—¿Y qué sigue para el gran Jacob Lucas?— preguntó mi mejor amigo después de mi segunda cerveza y tal vez su doceava
—No lo sé— contestó dejando la orilla de la pizza en la caja y limpiando sus labios— volveré a Alemania— me ahogué con el trago que había dado
—¿Alemania? ¿De nuevo?— Chris golpeaba suavemente mi espalda intentando que recuperara mi respiración regular
—Volví por el embarazo de Jess y la boda— explicó tomando otro trozo de pizza— tengo una vida en Alemania— me miró— hasta ahora no hay nadie que me detenga— lo miré casi ofendida ante su revelación.
—¡Tengo a abril!— le dije a más a Chris que a Jake pero ganando la mirada de ambos y que la quijada de Jake se trabara.
—¿Cuándo?— mierda Chris ayúdame con esto
—H-hoy— mentí
—¿Dónde?— ¡Maldita sea Christian! Lo miré para que comprendiera
—En el restaurante— lo codee a ver si así entendía
—Oh...ooooh— me guiñó el ojo casi nada obvio, intenté aguantar el deseo de rodar mis ojos— te refieres a "ayer" es pasada media noche— sonrió ganador y quise cubrir mi rostro.
—¿Abril?.... creí que eso había terminado— habló Jake por fin. Lo miré aún molesta por su comentario
— Hasta ahora no hay nadie que me detenga— repetí sus palabras y di otro trago terminando mi cerveza
—Iré por más cerveza— dijo Chris mirándonos a ambos intentando salir del ambiente tenso
—No, yo debo ir a casa— les dije sacudiendo mis manos y los 3 nos levantamos del piso donde nos encontrábamos.
—Haz bebido Cat, quédate aquí— me pidió Chris
—Sólo bebí dos— aseguré— mañana trabajo y te llamaré al llegar— afirmé dando un beso en su mejilla parándome de puntitas
—Yo también debería irme— dijo Jake
—Tu si bebiste— reprimió Chris— así que no te irás— me miró— a menos
—A menos— repetí
—De que Cat te lleve— ¡¿Qué?!— ¿Cat?
—¿Yo? P-pero...— Maldito sea Chris
—Bien, no tengo problema, ¿Cat?— estaba entre la espada y la pared y ambos me miraban.
—Sí... ammm claro— tomé las llaves de mi auto devastada
—Volveré por mi auto mañana— avisó Jake a Chris quien sólo asintió y sonrió ante su malvado plan
—Te quiero Cat— me abrazó
—Yo no— dije muy cerca de su oreja para luego besar su mejilla, sonrió y besó mi frente.
—Vayan con cuidado— me guiñó un ojo y se despidió con un choque de puños con Jake.
—Así que... ¿abril eh?— me miró de reojo con sus manos dentro de los bolsillos del pantalón, aunque era tarde ya el frío se estaba dispersando y debíamos caminar hasta la cafetería por el auto.
—¿Ah? Oh sí... abril... cierto— choque mis manos sin saber que hacer con ellas
—¿Cómo es?— preguntó cuando ya íbamos llegando a la cafetería
—Es un mesero— inventé, ni siquiera recordaba como era nuestro mesero
—Pregunté cómo era, no a qué se dedicaba — sonrió, tenía razón y yo estaba en problemas.
—Moreno... ojos... cafés— de verdad podría estar describiendo a cualquiera— alto, delgado
—Los ojos cafés lo reducen a un 30% de la población francesa solamente— se burlaba de mi
—Oye Jake— presione mi dedo sobre su pecho, literal dudo mucho que sintiera algo— no tengo que darte explicaciones sobre lo que hago— terminé de decirle luego de disfrutar lo fuerte que era su pecho, teníamos los últimos 5 minutos parados enseguida de mi auto hablando del inexistente chico abril.
