"Tú...¡me gustas!"

91 8 0
                                    


Los días pasaron y Sora estaba decidido. Ese día lo iba a hacer. Iba a confesarse. Iba a decirle sus sentimientos al chico que le gustaba, y se preguntarán, ¿cómo llegó a decidir eso? Sus amigos le apoyaron y le insistieron para hacerlo.

El castaño fue nervioso hacia donde se encontraba su amado, al encontrarlo en el gran jardín, le saludo con una brillante sonrisa un tanto nerviosa. El otro joven le respondió levantando la mano y se hacerlo a él.

- Qué te sucede, que de repente te apareces.

- Y-yo, quería decirte algo.

- ¿De que se trata?

- D-de mis s-sentimientos.

- Habla...

- D-durante todo este tiempo que estuve contigo, me fui sintiendo raro. Siempre que me tocabas o me hablabas me ponía nervioso y me costaba hablar, pero me sentía feliz. Cuando te veía con otras personas muy cercanas me angustiaba y me molestaba y no sabía porque, pero ahora sé lo que estube sintiendo todo este tiempo. Tú...¡me gustas!

- Oh, por fin lo dices.

- ¿Eh?

- He estado esperando a que lo dijeras. A mí también me gustas, Sora - dijo serio como siempre, pero con una pequeña y apenas visible sonrisa-.

Riku se acercó al ojiazul y lo tomó suavemente de la barbilla, levantándola para que lo mirara a los ojos.

- ¿Ha-hablas en serio? ¿N-no me mientes?

- No mentiría con cosas como estás- menciono y lo beso dulce y apasionadamente-.

"Esto...esto es un sueño, esto es un sueño, esto es un sueño" se repetía Sora mentalmente.

- E-entonces...¿Qué somos ahora?

- Tú qué crees. Somos pareja tonto, a no ser que no quieras.

- S-si quiero, solo quería confirmarlo - dijo entrelazando la mano con la del albino -.

"Paff" hizo la cabeza del castaño, mientras que se le ponía la cara más roja que un tomate.

"Esto no es un sueño, esto no es un sueño, ¡Esto no es un sueño! ¡Que vergüenza!, he dicho y hecho todo eso, y lo peor es que cualquiera pudo estar pasando y haber visto y escuchado todo" pensó el más bajo.

- ¿Qué te pasa? Estás todo rojo - dijo medio burlón el otro-.

- C-callate, me tengo que ir, adiós - se despidió con un pequeño beso en el cachete pálido del otro-.

. . .

En otro lugar se encontraban Namine y Xion. Ambas se encontraban en la moderna ciudad del reino del que provenía la rubia. Estaban en una cita en un restaurante. No era una cita romántica, pero a Namine le alegraba igual.

- Sora, me habló mucho de tí- dijo la rubia tímidamente-.

- A mí también. Espero que no haya hablado mal de mí- decía con una sonrisa en la cara-.

- No, al contrario.

- Me alegro. Perdón por preguntar, pero ¿Podrias decirme para que nos juntamos?

- Oh, es que quería conocerte para hacerme tu amiga- "y algo mucho más que una amiga" pensó-.  

- Entonces, eso ya no es un problema.

- ¿A qué te refieres?

- Ya nos conocemos y somos amigas.

- Pero tenemos que conocernos más entre las dos.

- Y lo haremos, hoy nos diremos un poco como somos y nuestros gustos, y si quieres podemos reunirnos más veces.

- ¡Claro, me encantaría!- grito emocionada- p-perdón, no quise gritar.

- Jaja, no te preocupes.

Ambas siguieron hablando. Luego de media hora se dirigieron a otro lugar y siguieron hablando durante unas dos horas aproximadamente y cada una regreso a su hogar. Namine estaba más feliz que nunca, pensó que luego se lo contaría al castaño que la ayudó a juntarlas a las dos.

.......................

Perdón por no haber subido capítulo. Estuve fuera de mi casa todo el mes anterior y ayer regrese a mi casa, así que intentaré subir capítulo más frecuente. 

Nos volveremos a ver ¿Cierto?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora