Zira tenía mucho trabajo atrasado, así que, tras encargarles un análisis de texto a su grupo, se dedicó a corregir exámenes de otras clases. Nada que no hubiera hecho antes un millón de veces, pero la diferencia ahora radicaba en que podía sentir una fuerte mirada clavada en él. La mirada de Anthony Crowley. Tratar de trabajar mientras la mirada de su novio secreto lo apuntaba como un rayo era más difícil que comer con la boca cerrada.
Sentía una fuerte tentación de mirarlo él también y sonreírle. Quizá mandarle un beso, algo completamente imposible por supuesto. Para evitar esa tentación, les encargó una tarea más y luego salió del salón un momento, pretextando una excusa cualquiera. Necesitaba tomar aire.
-Je. Parece que tu mirada cachonda lejos de excitarlo lo pudo incómodo- susurró Beelz jocoso a Crowley, que le hizo una mueca fea como respuesta.
-¡Cállate! Es que es tímido.
-Eso ya se nota, entonces, ¿para qué lo miras así en vez de disimular un poco? Cuida mejor tu relación, idiota.
Crowley tamborileó unos segundos en la mesa con su lapicera, y luego aceptó que Beelz tenía razón. Aunque él y Zira tuvieran una relación íntima, dentro de la escuela tenían que mantener las apariencias. Rápidamente dejó su tarea y tomó una hoja, escribió un mensaje y dobló la hoja hasta hacerla lo más pequeña posible. En ese momento volvió Zira al aula.
-Lo siento, jóvenes. No quise marcharme tanto tiempo y dejarlos solos. ¿Tienen alguna duda?
-Yo, señor- se apresuró a decir Crowley.- ¿Me puedo acercar y mostrarle mi análisis?
-Cla... claro, Crowley...- aceptó Zira un poco inquieto, temiendo que al estar cerca Anthony se pasara de cariñoso. Pero no fue así. El chico se colocó entre él y la clase, y le acercó una hoja con su trabajo. Junto con la hoja vino otra, doblada varias veces y que obviamente nadie más había visto.
-¿Le parece que estoy haciéndolo bien, profesor? Tengo dudas sobre estos párrafos.
-Está muy bien, Crowley. Solo corrige esto de aquí, mira, así, y el texto adquiere la fluidez necesaria. ¿Entiendes?
-Sí, señor. Gracias por su ayuda.
-De nada.
Crowley regresó a su asiento lo más campante, y Zira desdobló con cuidado la hoja secreta que le entregara el pelirrojo. "Perdóname por no disimular más. Verte de cerca me vuelve loco, me hace desear sentarme en tus rodillas y comerte a besos. Pero entiendo que no es posible, así que te prometo esforzarme para ocultar mis emociones y no llamar la atención. Te amo, y quiero cuidar nuestra relación como lo más precioso que tengo. Todo tuyo, Anthony ".
"Oh, Anthony... mi querido, yo también te amo. ¡Te adoro tanto! Ojalá pronto puedas mirarme todo lo que quieras sin tener nada que disimular. Y sentarte conmigo. ¡Esperaré ese día con ansias como que me llamo Azira Fell!"
-¿Y? ¿Le diste tu cartita de amor al profesor Zira?
-Cierra el pico, Beelz. No tienes idea de lo satisfactorio que puede ser portarse cursi a veces. Sobre todo con él- agregó dirigiéndole una última mirada embelesada a su novio.
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Soy tu Julieta 2
FanfictionCrowley y Beelzebub son dos universitarios revoltosos y poco afectos al estudio, amigos y compañeros al punto de que algunos los creen pareja. Pero nada más lejos de la verdad: por un lado, Crowley está perdidamente enamorado de su profesor de liter...