—Bien— tomo mi mano y mi dedo acusador— pero aún así lo estás haciendo— estábamos tan cerca
—¿De verdad vuelves a Alemania?— tenía que preguntarle
—¿Quieres que me quede?— su pregunta me sacó de mis pensamientos ¿quería que se quedara? Claro, pero cuál era el costo, ¿qué sucedería?, ¿estaríamos juntos?, ¿Seríamos amigos? —¿Cat?— se acercó más a mi— ¿Terrie, quieres que me quede?— nadie había usado ese apodo en mi desde hacia años, de hecho Jake era el único que lo usaba, desde que nos conocíamos y cuando se fue deje de oírlo y todos dejaron de decirlo, sonaba tan diferente en sus labios, labios que me moría por besar de nuevo
—Sí quiero— no sé si mi respuesta fue a su pregunta o a mi duda mental de mis ganas de besarlo, pero de cualquier manera si quería.
—Me quedo entonces— dijo casi sobre mis labios, pero mi estúpido subconsciente debía aparecer ahora
—E-Es mejor que nos vayamos ya— me golpee la cara sola cuando se separó confundido de mi— e-Es que... debo avisarle a Chris cuando llegue— la peor excusa, de seguro el maldito nos veía por la ventana
—Claro— tomó distancia— vamos— camino hacia el lado del conductor y me abrió la puerta para luego dirigirse al lado del copiloto y subir él. —¿Aún vas a ver a ml chico abril si me quedo?— su pregunta iba más al aire que a mi, pero de igual manera debía responder
—No — fui honesta, si me preguntaba si me quedaría con él para siempre no dudaría en afirmarlo tampoco
—Para el auto, Cat— dijo de pronto
—¿Qué?— estábamos en medio de la carretera
—¡Para el auto!— urgió, creí que vomitaría, así que pare
—¿Qué suced...— ni siquiera pude terminar, sus labios estaban sobre los míos, sus manos en mis mejillas y yo no me negué al contacto. Podía sentir mis mejillas encenderse ante la acción y mi cuerpo responder a su cuerpo, como pude desabroche mi cinturón y cruce mi asiento para quedar sobre él, necesitaba la fricción de nuestros cuerpos o me volvería loca.
Aceptó gustoso el intercambio de asientos con un gemido sofocado por nuestro beso y mis manos se aferraron al cabello de su nuca, Dios era el sentimiento más satisfactorio del mundo.
—Dime que te quedarás conmigo, Cat— dijo en un susurro luego de que nos separáramos.— dime que terminarás tu estúpido plan— nuestras frentes estaban juntas y aún podía sentir su aliento en mi rostro.
—Lo haré— Dios, lo necesitaba tanto que faltaría al trabajo en unas horas con tal de pasarlas con él— Me rindo Jake... te necesito— besé sus labios rápidamente— quédate conmigo— susurré, asintió.
—Hay que irnos— me dijo sonriendo, Dios... su sonrisa es perfecta. Ahora fue mi turno de asentir y quitarme de su regazo —Minutos más en esa posición y no respondería por mis actos— lo miré luego de abrochar mi cinturón de nuevo
—Basta— dije sonrojada por la situación y arranque de nuevo.
—Adiós, Cat... ¿nos vemos mañana?— dudaba de lo que le había dicho hacia unos minutos y hasta yo estaba aterrada de las promesas hechas.
—Iré al café— sonreí
—Bien— abrió la puerta del auto para bajar— Yo te... amm... veo mañana —esto era incómodo
—Hasta mañana— voltee hacia el frente intentando mostrar algo de desinterés, no funcionó. Su mano tomó mi barbilla volteándome hacia el y colocó el más suave de los besos en mis labios. Sonreí y lamí mis labios, olía a chocolate y sabía a chocolate, Jacob era el hombre perfecto.
Bajo del auto y se despidió con un movimiento de mano, ¿cómo dormiría ahora? Imposible. Le mande un mensaje a Chris quien, obviamente, pensó mal de mi tardanza a llegar a casa y me llamó en cuanto recibió mi mensaje para enterarse de todo. Mi mejor amigo era un chismoso.
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Catherine
DragostePrimer libro de la serie "Catherinette" Todos los 25 de noviembre en francia se celebra la festividad de Santa Catalina... patrona de los sombrereros, pero eso no es todo. Las mujeres mayores de 25 años que sigan solteras, llamadas "Catherinettes"...
