idiotez.
-Bebé, lo siento...
Beelzebub realmente no quería hablar, principalmente porque sabía que era hacer un berrinche a propósito de nada. Pero apreció enormemente que Gabriel le tomara la mano y se la besara, en silencio, dejándolo terminar sus nuggets con salsa cheddar. Después de eso, dejó la bandeja vacía en el suelo y murmuró:
-Se me han pringado los dedos con queso. Que asco... ¿dónde hay una servilleta?
Gabriel agradeció que los espectadores que estaban al frente de la sala estuvieran absortos en la película, porque de ese modo nadie se dio cuenta cuando él tomó la pequeña mano de Beelzebub y lamió despacio sus dedos manchados de salsa, acción que le valió un inmediato enrojecimiento al menor.
-¿¿Qué... qué haces, idiota??
-Te limpio.
-¡Pero...!
-Shhh... no queremos llamar la atención, ¿verdad?
Beelzebub entró aún más en calor cuando Gabriel le apoyó una mano en la entrepierna, y empezó a sobarlo rápido y sin vergüenza. Había dejado de lamer sus dedos para lamer su cuello, y la excitación proveniente de ambas acciones lo obligó a taparse la boca. Podía ser un rebelde, pero no era estúpido y sabía que tendría muchos problemas si los descubrían. Por lo tanto, se mordió la lengua y apretó con fuerza los puños para no emitir sonido mientras Gabriel se agachaba ante él y lo besaba por encima de los calzoncillos.
-Beelzy, mi pequeño, tranquilo que aquí también te dejaré limpio.
-¡No se me cayó queso derretido ahí, tonto!- susurró furioso. Gabriel rió por lo bajo.
-No, pero igualmente estás húmedo, Beelzy bebé.
"¡Pervertido asqueroso!" pensó todavía más excitado mientras Gabriel le bajaba un poco la pequeña prenda blanca y tomaba su miembro semi duro para devorarlo. Okey, los gritos de miedo de la gente que veía la película (una mediocridad en su opinión) ayudaban a que no se oyeran sus débiles gemidos. Simplemente no podía aguantar en completo silencio aquella mamada, Gabriel tenía mucha experiencia y la tragaba toda con suma facilidad. Lo agarró por los pelos, sedosos y bien peinados, y se los revolvió mientras lo empujaba para que la tuviera toda dentro. Le hubiera gustado decirle cosas, pero no se atrevía. Si abría la boca no podría contener sus gritos de placer.
-Bebé, dame todo lo que tengas sin miedo. No dejaré que una sola gota caiga al piso.
Beelzebub lo observo cumplir su palabra y relamerse gustoso su semen, que solo había manchado un poco su rostro. Después de agarrar una servilleta caída sin usar, se limpió a si mismo mientras Beelzy se subía devuelta calzoncillos y pantalones.
-Estuviste más delicioso que cualquier comida de la que venden aquí.
-Por supuesto... y más vale que estés agradecido de que te haya dejado comer tan bien- contestó con presunción. Gabriel se relamió una última vez.
-Lo estoy. Estoy más que agradecido, bebé.
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Soy tu Julieta 2
FanfictionCrowley y Beelzebub son dos universitarios revoltosos y poco afectos al estudio, amigos y compañeros al punto de que algunos los creen pareja. Pero nada más lejos de la verdad: por un lado, Crowley está perdidamente enamorado de su profesor de liter...
