Suspiré y abrí los ojos. El sol entra por completo a la habitación, ya que no hay cortinas en las ventanas. Y aunque la luz molesta mis ojos, y el dolor de cabeza que traigo duele horrible, soy capaz de mirar a mi alrededor y darme cuenta de que no estoy en mi habitación.
La ropa tirada por todos lados, además de ser casi toda de colores oscuros, me hacen recordar de inmediato que dormí en con Daryl.
Estiro mis brazos y piernas, no quiero levantarme y enfrentar a mis padres. No quiero salir de la cama. Pero tengo que. Me doy la vuelta y veo a Daryl tirado boca abajo, con un brazo bajo la almohada y otro encima de mi estómago. Dormido luce muy tierno, sus labios ligeramente fruncidos me dan ganas de besarlo, pero no quiero despertarlo.
Me quedo mirando el techo, las manchas oscuras de moho en la madera. De pronto oigo una discusión afuera, seguramente en la sala. Son tres voces, Stacy, Merle y Will... Tomo rápidamente la manta y me cubro hasta los hombros, si algo pasa y ese sujeto entra a la habitación no quiero que me vea.
Al parecer están peleando por unas cervezas, Will asegura que las dejó en el refrigerador y Merle dice que el no las bebió. Después de gritar improperios, Will parece dar un portazo. Espero que se haya ido.
Me destapo un poco y me inclino hacia delante. Daryl gruñe y se da la vuelta dándome la espalda. Entonces comienzo a picarle el hombro con mi dedo.
- Daryl.- el no despierta, así que alzo un poco más la voz.- Daryl despierta.
- ¿Qué?... estoy durmiendo...
- Lo sé pero tengo que ir a casa...
El resopla y se acomoda mejor en la cama, cubriéndose con la manta hasta los hombros.
- No, es muy tarde nena, duérmete.
Frunzo el ceño y miro la ventana. ¿Tarde? Estoy completamente segura que son más de las diez.
- Daryl el sol ya salió...
- Nena, nada malo va a pasarle a tus padres, duérmete... mañana temprano... te llevo a casa...- lo escucho roncar. Mierda, está muy cansado y me da cosa despertarlo.
Me asusto cuando alguien abre la puerta, pero me calmo al ver que es Merle. El sonríe y asiente en modo de saludo.
- Buenos días, pequeña Katherine.
- Hola Merle, ¿podrías despertar a tu hermano? Necesito que me lleve a casa pero no puedo despertarlo.
Merle avanza hacia la silla de escritorio de Daryl, tira el montón de ropa que estaba encima y se sienta. Me regala otra sonrisa.
- ¿Por qué no te quedas a desayunar? Tengo planeado ir al supermercado y comprar algo de yogurt y fruta.
Estar aquí un poco más con ellos no hará que el coraje de mis padres disminuya, quizás aumente, pero tendré un castigo de todos modos. Le devuelvo la sonrisa.
- Está bien, pero ¿puedo ir contigo? No me gusta estar acostada cuando ya estoy completamente despierta.
El, sin borrar su sonrisa, me mira desde mi cuello hasta mis pies. Demonios, sólo tengo puesta la camisa de Daryl, ¿como demonios iré al supermercado así? Merle se levanta y se dirige a la puerta.
- Déjame ver si mamá puede prestarte algo, quizás la escuches gritar cuando sepa que dormiste aquí pero... no le hagas mucho caso.
Merle sale y yo me levanto. Por suerte Daryl sigue inmóvil en la cama, ¿estará soñando algo? Sonrío... ¿estará soñando conmigo? Doy la vuelta a la cama, poniéndome de rodillas junto al rostro de Daryl. Es tan lindo cuando duerme. Inmediatamente busco mi celular y lo pongo en silencio, me acerco a Daryl de nuevo y le tomo una fotografía.
La mandaré a imprimir y la colgaré en mi pared.
Daryl gruñe al sentir mi dedo índice tocando el lunar encima de sus labios.
- Nena... duerme...
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Circles. |Daryl Dixon|
RandomEl... se enamoró de mi en cuánto me vio sonreír. Y yo me enamoré de él al verlo, a mis trece años, como a un príncipe azul. Son cuatro años de diferencia, no mucho en realidad, pero lo que nos hace diferentes... son nuestras vidas. Que por más que...
