Llamada dominical

960 161 45
                                        



Crowley amaneció maravillosamente aquel domingo. No tenía nada planeado y estaba bien, porque sabía que el plan aparecería. Con una sonrisa coqueta le echó un vistazo a su teléfono, y rió por lo bajo.

"Apuesto a que lo dejé pensando toda la noche. Mi Zira..."

No se arrepentía de haberle enviado fotos sexys. A lo mejor era algo apresurado teniendo en cuenta que solo hacía unos días que se habían declarado, pero no había querido esperar más. Él, en secreto, llevaba mucho tiempo enamorado de su profesor. Desde que entrara a la universidad lo había flechado, lo volvía loco a diario, pues incluso cuando no tomaba su clase se las arreglaba para espiarlo y cruzarse con él.

"Quizás algún día deba decirle la verdad. Pero no ahora... no quiero asustarlo mostrándole mi lado más patético. Un alumno enamorado de su profesor a primera vista... ¿quién podría tomarse en serio algo tan trillado?"

Como sus padres no estaban en casa, aprovechó para tomarse unas fotos más (decentemente cubierto con una toalla), y desayunó su café con crema tranquilo, echándole un chorro de licor que su madre no le permitía usar. Ella seguía viéndolo como un bebé, pero él no se consideraba en lo absoluto un niño. Al contrario. Quería ser un hombre hecho y derecho, para que también Zira lo mirara con otros ojos y no experimentara culpa por su relación. Mientras se vestía, recibió un llamado suyo que atendió con sumo placer.

-Solo quería saber como habías amanecido, querido.

-Genial. Con ganas de verte... ¿Crees que sea posible?

-Déjame ver unos horarios y te contesto. Pero creo que sí, sabes. Yo también quiero verte mucho.- Carraspeó.- Lo de anoche...

-¿Le diste uso a mis fotos?- preguntó con picardía.

-¡Anthony! Por favor...

-Más tarde te envío otras. O ahora mismo, si quieres. ¿Qué eliges? Y no finjas que no quieres, yo sé que sí te gustaron.

Azira no contestó, pero su silencio en sí era una respuesta. Divertido, Crowley agregó:- Apenas corte la llamada te las mando. Ya después me dirás dónde y a qué hora quieres que nos encontremos, cariño.

Soy tu Julieta 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora